
Tomasz Mackiewicz
De acuerdo al actual panorama y tal como
están dadas las cosas, teniendo en cuenta las posiciones actuales en
la montaña, David Göttler y Tomasz Mackiewicz parecieran ser los
nombres indicados en caso de lograrse la primera invernal al Nanga Parbat.
Ambos montañistas están a poco menos de 7000 metros, han alcanzado
la cresta de la arista Mazeno, que es la que separa ambas paredes, la Rupal
y la Diamir del Nanga.
Por su parte, podemos decir que Simone
Moro con su problema del día de hoy y ya instalado en el campo base,
ha renunciado definitivamente a colocar su nombre en la historia de la primera
invernal. Ha debido ser ayudado por Emilio Previtale, que salió en su
búsqueda hasta el C1. Según informan, se encuentra ahora en buen
estado de salud, como en muchos casos, solo había que bajar.
Entonces, las perspectivas se acotan -como
dijimos- a David y Tomasz, y con Pawel Dunaj y Jacel Teler ubicados un poco
mas atrás, en C3.
Con este panorama y de acuerdo a las posiciones
actuales, podemos hacer un breve análisis de las posibilidades. Hasta
aquí, la ventana de buen tiempo está pronosticada para mañana
sábado, posiblemente se extienda hasta el domingo. Nada más que
hasta allí. Luego, indefectiblemente, todos deberán tirar para
abajo y el Nanga nuevamente se cerrará.
Tenemos entonces a David y Tomasz, a mi
entender, como los únicos que cuentan con posibilidades -escasas aún-
de alcanzar la cumbre. ¿Porqué escasas? Porque es mucha la distancia
que aún resta hasta la cumbre. Son unos 1200 metros. Demasiado para un
solo día. Si hoy hubiesen cerrado la jornada a 7300 o 7400, las posibilidades
se ampliarían muchísimo.
No obstante eso, quedan aún dos
opciones: primero, jugarse a alcanzar la cumbre mañana en un solo día
de intento y aprovechando a pleno las perspectivas de buen tiempo. Para eso,
deberán salvar esos 1200 o 1300 metros y volver a su lugar de partida
en C4, o bien con Pawel y Jacel sirviéndoles de apoyo e instalando un
campo intermedio en 7300 para poder recibirlos después de la cumbre y
que el retorno no sea tan exigente.
La segunda opción sería
avanzar mañana sábado a un posible C5 a 7400 y pasar el dia de
intento de cumbre para el domingo, pero con el riesgo que el clima se venga
abajo.
No queda otra opción. Será
una u otra. El Nanga Parbat les ha dicho que esas son las dos posibles cartas.
Como un juego de ajedrez, los montañistas, con su experiencia, deberán
decirse por una u otra opción. Y por supuesto, el margen de error en
estos casos, se reduce a cero.

David Göttler
Fotografia cortesia blog de Simone Moro
