"… en todo el corazón del cerro se descubre
oro alto, y bajo, y en algunos vecinos de tan subidos quilates, que se ha reconocido
superior al de todas estas Provincias hay cobre y bronce riquísimos cuya
abundancia es increíble, y de los cobres se han trabajado algunas piezas
que no envidian la Tumbaga mas fina hay mucha piedra imán y hierro, el
plomo y el estaño, según cuentan algunos, azufre, alumbre, alcaparrosa
y otras especies metálicas cuyo nombre ignoramos."
Nicolás Ortíz de Ocampo (1806) Sacerdote de Famatina
Juan Ramírez de Velasco, el fundador de la ciudad de La Rioja, llegó
a Famatina en 1592 para tomar muestras de azogue y plata. Según se dice
habría escuchado narraciones en las que se contaban las riquezas que ocultaban
las montañas del valle. No obstante, según el historiador Armando
Bazán, "a treinta años de su fundación la ciudad registraba
un promisorio adelanto" pero "el proyecto minero no se había
realizado."
Luego, doscientos años mas tarde, el sacerdote de Famatina Nicolás
Ortiz pronunciaba las palabras que sirven de prefacio a este artículo.
Las minas del Famatina, desde termpranos tiempos despertaron la atención
y poco a poco fue forjándose un deseo de explotación plasmado tal
vez a comienzos del siglo veinte con la construcción de una obra de gran
envergadura para la época, no solo por lo que significaba sino también
por el despliegue logístico que hubo que desarrollar para su contrucción.
Hoy, ya bien adentrados en el siglo XXI, el cablecarril de Chilecito-La Mejicana
pasa desapercibido para la gran mayoría, duerme en el desconocimiento de
la mayor parte de la población de aquí, de "allá"
y "mas allá" y puede llegar a ser visto como un hito de un tiempo
que pasó y que no volverá nunca, sin medir siquiera su magestuosidad.
Pero aquí lo reflotaremos y mostraremos que no puede pasar desapercibido.
Trataremos de traerlo a "aquí" y llevarlo a "allá
y mas allá" e implantar la idea que no pertenece solamente a un tiempo
que pasó y no volverá. Para nada, está aún muy vivo
y hasta pretende volver aunque no de la forma mas conveniente y sana.
Hacia finales del siglo XIX, Famatina era un distrito aurífero de gran
importancia. También era importante en la extracción de minerales
de plata, cobre, hierro y plomo. Fue entonces que impulsado por Joaquín
Víctor González (1863-1923), natural de Nonogasta, un pueblo próximo
a Chilecito, se elaboró un proyecto para la construcción de un cablecarril
que posibilitara el transporte de mineral desde la mina "La Mejicana"
localizada a 4600m de altura, hasta la localidad de Chilecito, en el valle situado
entre las sierras de Famatina y de Velazco en pleno corazón de la provincia
de La Rioja, República Argentina.
Con este fin, el 4 de enero de 1902 se llama a licitación para la construcción
del proyecto para el cual se destinaba un presupuesto de 217.988 pesos oro. Cinco
empresas se presentan para llevarlo a cabo: Leschen and Sons Rope Co. (Saint Louis),
Riblet Tramway Company, Spokane; Bullivan & Co. (Londres), Henderson &
Co. (Londres), Ceretti & Tanfani (Turín), J. Pohlig & Co. (Colonia)
y Adolf Bleichert & Co. (Leipzig). Precisamente esta última es la que
gana dicha licitación, firmándose el convenio definitivo el 31 de
Julio del mismo año, bajo la presidencia de Julio Argentino Roca.
La obra comenzó a construírse en Febrero de 1903 y fue inaugurada
menos de dos años después, el 1 de enero de 1905, en tiempo record,
a un enorme costo, de despliegue y de vidas humanas. El 29 de julio de 1904 se
inauguró un primer tramo que unia las estaciones 1 a 5.
El cablecarril estuvo operativo hasta el año 1926. Por decreto de Octubre
de 1982 es declarado Monumento Histórico Nacional.
La construcción
Las partes de hierro, hasta donde fue factible, fueron terminadas en Europa.
Los sostenes y las estaciones fueron unidos antes con tornillos, luego dibujadas
y divididas en partes pequeñas de 150 kilogramos para que no sobrepase
el peso del transporte.
El cablecarril cuenta con un total de nueve estaciones, que salvan un desnivel
de mas de 3500 metros. Tiene una longitud de 35 kilómetros llegando hasta
los 4303 metros sobre el nivel del mar. El tiempo total de recorrido de las
vagonetas que componían el cablecarril desde un punto al otro era de
cuatro horas, con una prestación horaria de 40 toneladas por hora.
Se utilizó un total de 140 kilómetros de cable y aproximadamente
10 millones de remaches. La mayor separación entre torres es de 668 metros,
entre las estaciones 6 y 7, y la altura de las torres varia entre 1 y 55 metros.
Trabajaron en total alrededor de 1600 personas y se utilizaron animales de carga
como medio de transporte, en especial asnos y mulas, unos 90 asnos para el transporte
de alimentos y 600 mulas para carga de materiales de construcción.
El transporte de mineral era realizado en vagonetas, las cuales tienen una altura
mínima del suelo de 3 metros y la máxima alcanza a 450 metros.
En la mayoría de los casos, la construcción se efectuaba en el
mismo lugar, por medio de atornillado. Como todas las estaciones son llamadas
de planta baja, de no mas de 5 metros de altura, la construcción de éstas
fue relativamente fácil.
Las vagonetas se trasladaban en sentido ascendente y descendente, permitiendo
asi un contínuo movimiento que se sucedían a intervalos de 60
a 90 segundos, equivalentes a 120 a 180 metros de separación.
El cable se halla anclado a uno de los extremos, mientras que en el otro pende
un contrapeso de 20 toneladas con el objeto de brindarle rigidez. Cada estación
está enlazada a la siguiente mediante un cable de sostén (32mm)
y un cable de tracción (23mm) sostenidos por torres ubicadas a intervalos
regulares. Los cables son de acero con enganches de plomo entre los tramos.
Cada sostén o torre lleva adosada una escalera, la cual sirve para verificar
las poleas y engrase del cable.
Datos de las estaciones
La estación mas fría es la estación 7, Calderita Nueva,
que tiene una temperatura media anual de 20ºC. La línea telefónica
por la cual se comunicaban las estaciones fue pionera en nuestro país
en lo que respecta a sistemas de comunicación.
Entre las estaciones 4 y 5 se encuentra un tunel de 159 metros de longitud por
el cual pasa el cablecarril. La parte mas empinada del recorrido la encontramos
entre las estaciones 5 y 7, donde se salva un desnivel de 1250 metros.
Después de la estación 7, Calderita Nueva, existe un lugar bautizado
"el pozo de las ánimas", debido a la cantidad de personas que
allí se habrían precipitado al vacío. Mas de 150 personas
perdieron la vida en la construcción de esta obra.
La estación 9 corresponde a la mina La Mejicana. Ubicada a 35 kilómetros
de Chilecito y 4603 metros sobre el nivel del mar.

