Las expediciones que trabajaban
en el Nanga, tanto la polaca Justice for All como la de The North Face
integrada por Simone Moro, David Göettler y Emilio Previtale han
sufrido un duro golpe por parte de la meteorología. Cuando esperaban
un intento de cumbre, el clima desmejoró de manera decisiva.
Ayer en nuestro informe decíamos
que existían bajas posibilidades debido a la posicion en que se
encontraban los líderes (Tomasz Mackiewicz y David Göettler)
y la brevísima ventana de buen tiempo pronosticada. Bien, la ventana
finalmente se cerró.
David y Tomasz amanecieron en C4
rozando los 7000 metros, y no pudieron continuar con el ascenso debido
al fuerte viento y frío que hacía muy peligroso el intento.
Ahora, David ya se encuentra nuevamente
en el campo base. Tomasz, Pawel y Jacek están próximos a
arribar.
En las próximas hora seguramente,
decidirán si habrá un nuevo intento o dan por terminada
por este año esa posibilidad.
Emilio Previtale, explicaba claramente
la situación esta mañana en un comunicado de prensa: "Tenían
claro ya que las condiciones no permitían intentar alcanzar la
cima hoy a pesar de encontrarse a 7.000 metros. Demasiado lejos. Imposible.
Solo tenían dos opciones esta mañana: seguir ascendiendo
y situar un C5 a unos 7.500 metros y mañana domingo hacer un intento
a cumbre, o renunciar. David y Tomasz han analizado sus sentimientos utilizando
su experiencia tras analizar toda la información que tienen, confrontar
sus sentimientos y mirarse a los ojos. Tienen que decidir si hay una posibilidad
razonable de intentar alcanzar la cima o si los riesgos a afrontar, el
riesgo de congelación, la fatiga y el mal tiempo son aceptables.
Hacer alpinismo y hacerlo con cabeza, con sentido común, significa
siempre analizar y considerar los riegos, debatir, procesar continuamente
la información, decidir si los riesgos son aceptables, controlables
o no. Cuando el riesgo se vuelve ingobernable cruzas una línea
que supone un error. Sería una inconsciencia”.
Moro explicó ayer que Mackiewicz
es algo más lento que Göetller, lo que hubiera obligado a
éste último a abrir la huella para asegurar la velocidad
de la cordada: “Demasiado para un hombre solo”, vaticinó
el italiano. Ahora, ambos equipos deben decidir si tienen fuerzas como
para aguantar tres semanas más al pie de la montaña esperando
el milagro del buen tiempo.
Daniele Nardi abandona su intento
Por su parte, el italiano Daniele
Nardi, que intentaba el Nanga Parbat sobre el lado opuesto, en la vertiente
del Diamir, y en solitario, ha decidido dar por terminada su expedición
debido a la extrema peligrosidad en que se encuentra la montaña
y las escasas posibilidades de una apertura de buen clima.
