Mientras China mantiene cerrado el acceso por el Collado Norte, los Icefall Doctors ya trabajan en el Khumbu Icefall para abrir la ruta de la temporada.
FOTO DE PORTADA: Campo base del Everest North Side, este año, como suele ser habitual en China, probablemente solo para expediciones nacionales.
El hecho más relevante de la temporada es que la vertiente norte del Everest, en el Tíbet (China), permanece cerrada para expediciones extranjeras durante la primavera de 2026.
El acceso desde el Collado Norte no fue autorizado para equipos internacionales, según señalan algunas fuentes, que indican que solo equipos chinos podrían tener actividad, pero no expediciones comerciales extranjeras.
Algunos operadores que tradicionalmente trabajan en esa ruta debieron trasladar sus expediciones al lado nepalí o cancelarlas. Esto vuelve a crear una situación similar a la pandemia: el Everest queda prácticamente con una sola ruta comercial operativa, la del sur (Nepal).
Consecuencias para la temporada 2026
El cierre del lado tibetano tiene varias implicancias:
Mayor concentración de expediciones en Nepal
La ruta clásica del Collado Sur volverá a absorber la mayoría de las expediciones.
Esto puede provocar:
- Más presión en el Khumbu Icefall
- Mayor ocupación en Camps 1, 2 y 3
- Más tráfico cerca de la arista sureste y el Hillary Step
Posible temporada muy concurrida
Algunos analistas estiman que las cumbres totales podrían acercarse o superar las cifras récord recientes si el clima acompaña.
Impacto del cierre del Tíbet en la temporada del Himalaya 2026
El cierre del acceso a expediciones extranjeras en la vertiente norte del Monte Everest no solo afecta a la montaña más alta del mundo. También tiene consecuencias directas en otras cumbres importantes del Himalaya ubicadas en territorio chino.
Entre ellas destacan el Cho Oyu y el Shishapangma, dos de los ochomiles más frecuentados por expediciones comerciales.
Cho Oyu: otra temporada prácticamente perdida
El Cho Oyu, la sexta montaña más alta del planeta con 8188 metros, suele ser considerado uno de los ochomiles más accesibles técnicamente y una opción habitual para montañistas que buscan experiencia antes de intentar el Everest.
Sin embargo, desde la pandemia el acceso a esta montaña ha sido extremadamente irregular debido a las restricciones impuestas por China.
Para la temporada 2026:
- No se han anunciado permisos internacionales confirmados.
- Varias expediciones que evaluaban escalarlo terminaron cancelando o trasladándose a Nepal.
- En la práctica, el Cho Oyu sigue prácticamente fuera del circuito comercial internacional.
Esto es relevante porque durante años fue el ochomil con mayor número de ascensiones después del Everest.
Shishapangma: una montaña aún más restringida
La situación es todavía más compleja en el Shishapangma.
Este ochomil de 8.027 metros, el único completamente ubicado en territorio chino, ha estado cerrado a expediciones comerciales extranjeras en varias temporadas recientes.
Las razones incluyen:
- control político del área
- regulaciones de seguridad
- decisiones administrativas de China sobre el turismo de alta montaña
Como resultado, muchas expediciones internacionales han dejado de considerar Shishapangma en sus calendarios.
Empresas afectadas
El cierre del lado tibetano del Monte Everest también afecta a operadores que tradicionalmente trabajaban en esa vertiente, considerada por muchos más segura en términos objetivos que la ruta del Khumbu Icefall.
Entre las empresas que históricamente organizan expediciones por el lado norte están:
- Lukas Furtenbach (expediciones de Furtenbach Adventures)
- Garrett Madison (de Madison Mountaineering)
- China Tibet Mountaineering Association, responsable de coordinar la actividad en la vertiente tibetana.
Varias de estas expediciones se trasladaron a Nepal o modificaron sus planes.
Everest 2026: un escenario conocido
La consecuencia más visible es que la temporada vuelve a concentrarse en la ruta del Collado Sur, que asciende desde Nepal atravesando el famoso Khumbu Icefall.
Este escenario recuerda lo ocurrido durante los años de pandemia, cuando el acceso al lado tibetano también estuvo cerrado y el tráfico de expediciones se concentró completamente en Nepal.
Si las condiciones meteorológicas acompañan, 2026 podría registrar nuevamente un número muy elevado de intentos de cumbre, aumentando la presión logística en los campamentos de altura y en los tramos clave de la ruta.
La vertiente norte del Monte Everest había vuelto a abrirse a expediciones extranjeras recién en 2024, tras varios años de restricciones. El nuevo cierre para 2026 vuelve a generar incertidumbre sobre la estabilidad del acceso a las montañas del Himalaya tibetano.