Mapa de estaciones
Establecimiento minero Santa Florentina
Ubicado en el distrito homónimo, a 7 km. de Chilecito y al pie de las
Sierras del Famatina, se accede al mismo transitando la ruta provincial Nº
14.
El establecimiento surge cuando Don Jaime Cibilis Buxareo llega a la zona hacia
fines del siglo XIX e instala un Horno de Fundición debido a la importancia
de los yacimientos mineros existentes en las Sierras del Famatina.
En 1905, cuando se inaugura el total del recorrido del Cable Carril CHILECITO-LA
MEJICANA, la empresa inglesa encargada de la explotación del Cable diseña
un brazo secundario que llevaría al mineral hasta los HORNOS de FUNDICION.
Así se construye el Ramal de 800 mts. que parte de la Estación
Nº 2 "El Durazno" hacía el Establecimiento de Fundición
Santa Florentina, que en ese tiempo se trasforma en el más importante
del país por su actividad y producción.
En la actualidad, este Establecimiento forma parte del llamado Circuito Geológico
Minero, posibilitando al visitante conocer las ruinas de lo que alguna vez fue
el principal centro de fundición de minerales de la Argentina, lugar
que fuera habitado por aproximadamente 1.000 personas, que trabajaban en el
procesamiento del mineral.
Al transitar la Ruta Provincial Nº 14, se puede observar el Establecimiento
de Fundición, su Torre de Venteo o Chimenea de Labrar, que contrasta
con el negro de la piedra fundida o «escoria»; la estructura metálica
perteneciente a la pequeña estación que recibía las vagonetas
que eran derivadas desde la Estación Nº 2; grandes columnas y cimientos
donde se afirmaban las pesadas maquinarias e infraestructuras; caños
de grueso diámetro; galerías; piletones y paredones que aún
hoy siguen invitando a ponderar el grandioso pasado industrial y económico
de esta región.
El auge del cablecarril se fue extinguiendo luego de la primera guerra mundial,
cuando los ingleses, impulsores del proyecto, se retiraron. Otras empresas privadas
continuaron con la explotación, pero finalmente hacia 1926 ya no pudo
sostenerse y cerró definitivamente.
Album de fotos
Estación 2 : El Durazno

