Ya es una realidad. Después de informarme adecuadamente sobre este hecho, he de reconocer que el paso es de gigantes. 2020 es la fecha en la que la prohibición llevada a cabo por Khumbu Pasang Lhama, entrará en activo. Los plásticos desechables en la región del Everest tienen ya los días, y nunca mejor dicho, contados. 2018 y 2019 han sido los años en los que la conciencia y el compromiso ecológico han llevado a cabo por fin esta ley. Eso, y por supuesto, los miles de kilos de basura recogidos en altura.
¿Qué entra dentro de la prohibición?
Se especifica claramente que se prohíbe todo lo que son plásticos de un solo uso: vasos, botellas, utensilios para comer, platos… material con menos de 30 micras. Esta región recibe al año más de 51.000 visitantes, en los que se incluye; turismo, expediciones y los grandes trekking. Según he podido recabar, tanto las agencias locales e internaciones, tendrán que poner de su parte para llevar esto a buen fin.
Por ahora, y hasta que ley se ponga en marcha, no se ha hablado de sanciones administrativas.
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Está claro que la basura en el Everest es ya un grave problema, y no solo para los que visitan de manera masiva sus alrededores, sino también para los que viven en el valle. Se han detectado micropartículas en las aguas de los ríos que viven del deshielo y según algunos informes, en la fauna local que sobrevive cerca de estos ríos.
Está claro que desde que se empezó a vender esta montaña, no se pensaba en las consecuencias reales de la masificación y la posterior suciedad generada por los miles de visitantes anuales. Como nota final, hay que hacer memoria de la campaña que este año bajo el nombre, Campaña de limpieza Sagarmatha, el gobierno extrajo una nada despreciable cantidad de 11 toneladas de desechos más 4 cuerpos.
Un gran paso para una región que vive desde hace más de 50 años de las montañas.
China sigue con su vertiente cerrada al turismo.
