Por Stefan Nestler para Adventure Sports
Traducción del inglés: Redacción Alpinismonline
Cuando vi el Escarabajo, sabía que tenía razón. Sabía
cuál era la calle, pero no tenía el número de casa, sólo
una descripción aproximada de dónde la señorita Hawley
estaba viviendo en Katmandú. Pero allí estaba el volkswagen escarabajo
modelo 1963.
"El coche está bien, por supuesto. Esos escarabajos son simplemente
increíbles" -dice la legendaria cronista de montaña del
Himalaya. Durante décadas, miss Hawley ha utilizado su coche color azul
claro que acostumbraba a estacionar frente a los hoteles en Katmandú
para entrevistar a los escaladores acerca de sus expediciones en el Himalaya.
Sin embargo, con sus 92 años ya no lo conduce, simplemente tiene un conductor.
"No puedo conducir un coche con un andador", dice sonriendo.
Desde que se fracturó la cadera, ya no tiene tanta movilidad como antes.
Su historia
La señorita Hawley ha estado viviendo en Katmandú desde 1960.
Desde entonces, ha recogido más de 4.000 expediciones en su publicación
"Himalayan Database". Al principio trabajó para la agencia
de noticias Reuters: "En ese momento el alpinismo se estaba convirtiendo
en una parte muy importante del trabajo de un corresponsal extranjero en Nepal",
recuerda Hawley. De Edmund Hillary y Tenzing Norgay, los primeros conquistadores
del Everest, a través de los clientes de las expediciones comerciales
– la cronista ha cumplido con todos los tipos de escaladores.
La montaña más alta que jamás se subió era de unos
1.000 metros de altura, comenta. "Fue en Vermont, en Nueva Inglaterra.
Fue sólo un paseo. ¿Una montaña? No, era como las colinas
alrededor de Katmandú."
Sin embargo Miss Hawley ha sido capaz a través de todos estos años,
de desenmascarar a los escaladores más hábiles y mentirosos, que
de antemano argumentaban haber escalado algún ochomil u otra montaña
similar de Nepal. El trabajo fue simpre, preciso. Corroborar los relatos entre
si, de distintos escaladores. De esta forma, generalmente, la verdad sale a
la vista.
La señorita Hawley nos muestra un caso "interesante", el del
escalador japonés Tomiyasu Ishikawa, que ascendió el Everest
desde la cara norte en 2002. Con sus 65 años de edad, para entonces era
el más longevo en llegar a la cima. Pero realmente la alcanzó?
Era posible a su edad llegar a la cumbre en tiempo y forma tal cual lo relataba?
Existen normas. No escritas, que solo se desprenden de la experiencia, del
propio conocimiento. No siempre son necesarias las otras versiones. Basta con
escuchar el relato y esa experiencia da la pauta precisa respecto a un logro.
Este caso, y otros tantos, ha servido a Miss Hawley para dar una pauta precisa
respecto de cuál es la edad máxima en que se debe permitir acceder
a la cumbre del Everest, por ejemplo, o cualquier otra montaña por encima
de los ocho mil metros.
El caso de las personas longevas es mas complicado, de hecho el gobierno de
Nepal ha establecido en 2015 algunas normas. Pero para el caso de los jóvenes,
la señorita Hawley ha sido muy precisa: "Los niños y jóvenes
no deben escalar montañas de estas alturas, mucho menos el Everest. Ellos
no son fuertes y no están lo suficientemente desarrollados ni física
y mentalmente". Muy claro.
La temporada 2016
Miss Hawley espera ansiosamente la próxima temporada primavera. "Estoy
muy ansiosa acerca de lo que sucederá este año," dice
ella. "Creo que probablemente los números no serán muy
considerables porque la gente ha quedado muy sensibilizada. Tiene miedo de los
terremotos. Todavía tenemos réplicas de vez en cuando. ".
Ella experimentó el devastador terremoto el 25 de abril de 2015, en su
casa. "Me senté en una mesa, simplemente. Tienes que esperar
hasta que se termine". Al igual que mucha gente en Nepal, la Miss Hawley
habla de un terremoto más poderoso que podría golpear el país
en el futuro próximo. "Espero estar cerca de mi mesa de nuevo",
dice sonriente.
Su legado
De a poco ella, consciente de sus 92 años, va entregando y entrenando
hábilmente a su ayudante, la alemana Billi Bierling. "
Trabajamos muy bien juntas. Ella es buena, ella es una locura, ella es muy rápida",
dice Elizabeth Hawley que ni siquiera puede imaginar retirarse por completo.
"Veremos cómo funciona. Probablemente voy a criticarla. Pero
bueno, es parte del aprendizaje".
Sin aires de grandeza
Recientemente, el gobierno de Nepal ha bautizado un seismil con el nombre de
"Pico Hawley". Ella piensa que no merece tal honor. Las montañas
pueden tener el nombre de cualquier individuo, no el mío. De todas formas
es un honor, un tipo divertido de honor." dice riendo.