Vista hacia el valle desde El Durazno

Vista hacia el valle desde El Durazno

Vagonetas en estacion 2

Caldera

Herramientas

Motor para tracción del cablecarril

Caldera

Madera de principios del siglo XX

Repuestos de cables

Motor para la tracción del cable

Estación 2

Interior de vagoneta

Vagonetas

Vagonetas

Estación 2

Camino de ascenso a estacion 2

Río del oro

Río del oro
Testigo del tiempo
Hoy, a mas de cien años de su construcción, visitamos el cablecarril
y nos trajimos muchísimas reflexiones y principalmente una experiencia
muy particular que queremos mostrarles.
Todo empieza en Chilecito. Junto a la ruta 40, allí en la misma entrada
el primer gran testigo del tiempo. La estación 1 del cablecarril a un
costado de la ruta, pasa casi desapercibida. Como un galpón o fábrica
en desuso. Con sus hierros herrumbados. Y de pronto, si estas atento, verás
los cables cruzando la calzada en dirección al Famatina.
Es mas impactante ciertamente llegarse hasta la estación 2. El durazno,
a 1539m. Saliendo en dirección al pueblo de Santa Florentina. Los carteles
indican la presencia de "algo importante". Ya en el mismo centro del
pueblo, en la plaza principal, podremos ver algunas vagonetas como fiel presencia
de un tiempo que ya quedó muy lejano, es la "plaza del minero".
Se accede relativamente fácil desde Santa Florentina. El último
tramo es un camino complicado, de ripio y mucha pendiente. Serán unos
ochocientos metros de curvas y contracurvas que deben tomarse con muchísima
precaucion. Y luego, ya estamos allí, en la estación dos de "El
Durazno" a 1539m, donde todo el valle coronado por la ciudad de Chilecito,
emerge como de la nada al culminar la ascension.
Allí pudimos visitar la estación y todos los elementos que quedaron
allí en desuso desde hace casi un siglo en un ámbito donde principalmente
encontraremos al silencio como gran protagonista. Pero es un silencio muy particular.
Uno puede visitar los distintos galpones y construcciones de piedra que formaban
parte de la antigüa estación. El motor y la caldera que propulsaban
los cables. Inclusive la madera que servía de combustible para la caldera.
Todo esta intacto. Como si el tiempo se hubiese detenido en aquel entonces.
Y eso fue precisamente lo que sucedio. El tiempo se detuvo, y quedaron todos
estos elementos como fieles testigos de ese tiempo. Solo se fueron los cuerpos,
de infinidad de almas que hicieron a esa magnífica obra y que seguramente
continúan rondando por el lugar.
En un momento uno entra en alguna de esas salas y esas máquinas por un
instante en nuestra mente parecen volver a la vida. No es broma ni delirios
de una imaginación desenfrenada. Cerras los ojos, te concentras y todo
se pone en movimento. Es maravilloso.
Y también en ese instante uno piensa: ¡Cuántas historias
quedaron allí dormidas! Vaya a saber cuantas, ¿No? Esas son cosas
que el tiempo ni la herrumbe han logrado quebrar, porque queda en el espacio
y en la conciencia de cada uno el saber atraparlas. Es ajena al tiempo.
Mas allá hay otro camino. Se puede acceder desde Santa Florentina en
vehículo hasta la estación tres. Son unos diez kilometros mas
pasando la estación El Durazno. Lamentablemente el día que estuvimos
alli, las lluvias del día anterior habían cargado demasiado al
río que corre paralelo al camino. Se llama el "Río del oro"
y sus aguas son amarillas como el precioso metal. Pero no por la presencia de
este por supuesto, sino de azufre. Para nuestra desgracia, el camino cruza el
río y bueno, hasta allí pudimos llegar. Pero creanme que puede
accederse.
El otro camino viene por otro lado y es una excursión maravillosa. Es
a la estación 9, la última, si, la de la Mina La Mejicana a 4603
metros. Se accede no desde Chilecito sino desde Famatina, localidad a unos 20
kilómetros hacia el norte por sobre la misma ruta 40. Desde el centro
de Famatina se toma el camino a Carrizal y Alto Carrizal y antes de entrar en
la montaña, nos vamos a topar indefectiblemente con el "presente
del Famatina".

