Finalmente, Simone Moro, David Göettler
y Emilio Previtale ya se encuentran en Islamabad en el viaje de retorno a casa.
El Nanga Parbat deberá esperar un año más para ellos.
Según Emiliio Previtale explicaba,
quedan quince días de invierno, de los cuales, David necesita un buen
tiempo para recuperarse y luego, aguardar una ventana de buen tiempo de cuatro
o cinco días, hecho que no ha sucedido a lo largo de este durísimo
invierno. De todas maneras, ya han dicho que lo intentarán el año
próximo, dejando abierta ya esa posibilidad para nueva temporada invernal
2015.
No obstante esto, los polacos anunciaron
paralelamente que pretenden realizar un nuevo intento. Que los campos de altura
están instalados, lo mismo que las cuerdas y por lo tanto, aguardarán
en la montaña a ver si esa ventana se abre para ver si consiguen el objetivo
esta temporada. De todas maneras, las condiciones no tienen grandes perspectivas
de cambio. La montaña está muy peligrosa y cargada, y ahora, cuando
la primavera empieza a mostrar los primeros indicios, este hecho suele ser extremadamente
riesgoso, ya que crecen las posibilidades de avalanchas y desprendimientos.
Lo que si es cierto, es que el Nanga Parbat
es un hueso muy duro de roer. Ha quedado demostrado a lo largo de décadas.
Por ahora en consecuencia, el invierno continúa siendo propiedad de la
montaña. Veremos si en los próximos días el equipo polaco
puede cambiar esta situación, sino, será el año próximo
la cita invernal con el noveno ochomil. Un año mas.

Fotografía: Cortesía
The North Face : David Göettler a 7200m sobre la arista Mazeno.
