El 27 de junio de 1970, Reinhold Messner
y su hermano Günther alcanzaron la cima del Nanga Parbat de Pakistán,
noveno ochomil. Reinhold pasó a convertirse en el mayor alpinista visionario
y consumado de la historia. Günther nunca volvió a casa.
Tres décadas después de
aquella tragedia, cuatro de sus ex compañeros lo acusaron diciendo que
la ambición de Messner fue la verdadera causa de la muerte de Günther.
Desde su reducto en un castillo del Tirol al sur de Italia, Messner lanzó
un contraataque feroz contra sus acusadores, esgrimiendo como prueba un hueso
de la pierna que él dijo ser de su hermano.
Corría el 27 de junio de 1970,
Reinhold Messner se sentía desbordado porque estaba a muy pocos metros
de lograr el objetivo. Nada podía detenerlo ahora. Con tan sólo
25 años, el escalador se encontraba al borde de conseguir una ascensión
en solitario, por una ruta nunca antes conquistada, en el Nanga Parbat de 8.126
metros, la novena cumbre más alta del mundo. Bajo sus botas se extendía
la traicionera cara Rupal de 4.511 metros, la pared de montaña más
alta del mundo. Por encima de él, a tan sólo trescientos metros
de aparentemente fácil escalada en nieve, estaba la cima.
Entonces fue cuando Messner se apoyó
en su piolet para recuperar el aliento , y miró por la pendiente. Allí
vio a otro alpinista que se acerca desde abajo, "en un ascenso rápido
y correcto", como mas tarde diría, "como si estuviera
tratando de recuperar tiempo". Tenía que ser su hermano menor,
de 24 años de edad, Günther, no podía ser otro.
La reacción inicial de Messner
-él escribiría más tarde- fue la irritación. Su
estilo agresivo de escalada exigió escalar lo más ligero y más
rápido posible. Tener otro escalador a su lado, por más que fuese
su propio hermano, inevitablemente complicaría delicado equilibrio, el
riesgo y la supervivencia.
La expedición ya había pasado
más de 40 días en la cara Rupal. La llegada inesperada de Günther
ahora representaba un problema técnico en la logística cuidadosamente
planificada para el ascenso.
La noche anterior, los dos hermanos, junto
con su compañero de equipo Gerhard Baur, se reunieron en el campo 5 a
7.346 metros. Debido a que su campamento de altura estaba fuera del alcance
del radio con el campamento base, la expedición se basó en los
cohetes de señales de color para transmitir el pronóstico del
tiempo.
Sin embargo, los hombres habían
recibido un informe erróneo: Alguien había lanzado equivocadamente
un cohete rojo que indicaba mal tiempo. Como resultado de ello, se decidió
que Reinhold, el miembro más rápido del equipo, empujaría
a solas hacia la cumbre. Günther y Baur se quedarían atrás
para fijar cuerdas sobre las secciones más empinadas de la ruta con el
objeto de asegurar el descenso.
Reinhold se dirigió a la cumbre
un poco después de las 2 de la madrugada. Baur, aquejado de dolor de
garganta, pasó gran parte del día descansando en la tienda y luego
descendió al campo 4. Günther obedientemente se dispuso a realizar
las perforaciones para fijar las cuerdas, pero éstas estaban muy enredadas.
Para no dejarse caer en la frustración, impulsivamente se puso en camino
para seguir a su hermano. Tras un sprint largo, se encontró con Reinhold
a 7.803 metros.
Luego de un rato y de reprocharle el haber
desobedecido con las posibles consecuencias de ello, Reinhold se tranquilizó
y asimiló que entonces el intento sería entre los dos. "Queríamos
continuar juntos. Nosotros siempre estuvimos de esa manera, juntos, y pronto
estaríamos en la cumbre. "
Intercambiándose el primer y segundo
lugar en sucesivas oportunidades, ambos hermanos muy compenetrados, siguieron
con el ascenso a través de la nieve suave.