Camino hacia la Mina
El presente del Famatina
No es otra cosa que el corte de ruta establecido por los vecinos de Famatina
y entidades ambientalistas contra el emplazamiento y puesta en marcha de la
Mina aurífera con métodos modernos "no tan santos ni convenientes"
para los tiempos que vivimos. Pero a esto ya lo hemos encarado en una nota anterior
que puede verse aquí.
Lo cierto es que desde hace mas de un año hay un corte de ruta que solo
deja pasar a quienes gustamos de disfrutar la naturaleza, no de estropearla.
Hay muchos personajes que tienen el paso no permitido, desde el mismo gobernador
Beder Herrera y el personal de la compañia canadiense Osisko Mining Corporation
entre otros tantos.
Album de fotos
Travesía hacia la mina La Mejicana

Río Amarillo

Interior de la mina

Mina la Mejicana

Mina la Mejicana

Mina la Mejicana

Mina la Mejicana

Camino hacia la Mina la Mejicana

Camino hacia la Mina la Mejicana

Camino hacia la Mina la Mejicana

Camino hacia la Mina la Mejicana

Camino hacia la Mina la Mejicana

Camino hacia la Mina la Mejicana

Camino hacia la Mina la Mejicana

Camino hacia la Mina la Mejicana

Camino hacia la Mina la Mejicana

Camino hacia la Mina la Mejicana

Camino hacia la Mina la Mejicana

Camino hacia la Mina la Mejicana
Acceso a la Mina La Mejicana
Avanzando por un dificil camino de ripio, más alla de El Carrizal podemos
llegar hasta la vivienda y lugar de trabajo de la última familia de pirqueros,
que buscan algún resto de oro residual, entre los cursos de agua que
bajan de La Mejicana. La historia de vida de esta familia, la calidez y sencillez,
resulta conmovedores.
Desde aquí son aproximadamente 50 kilómetros de ripio, donde
el camino ascendente se cruza en varias oportunidades con el río Amarillo.
Se accede únicamente con 4×4. Con auto común se puede avanzar,
hasta que se llega a un punto donde no queda otra que pegar la vuelta y quedarse
con las ganas. Se recomienda entonces: siempre hacer este recorrido con guia.
Caramelos y agua, constantemente para contrarrestar los efectos de la altura,
en especial para aquellos que no están acostumbrados (lo digo por propia
experiencia). Desde este punto ya puede divisarse la cumbre nevada del General
Belgrano y la altura empieza a hacerse notar con un importante descenso de la
temperatura. Puedo asegurarles que los 30 a 35 grados de Famatina al partir,
se convierten en menos de diez grados a los 4600 metros.
El camino esta bastante accesible, solo algunos lugares exclusivos para 4×4
como ya mencionamos. El camino sigue el río por lo que se lo cruza incontables
veces, en algunos lugares el río y el camino pasan juntos. La superficie
del mismo es con mucho ripio y algunas partes arena gruesa, por lo que hay que
tener cuidado al circular en las curvas para no derrapar. Luego de esto, un
cartel indicador nos dice que hemos llegado a La Mejicana. Y luego, bueno, solo
queda mirar y disfrutar. Entonces, aunque a la distancia les dejo para que miren
y disfruten.
Estacion 1 : Ciudad de Chilecito (1075m)

Estacion 1 : Ciudad de Chilecito (1075m)
Estacion 2 : El Durazno (1539m)
Estación ubicada a 9km de la ciudad de Chilecito y a 1550m snm, fácilmente
recorribles en vehículo pasando por la fundición de Santa Florentina
sobre la RP14. Hoy reciclada es un buen monumento que permite a quién
la recorra tener en campo una perspectiva de lo que significó ésta
monumental obra de ingeniería.

Estacion 2 : El Durazno (1539m)
Estacion 3 : El Parrón (1974m)
Siguiendo la RP14 y a 1974m snm encontramos ésta tercera estación,
último punto recorrible en vehículo normal. Las grandes dificultades
que ha representado el transporte de minerales, desde la cumbre del Famatina
hacia Chilecito, para todos aquellos que incursionaron en este aspecto (incas,
jesuitas, mejicanos, chilenos, etc.) tuvieron su alivio con la llegada de esta
gran obra de ingeniería, complementando con la llegada del Ferrocarril
(1899), que serviría de contacto directo con los puertos fluviales de
nuestro litoral.

