Foto de portada: Alex durante la presentación de su expedición al K2 2019 (foto Alex Txikon)
Queridos amigos de la montaña, miren allí arriba, por sobre el encabezado de esta página. Implacable va corriendo, descontando los minutos. Seis días de invierno. Del sábado 23 al Jueves 28. Luego, ya no habrá lugar para una invernal sin cuestionamientos.
Sin desmerecer otros ochomiles ya logrados en temporada invernal, convengamos que los ojos del mundo están puestos en el K2. Más aún, la invernal propiamente dicha, como materia pendiente es el K2. No hay otra.
Eso lo supo desde un primer momento el vasco Alex Txikón que puso un manto de olvido en un extremadamente esquivo Everest y fijo su meta a otro no menos esquivo pero si que produce un gran deleite.
Alzarse con la primera invernal al K2 es quizás alzarse con la mayor invernal de todos los ochomiles. En su momento fue el Nanga Parbat, delirio de polacos desde hace décadas, sin exagerar. Una vez logrado, la mira cambió de posición y se estableció algo más de doscientos kilómetros hacia el noreste. El segundo de los ochomiles, uno de los más letales, uno de los más complejos. Uno de los más hermosos. El más codiciado.
La codicia. Uno de los pecados capitales. La codicia también lleva a hacer cosas absurdas por sobre las montañas. El hombre imperfecto, gran conocedor de codicias.
Luego de la obra teatral que los polacos -con Denis y Wielecki como protagonistas- nos pusieron en escena en los últimos días de febrero del año próximo anterior, con todos aquellos entretelones que seguramente todos ustedes recordarán, que hasta nos pusieron los pelos de punta y que el éxito de una invernal se centró en un simple acto de rebeldía del quizás más experto en invernales de la actualidad; luego de ello, cuando el calendario le cayó por la cabeza al uzbeko y arrojó la toalla desde los siete mil metros, se creó un vacío y un ansia cada vez más poderosa por tomar la posta, y lo que en un principio hace tiempo ya era un objetivo, de a poco se va transformando en una necesidad.
Otra vez la codicia. Es la que lo llevó a abandonar todo por lograr el objetivo en tiempo y forma. El K2 le dijo no al más conocedor de invernales de la actualidad.
Wielecki ha de estar sentado encima del calendario, mirando de reojo la actitud de algunos de sus compatriotas y del vasco, esperando que el reloj clave la hora para ensayar un suspiro. Claro, de esa forma su expedición del próximo año -¿Seguirá en pie, no?- tendrá algún sentido, sino, directamente no existirá.
Denis pegó el portazó aquel ahora lejano primero de marzo con un irónico «Feliz Primavera». Por aquél entonces, Wielecki lo miraba de reojo, como bicho raro, e intentó continuar con su periplo aún sin convicción alguna. ¡Pero que es lo que ha dicho este hombre acerca del invierno!. Dijo horrorizado. Dio algunos manotazos más de ahogado inspirado por la codicia, y luego se retiró con todo el grupo. Portazo al por mayor. Y el K2 sonriente mirando desde lo alto y pensando para si mismo: «Todavía no tengo ganas».
Claro, lo que dijo aquél hombre, puede tomar más fuerza, y ser visto con buenos ojos, ahora que uno no forma parte del elenco. Y la invernal podrá ser o no cuestionada dependiendo del lado del mazo en que quede finalmente el AS de corazones.
Pero lo que dice Urubko, ¿Porqué tiene que tomarse al pie de la letra? ¿Qué clase de autoridad tiene el para establecer que la primavera arranca el primero de marzo? Por supuesto que ninguna. Es un mortal, tan mortal como ustedes, como el que escribe, aunque sí, con un poquito más de conocimiento de la montaña que todos nosotros. ¿No les parece?
Pero bien, Urubko no decide cuándo empieza la primavera, solamente argumenta que a partir del primero de marzo el invierno, ya no es tan «Invierno» no por un tema de opinión propia, sino por una base científica:
El invierno meteorológico finaliza el 28 de febrero
En Alpinismonline Magazine, a raíz de todo esto, nos pusimos a investigar, hace ya un año, con la intención de encontrar alguna base científica que respaldara las afirmaciones de Denis. En este sentido, varias publicaciones hablan de una temporada astronómica y una meteorológica, aplicable para cualquiera de las cuatro estaciones y para ambos hemisferios.
Pero afortunadamente encontramos una publicación muy clara en un medio especializado, que deja bastante claro el panorama e inclina la balanza de forma precisa sustentando las afirmaciones de Denis Urubko.
Veamos:
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¡Qué tal! ¿Cómo les cae esto? Seguramente ya lo sabían, porque se viene hablando desde hace varios meses y nosotros mismos lo publicamos hace casi justo un año, el mismo día en que finalizaba el invierno, el 28 de febrero de 2018 en esta nota completa.
Un apartado especial, tal como lo hicimos en esa nota: Un especial agradecimiento al Sitio Eltiempo.com por su aporte para este tema. Pueden visitar la nota original y completa DESDE ESTE LINK
En definitiva, nadie puede negar una cumbre realizada entre el 1 y el 21 de marzo, pero indefectiblemente si ello sucede, lo veremos a Urubko y Cia seguramente intentando alcanzar el año próximo la cumbre del K2 antes del 29 de febrero de 2020. ¡Ups! Año bisiesto. Gran problema. ¿Un día más de invierno o un día más para la controversia? ¡Ni se les ocurra alcanzar la cumbre del K2 el 29 de febrero de 2020, por favor!
Vamos a la realidad actual
En el día de hoy, el equipo de Alex Txikón brindaba el siguiente parte de expedición, textual:
«Mañana, sábado día 23, el alpinista Alex Txikon y su equipo partirán desde el Campo Base con la intención de seguir trabajando el camino hacia la cima del K2. Tras equipar en dos días hasta el Campo 2, estas últimas semanas el tiempo no ha dado tregua impidiéndoles continuar el equipamiento de la vía. Después de los vendavales soportados parece que la meteorología da un respiro. De todas formas, viéndolo desde los 5.000 metros no parece que el tiempo ofrezca la calma como se preveía; en palabras del vizcaíno «los que estamos aquí no vemos que llegue ninguna buena ventana». De todas formas, partirán para ver «de lo qué somos capaces» aunque «probablemente no pasaremos muchos días en altura». El objetivo principal es equipar hasta C3. Veremos qué opciones ofrece el invierno en el K2 estos próximos días. Día a día iremos conociendo el transcurso del trabajo en la montaña.»
Sinceramente este parte de expedición no nos brinda un buen augurio para alcanzar la cumbre antes del 1 de marzo. De ninguna manera. Bien es sabido también aquél tema de los vientos que vienen azotando desde hace unos días toda la región y que van dificultando aún más cualquier intento denodado de la naturaleza por brindar al menos la mínima ventana de buen tiempo que les permita soñar.
Bueno, los polacos no andan muy bien tampoco con este tema. Así que mientras tanto, Wielecki, Denis y Cia, van mirando de reojo, con el almanaque en una mano y el parte del clima en el otro, soñando a su manera, y tal vez rogando que lo logren -si es que esa idea está en su pensamiento despojado de codicia- antes del próximo viernes, para evitar futuros dolores de cabeza.
