Foto de portada: «Cala» y Erika desde su confinamiento. (Foto Cala Cimenti)
El escalador italiano Carloalberto «Cala» Cimenti ha dado positivo para el virus COVID-19. Así lo informó hace algunas horas desde su perfil de la red social Facebook, en un mensaje enviado desde su cuarentena en su propio domiciliio.
Afortunadamente, el cuadro no reviste la gravedad suficiente como para tener que ser hospitalizado, no obstante, el escalador se encuentra bajo estricto control, tal como sucede en todos estos casos.
Según ha comentado, lleva ya ocho días de confinamiento, aunque la noticia se hizo pública recientemente, con lo cual la enfermedad podemos decir a esta altura, que sigue evolucionando favorablemente.
Les hemos traducido el post al español y se los compartimos a continuación.
«Hola a todos, aquí estoy escribiendo la publicación que nunca quise tener que escribir. He dado positivo para el virus COVID-19, y para empeorar las cosas, también encontraron un brote de neumonía.
Me hicieron una radiografía y un hisopo anteayer y luego me mantuvieron en aislamiento y observación toda la noche y por la mañana consideraron que mi caso no era tan grave como para tener que hospitalizarme, así que me enviaron a casa con una terapia para seguir con la recomendación respectiva que es mantener todo bajo control y llamar si las cosas empeoran.
Es curioso cómo las perspectivas y los valores cambian tan rápidamente: hace poco más de una semana escribí una publicación en la que anunciaba la cancelación de mi próxima expedición por razones éticas y respondí a un personaje que no quería equiparar mi profesión con muchos otros, y me estaba preparando para desarrollar un programa de entrenamiento para hacer en casa en los rodillos o para correr en el bosque por aquí en casa.
También comencé a pensar en videos divertidos para combatir el aburrimiento de estar dentro de la casa. Pero ahora pienso con emoción cuando, ayer por la mañana, el médico me dijo que podía irme a casa, cuando llamé inmediatamente a Papa y lloramos juntos por la felicidad.
Ahora mi atención se concentra en el termómetro, y con cada respiración que no debe ser peor que la anterior. Y así sigo, día tras día. Mi objetivo ahora no es llegar a la cima de una montaña, sino llegar al día siguiente en las mismas condiciones actuales o, quizás, incluso un poco mejor. ¡De todos modos, hoy es mi octavo día de enfermedad y todavía estoy allí!
No voy a renunciar! Afortunadamente esta mañana ya no tenía fiebre alta, ahora la pobre de Erika tiene que cuidarme!»
Un saludo y pronta recuperación. También para Erika que siempre muy amablemente nos brinda información precisa de Cala en cada expedición.
