Con las primeras horas de este nuevo año, el italiano Simone Moro, inició, hace tan solo pocos minutos, su camino hacia una nueva invernal, en este caso, como ya sabemos, la cita es el el Manaslu, junto al español Alex Txikón e Iñaki Alvarez.
La expedición a este ochomil de Nepal constituye una repetición, y en los días previos, en diversos anuncios, Simone manifestó su preferencia por este tipo de expediciones, mas “solitarias”, sin desmerecer de ninguna manera la experiencia del K2, donde destacó también la presencia de su compañera de escalada en varios lanzamientos, Tamara Lunger, que –en otro orden de cosas- ya se encuentra en el campo base del ochomil de Pakistán.
Simone partió hace pocos minutos con destino a Nepal, donde se encontrará con su compañero de escalada.
Pero previamente, hace un par de días, el fuerte escalador italiano, nos daba algunos detalles interesantes de este, su nuevo intento al ochomil de Nepal, que ya se le ha negado en dos oportunidades:
“Quedan pocos días, y finalmente se vuelve después de un año difícil para todos. Ya se ha comunicado la noticia, voy a reintentar el Manaslu, la octava montaña más alta de la tierra, una montaña que ya he intentado dos veces, en invierno, en 2015 y 2019, y que por dos veces me tiene repelido pesadamente, por nevadas copiosas, hasta 6 metros de nieve…
Decidí intentar el Manaslu invernal, a través de un estilo alpino ligero, con un equipo ligero, seremos tres: estará Alex Txikón, Iñaki Alvarez y quien les habla, solo tres personas intentaremos llegar a cima de la montaña.
No será un estreno de invierno, ya fue hecho en 1983 por los polacos, por lo que nuestra expedición será una repetición.
No escondo que el sueño, por lo que a mí concierne, de alcanzar la cima por quinta vez, en una montaña diferente de ocho mil metros en invierno, todavía me parece una utopía.
Pero a veces pienso en los comienzos, cuando soñaba con realizar un ocho mil en invierno, que ya era la coronación de una carrera, me parecía imposible. Y ahora solo queda partir.
El 31 de diciembre subiré al aeropuerto en Malpensa y el 1 de enero aterrizaré en Katmandu. Un par de días para hacer la logística y todos los asuntos burocráticos, y luego nos vamos al Manaslu. Los espero, síganme aquí y crucen los dedos.”