Llegaron a la cumbre de un poco más
de una hora antes del atardecer.
Reinhold Messner fue invitado a unirse
a la élite de la expedición alemana al Nanga Parbat en 1970, debido
a que ya había forjado una carrera muy fuerte de primeras ascensiones
en los Alpes.
Siempre escalaban ambos, junto a Günther
y con otros importantes nombres de aquellos tiempos.
Habían tomado el "estilo alpino"
como estandarte, inclusive en los desafíos mas complejos. Sin campos
fijos preestablecidos y con el mínimo uso de cuerdas fijas. Él
estaba listo para cosas más grandes . Y, para el ambicioso Reinhold,
el Nanga Parbat fue una montaña especial, un desafío verdaderamente
grande. Era el único pico de 8.000 metros , cuyo primer ascenso se había
logrado en solitario en 1953, por el héroe de Messner , el alpinista
austríaco Hermann Buhl.
Durante las próximas dos décadas
, Messner se centraría en cosechar un récord sin igual de primeras
cumbres en los picos más altos del mundo. En 1978 Messner y su compañero
de cordada el tirolés Peter Habeler se convirtieron en los primeros hombres
para subir el Monte Everest sin oxígeno embotellado. Dos años
más tarde, Messner escaló el Everest en solitario, sin oxígeno,
por una nueva vía, en una hazaña juzgada por muchos como la mejor
obra en la historia del alpinismo. Y en 1986 Messner se convirtió en
el primer hombre en escalar las 14 cumbres de 8.000 metros en el mundo.
El Nanga Parbat fue el primero de esos
éxitos de 8.000 metros. Sin embargo, muchos de los compañeros
de escalada de Messner le había instado a no unirse a la expedición
de 1970. El equipo iba a ser dirigido por el Dr. Karl Maria Herrligkoffer,
un líder de la expedición que, sin ser él mismo un escalador
serio, había organizado numerosas escaladas del Himalaya y era conocido
como un personaje muy particular.
Herrligkoffer estaba obsesionado con el
Nanga Parbat desde que perdió a su propio medio hermano, Willi Merkl
, en el mismo Nanga en 1934. Había vuelto a liderar la expedición
de 1953 que puso a Hermann Buhl en la cumbre por primera vez. En lugar de celebrar
los logros de Buhl, sin embargo, Herrligkoffer había denunciado al escalador.
Resultó que en el empuje en solitario de Buhl a la cumbre, se había
hecho caso omiso de una orden del líder para descender hasta el campamento
base. Después de la expedición , intentaría enterrar al
escalador bajo una lluvia de demandas, a pesar de que no podía hacer
nada para amortiguar la fama de Buhl.
Reinhold optó por unirse al equipo,
a pesar de los reparos que pudiera haber tenido sobre Herrligkoffer.
Tiempo antes de iniciar la expedición,
en determinado momento, cuando otro escalador abandonó el proyecto, Reinhold
recomienda a Günther como reemplazo.
El éxito en el Nanga Parbat -pensaba
Reinhold- podría darle la fama que necesitaba para conseguir el respaldo
económico y dedicarse al alpinismo en tiempo completo.
El Nanga Parbat sería de hecho
un punto de inflexión para Reinhold Messner, paralelamente un logro imponente
y una tragedia demoledora.
Años más tarde la llamaría
"la experiencia definitoria de mi vida".
Sin embargo, durante las próximas
tres décadas, a pesar de que se convirtió en un cronista obsesivo
de sus propias hazañas y autor de unos 40 libros, Messner nunca ofreció
al público un relato completo, emocionalmente detallado de los acontecimientos
de ese ascenso. Luego, en 2002, publicó Der Nackte Berg
("La Montaña Desnuda"), un relato exhaustivo de su terrible
experiencia en el Nanga Parbat.
