La galería de arte
más alta del mundo es de un pintor argentino y está en el campamento
base Plaza de Mulas del cerro Aconcagua, a 4.300 metros sobre el nivel del mar,
donde también montó la estación de internet a mayor altura,
que transmite en vivo durante las 24 horas. Y por supuesto, la cámara
que se actualiza cada tres minutos y nos muestra desde diciembre hasta marzo
una imagen del Cerro Aconcagua desde Plaza de Mulas.
A Miguel Douras, artista
plástico y escalador, tras su primera subida al cerro más alto
de América le surgieron varios «¿por qué no?»,
y concretó estas iniciativas que realiza en los meses de ascenso a la
montaña.
En una gran carpa blanca
instala cada temporada, desde hace diez años, su galería de arte
Nautilus, donde ahora hay unas 40 obras sobre el Aconcagua que sorprenden a
los montañistas, aunque ya hay muchos -en especial extranjeros-
que llegan al lugar con la intención de conocer la exposición.
También instaló
una estación de internet, que en su momento fue la más alta del
mundo, y creó el sitio aconcaguanow.com, al que define como «el
único sitio de Aconcagua que no vende nada, que sólo trata de
compartir con quienes están abajo y quizás nunca lleguen a estar
por acá».
Desde el cerro ubicado en
Mendoza, Douras contó que «primero, me acerqué como cualquier
otro andinista a tratar de ascender el Aconcagua y estando acá me di
cuenta que se podían hacer varias cosas, que eran excusas para venir
a este lugar en el cual me sentía tan bien», relató.
«En la temporada del
´95 hice una de las primeras guías de ascensión impresa del Aconcagua,
luego me cuestioné cómo podía ser que las únicas
postales bonitas las hacía una persona de Suiza, así que comencé
a realizar postales», recordó.
La otra inquietud del artista
fue instalar allí su galería de arte, «es así que
desde aquel momento monto esta galería con muchísimo esfuerzo,
subiendo y bajando las obras en mulas, con los riesgos que eso implica»,
explicó.
Al llegar a la base Plaza
de Mulas, se nota la mano del artista en el exterior de su carpa, decorada con
leyendas y carteles que anuncian a los montañistas -en inglés-
que ahí hay teléfono e internet para saludar a sus amigos desde
el sitio de Douras.
Carta de Miguel Doura
desde su sitio AconcaguaNow – Diciembre 2011
Sr. Director
de Recursos Renovables
Sr. Intendente de la Municipalidad de Las Heras
Sr. Jefe Parque Aconcagua
Sr. Jefe Patrulla de Rescate de Alta Montaña
Sr. Director Servicio Medico de Parque Aconcagua
Desde hace diez años formo parte, como tantos otros, del grupo de habitantes
que cada temporada pasamos casi tres meses en el campamento base «Plaza
de Mulas» del Monte Aconcagua. Hace cuatro temporadas, que en forma ininterrumpida
monto mi carpa Galería de Arte en el mismo sector del campamento. Próximo
a subir, me entero que otro «campamentero» ya ocupo mi sitio con una
de sus carpas, argumentando que desde donde él se encuentra «hasta
las lagunitas», ese espacio, le pertenece.
Montar mi
carpa allí me valió recibir el Guinness World Record, galardón
que la Municipalidad de Las Heras reconoció declarando mi carpa «de
Interés Departamental» (decreto 2907). En el mismo sitio monto cada
temporada mi estación meteorológica, donde recolecto información
de diferentes tipos de variables, incluyendo radiación ultravioleta,
presión barométrica, velocidad del viento, etc. Información
que comparto en forma totalmente gratuita con todos los que se acercan a mi
campamento, incluyendo guardaparques, rescatistas, guías, porters y andinistas
en general, información que subo a mis sitio web ( casi único
sitio de Internet no comercial de Aconcagua, es decir que no vendo nada) para
compartir esta importantísima información, sitio que recibe cientos
de miles de visitas de todo el mundo y que ha llegado a tener millones de visitas.
Cada temporada
los «plazamuleros» y diferentes compañías montan sus
carpas en el mismo sitio que lo hicieron los años anteriores, y en el
caso de quedar libre algún espacio, alguien lo ocupa, ya que la «zona
habitable» está bastante delimitada… Si esto no ocurriera,
y cada uno ocupase el espacio que otro la temporada anterior ya ocupó,
sólo «por llegar primero», estaríamos corriendo el riesgo
de vivir en un estado de total anarquía, algo así como el «far
west» o la ley del «más fuerte».
Yo me pregunto,
los directivos del Parque pueden permitir que acciones de este tipo ocurran?,
quién detenta la autoridad o la última palabra?, cuatro temporadas
de estar en el mismo lugar a la vista de todos, no es suficiente tiempo para
comprenderse que allí es donde yo monto mi carpa?… espero que sólo
haya sido una confusión y poder continuar en mi sitio como cada temporada…
Miguel Doura
