Tras nueve días atrapados
por el mal tiempo en el Broad Peak, los alpinistas polacos que estan operando
allí desde los primeros días de Enero, iniciaron el pasado 2 de
Marzo desde el campo base y ante el advenimiento de una ventana de buen tiempo,
el ataque a la cumbre.
Anteayer 5 de Marzo, entre
las 17.30 y 18.00 hora local, los polacos Maciej Berbeka, Adam Bielecki, Tomasz
Kowalski y Artur Malek alcanzaron los 8047m de la cumbre del Broad Peak, consiguiendo
la primera invernal al ochomil del Karakoram.
Es este el duodécimo
ochomil en coronarse en invierno, restando aún el Nanga Parbat y el K2
que se todavía resisten a ser conquistados en la temporada invernal.
El jefe de expedición, Krzysztof
Wielicki, junto a Shaheen-Baig y Amin Ullah, permanecieron en el campo base.
Karim Hayyat, que acompañaba al grupo, aguardó en el campo 2, quizás
pensando en una posible ayuda en el descenso.
Afrontando temperaturas
de 30 grados bajo cero los cuatro alpinistas afrontaron un durísimo descenso
de la montaña.
Pero indudablemente hay
un hecho que no puede pasarse por alto: hicieron cima demasiado tarde, y el
cansancio y la deshidratación impidieron que todos regresaran al campo IV. A
las 2 de la mañana el jefe del proyecto Artur Hajzer, informaba que Artur Malek
y Adam Bielecki estaban en campo IV a una altitud de 7.400m. Tomasz Kowalski
y Maciej Berbeka vivaquean en el collado a 7.900m. Karim Hayyat en el campo
II. Desde el campo base ascienden Shaheen y Amin Ullah Baig. Su objetivo es
alcanzarles y ayudarles en el descenso al campo base o en el desmantelamiento
de los campos.
Continuando con los acontecimientos,
el parte del día de hoy entregado por Artur Hajzer es altamente desalentador,
confirmando la pérdida de contacto con Tomasz Kowalski y Maciej Berbeka,
aunque afortunadamente confirmó que el estado de los otros dos montañista
es bueno: «Confirmamos que esta mañana temprano dos alpinistas pakistaníes,
Shaheen Bagi y Amin Ullah, partieron hacia el campo 3, a 7000m. Su objetivo
es tener una mejor visión y poder observar la montaña desde diferentes perspectivas
donde sea posible, desde el campo o, si puede ser, por encima de él. Por la
noche los dos descenderán al base. La visibilidad es buena, el líder de la expedición
puede ver la ruta a través del telescopio. El campo IV permanece a 7.400m. La
condición física de Artur Malek y Adam Bielecki es buena, y no tienen congelaciones.»