Estacion 3 : El Parrón (1974m)
Estacion 4 : Siete Cuestas (2539m)
Cuarta estación accesible por senderos de montaña a una altura
de 2539m snm, se aprecia la entrada al fabuloso túnel de 150m que penetra
la montaña, quizás la parte más diicil en la ejecución
de la monumental obra. En un emprendimiento de este tipo, no se puede poner
en funcionamiento un tramo entre dos estaciones antes que el propio carril,
que sale de la estación, sea construido. Ya en la preparación
de las estructuras de hierro había que considerar que los trozos que
tenían que ser transportados más allá de la segunda estación
no debían superar un peso de 150 kg. Todas estas inmensas construcciones
de hierro, los enormes sostenes, las máquinas a vapor, las calderas,
los discos para los cables, las ruedas impulsoras, todo tenía que ser
dividido adecuadamente en partes. Las más pesadas, que llegan a 2000
kg, no podían ser movidas de otra forma que no fuera por medio de porteadores.
El transporte de los cables de tracción se convirtió en el trabajo
más difícil de toda la construcción. Los cables fuertes,
para vagonetas cargados, tienen 36 mm de diámetro y pesan 7 kg/m, pero
tienen que ser fabricados en largo de 200 a 300 metros, de modo que el peso
total de estos cables estaría en los 2.000 kg, lo que hacía que
se necesitaran entre 60 y 100 hombres para llevar cada tramo.

Estacion 4 : Siete Cuestas (2539m)
Estacion 5 : Cueva de Romero (2689m)
Dista ya 24 km de Chilecito y se halla a 2689m snm, todavía con abundante
vegetación, sigamos con la historia, su construcción y funcionamiento
puede resumirse, de manera simple, del siguiente modo: un cable de acero suspendido
mediante una serie de torres o sostenes (262) denominadas de apoyo, llegando
la altura máxima de 40 mts.
El cable se halla debidamente anclado por un extremo, mientras que del otro
pende un contrapeso de hasta 20.000 kg.,con el objeto de dar al mismo cierta
rigidéz. Sobre este cable, que se llama portador, se encuentran suspendidas
las vagonetas, mediante dos ruedas ancladas.
Estas vagonetas llevan, debajo de su apoyo, una mordaza móvil que se
abre mediante un dispositivo especial y se cierra automáticamente. Debajo
del cable portador se encuentra otro cable de acero de menor diámetro,
denominado tractor, que se extiende de una estación a otra y es accionado
por un motor a vapor, a una velocidad determinada y constante.

Estacion 5 : Cueva de Romero (2689m)
Estacion 6 : El Cielito (3244m)
A 3244m snm, ya desapareció la vegetación y la piedra roja amarronada
gana territorio, todavía la puna no se ha presentado, pero falta poco.
Entre las estaciones V y VI, el cable gana la mayor altura 1250m, y entre la
VI y la VII, se encuentra la mayor separación entre torres, 608m. El
tramo entre las estaciones V y VII, es el más dificil ya que entre la
I y la IV hay camino o sendero consolidado, y entre la IX y la VII, también,
pero entre las mencionadas ya se requiere llevar equipo de acampe, víveres,
guía, verdaderamente son el corazón mismo del recorrido.

Estacion 6 : El Cielito (3244m)
Estacion 7 : Calderita Nueva (3910m)
Son 3910m snm, ya se respiran puna, y el aroma al Bello Plano, el sitio más
comprometido del recorrido.

Estacion 7 : Calderita Nueva (3910m)
Estacion 8 : Los Bayos (4371m)
La Estación VIII, Los Bayos se ubica a 4371m snm, aquí tendrenos
4450m aproximadamente, no alcanza la vista para asimilar tanta belleza, y para
intentar mensurar la epopeya de la construcción de un cable carril de
35km que gana una altura de 3510m, que se utilizó no más de 20
años, que peleó en su momento para no ser vendido como chatarra
y que hoy aguarda visitantes que puedan difundir tal magna empresa con las contradicciones
que ello significa, explotación, robo de recursos naturales, intromisión
humana en esos sitios monumentales, pero que difícil se hace ante la
belleza de tal megaestructura abandonada:

Estacion 8 : Los Bayos (4371m)
Estacion 9 : La Mejicana (4603m)
4603m snm, y la posibilidad de seguir subiendo hasta los 5000, por encima de
la boca mina, pero basta, la misión estaba cumplida.

Estacion 9 : La Mejicana (4603m)

