El domingo 21 de mayo a las 7.10 am hora local de Nepal, el austríaco Andy
Holtzer se convirtió en la segunda persona no vidente en coronar las
siete cumbres más altas de cada continente, al alcanzar la cumbre del Monte
Everest.
La destacadísima cumbre es conseguida en su tercer intento al techo del
mundo, tras dos fallidos intentos previos acontecidos en 2014 y 2015, que debieron
cancelarse a raíz de las causas ya conocidas.
Holtzer formó parte del equipo Furtenbach Adventures de Innsbruk,
y alcanzó la cumbre junto dos otros integrantes que le sirvieron de apoyo
Clemens Bichler y Wolfgang Klocker, además de otros seis
escaladores del mismo equipo.
«Estamos felices. Hemos tenido éxito. Era extremadamente duro.
Fueron ocho horas de ascenso y cinco de descenso desde el Campo 3 hacia la cumbre.
Mañana luego de descansar, bajamos al campo base avanzado. Sin el apoyo
de mi padre, esto no lo hubiese podido conseguir. Él ha estado siempre
junto a mí apoyándome en todo» decía el propio Andy
en su primer contacto desde el campo 3 al regreso de la cumbre.
La nota fuerte de este mensaje, es que el padre de Andy, Peter Holzer murió
el 21 de abril pasado, mientras Andy se encontraba en plena expedición.
Afortunadamente, pudo concretar su sueño y dedicárselo a la persona
que había hecho posible este logro tan importante.
Por su parte Lukas Furtenbach, uno de los propietarios de la empresa que
llevó a Andy a la cumbre, decía al respecto: «Cada año
organizamos expediciones al Everest. Estamos muy contentos que Andy haya podido
lograr su objetivo. Queremos también destacar y expresar la misma alegría,
por el logro conseguido por el resto de los integrantes de la expedición,
cinco escaladores y ocho sherpas nepaleses».
El equipo de Furtenback inició su expedición durante los primeros
días de abril. Accedieron a través del Tibet, por la ruta del Collado
Norte.
Esto escribía Andy al día siguiente del fallecimiento de su padre
en su propio blog: «Ayer por la noche, el 21 de abril de 2017 a las 23:07
mi amado padre, a pocos días de su cumpleaños número noventa,
en presencia de su familia inmediata, y después de un golpe grave en su
saludo durante la noche anterior, sin dolor, y pacíficamente , ha caído
en manos de Dios «.
Una historia digna de ser difundida. Un logro que solo Andy Holtzer puede valorar,
pero que nosotros bien podemos imaginar.
Fotografía Cortesía Andy Holtzer: Andy junto a su padre