Sin embargo, justo en el momento en que
su libro llegó a las librerías, varios de los compañeros
de equipo de Messner en ese ascenso se pusieron en su contra. Acusaron a Messner
de la peor traición, la de haber abandonado a su hermano en la montaña.
Ante estas circunstancias, la montaña desnuda sólo volvió
a despertar una polémica que estado latente durante décadas.
Durante los meses siguientes a la publicación
de la montaña desnuda , como las acusaciones y réplicas volaban
entre Messner y sus críticos, la prensa europea le dio cabida. Se mostraba
la historia como la trama de cualquier historia de crimen, incluyendo la seducción
de Messner hacia la esposa de un amigo cercano en el equipo, una conspiración
basada en un largo secreto de silencio entre los compañeros de equipo,
una acusación de falsificación, y el descubrimiento de los huesos
de la pierna de un ser humano, en una cascada de hielo en el Nanga Parbat ,
un hueso que podría guardar la respuesta definitiva a la controversia
. Para entonces, ya no era una historia de escalada, era una película
de suspenso .
El desencadenante de la historia
En agosto de 2005 finalmente se confirmó
certeramente que Reinhold Messner, uno de los montañistas más
relevantes de la historia, no abandonó a su hermano Günter en
el Nanga Parbat en la expedición de 1970.
Reinhold siempre dijo que su hermano,
afectado de mal de altura, fue arrastrado por una avalancha de nieve durante
el descenso, tras alcanzar juntos la cumbre.
Pero dos montañistas alemanes de
la misma expedición, Hans Saler y Max von Kienlin, recordaron
que el mayor de los Messner, un atleta mucho más formidable que su hermano,
había dejado en claro que no quería su compañía
en el asalto, y que la aceptó de mala gana.
Afirmaron, primero en campamentos, luego
en salones y más tarde en sendos libros, que la ambición de Reinhold
Messner era tan poderosa que durante el ascenso, al comprobar que Günther
demoraba su marcha, lo abandonó a una muerte segura.
Messner logró que la justicia alemana
prohibiera nuevas ediciones y traducciones de los libros de sus enemigos, pero
todos en el ambiente del montañismo conocían la historia.
Karl Maria Herrligkoffer, el líder
de aquella expedición al Nanga Parbat, lo acusó de haber disparado
un cohete indicando mal tiempo durante una etapa previa del ascenso, para disuadir
a sus compañeros, entre ellos su hermano, de continuar su marcha.
La prueba irrefutable
Reinhold Messner y Günter Messner
alcanzaron la cumbre del Nanga Parbat desde la cara Rupal el 27 de Junio de
1970. Ante la imposibilidad de descender por la misma cara Rupal, decidieron
emprender el regreso por la vía opuesta, la vertiente del Diamir, que
es mucho mas accesible. En un determinado momento, ambos hermanos, exhaustos
pierden contacto entre si. Reinhold se adelanta, pensando que Günter lo
sigue. Esto finalmente nunca sucedió. Reinhold jamás volvió
a ver a su hermano.
Pasados veinticuatro años, los
huesos de un ser humano son hallados en la vertiente del Diamir. Enterado de
esto, Reinhold toma todas las precauciones. Viaja a Pakistan y de manera ilegal,
logra llevarse con él parte de la osamenta para su respectivo análisis
en su país.
Estos estudios y el correspondiente análisis
de ADN, confirman que los huesos corresponden a su hermano Günter Messner
y son hallados en la vertiente del Diamir, en el punto del descenso y no donde
señalan todos los acusadores. Con lo cual, para llegar allí, Günter
debió previamente haber pasado por la cumbre, coincidiendo con
el relato de Reinhold.
Finalmente Reinhold logra limpiar lo que
él ya sabía que estaba limpio. Era necesario hacerlo para que
no quedara ningún tipo de dudas respecto a uno de los mas relevantes
montañistas de la historia, sino el más.
