Los montañistas Mariano Galván y Alberto Zerain realizarán
el intento a la ruta Mazeno del Nanga Parbat en la temporada Karakoram que está
a punto de iniciarse, como objetivo primario en esta expedición y de acuerdo
a las condiciones en que se encuentre la montaña. De no ser posible, un
acceso a través de la ruta normal también figura entre las posibilidades.
Ambos montañistas, que ya han actuado en conjunto anteriormente, llevarán
a cabo este desafío, el cual dependerá de una serie de factores,
que deben darse para poder dar curso al objetivo.
Es una vía extremadamente compleja, que solo ha sido realizada en una oportunidad,
en 2012, por Sandy Allan y Rick Allen, quienes llegaron a la cumbre del ochomil,
el 15 de Julio de ese año, luego de completar la primera travesía
por tantos años buscada.
Técnicamente es una de las más difíciles en ochomiles. Comprende
una cresta que separa ambas caras del Nanga Parbat, la vertiente de Diamir y la
Rupal. En casi toda su extensión, discurre por encima de los siete mil
metros.
De hecho, la travesía, atraviesa varios picos por encima de los siete mil
metros. El trayecto comprende un total de trece kilómetros, desde el Mazeno
Pass, ubicado a 5377m, hasta empalmar con la ruta Schell de 1976, desde donde
se continúa hacia la cumbre.
Una de las características de esta travesía, son las pocas opciones
de escape con que cuenta. Básicamente, para pegar la vuelta y abandonar
el intento, no existe otra posibilidad que volver sobre los propios pasos.
Si se observa la imagen que mostramos a continuación, puede apreciarse
claramente lo que estamos diciendo.
Obsérvese en la imagen. Al frente de la misma, la vertiente del Diamir,
donde puede observarse el nacimiento del Glaciar que lleva el mismo nombre,
sobre el cual se encuentra emplazado el campo base principal. Vemos que hacia
el centro izquierda, emerge la ruta convencional de la vertiente del Diamir,
que pasa a través del muro Kinshofer, para desembocar en un altiplano,
llamado Bazhin Basin, por debajo de la cumbre principal y rondando los siete
mil metros.
Vemos que la ruta Mazeno emerge hacia la derecha del campo base y de inmediato
comienza a ascender por la cresta de la montaña, en el sector denominado
Mazeno Pass. Luego prosigue siguiendo la línea de toda la cresta hasta
un punto, próximo a la cumbre, donde desciende hasta un punto inferior
a los siete mil metros y luego volver a ascender compartiendo camino con la
ruta Schell hasta empalmar con la ruta normal del Diamir.
Antes de ese descenso que mencionamos, ya tocó varios picos (como puede
observarse en la imagen), que están todos por encima de los siete mil
metros.
La complejidad que mencionamos radica principalmente en que no hay escape, la
imagen habla por si sola. Para descender existen dos únicos caminos.
O volver sobre los propios pasos, o seguir hasta empalmar con la ruta Schell
y la ruta normal y descender por la misma.
Del otro lado, sobre la cara que no es visible, la Cara Rupal, nos encontramos
con una pared con más de cuatro mil metros de prominencia, considerada
una de las más complejas del mundo.
De allí que entendemos que el intento es valiosísimo, en todos
sus aspectos. Dos montañistas altamente experimentados, que ya han formado
cordada anteriormente y se complementan de la mejor manera. Pero es necesario
tener en cuenta lo complejo del desafío, donde como en todos los casos,
manda la montaña, y precisamente en este caso, mucho más.
El tema es que la travesía de trece kilómetros, por encima de
los siete mil metros en la mayor parte del trayecto, demanda varios días.
Entonces, independientemente del estado en que se encuentre la via, hecho que
no va a poder conocerse hasta tanto estén allí, in situ, existen
otros factores adicionales que entran en el juego en este tema del tiempo que
hay que estar en la altura, y es lógicamente, las condiciones climatológicas.
Sabemos lo difícil que es encontrar varios días de meteo apropiada
en una empresa de este tipo. Con lo cual, es un factor muy importante a tener
en cuenta. Y esto, no es ni más ni menos que lo que manifiesta Mariano
desde su página de Fb:
"Nuevamente me preparo para mi siguiente desafio. Lo qué si les
quería comentar, que no es mi estilo hacer grandes publicidades acerca
de lo que puedo llegar a hacer o no, así como tampoco me interesa, ser
el primer argentino en escalar tal o cual pico, ese no es lo que me mueve ni
mucho menos.
El Nanga Parbat es una montaña que hay que respetar y ver que se puede
hacer en ella de acuerdo a las condiciones que presente. Lo mejor es estudiarla
por todos los flancos y ver cuál es la mejor estrategia para subir.
Por lo que las opciones van desde la ruta normal, hasta la arista Mazeno, pasando
por otras cosas en el medio. Nuevamente encaro este proyecto como lo vengo haciendo
hace ya seis años, con la ayuda de familiares, amigos, conocidos y el
100% financiado por mi bolsillo. "
Fiel a lo que es su estilo, desde el primer momento, baja las expectativas respecto
al desafío y nos muestra su perfil característico en lo que respecta
a las cuestiones de difusión de la empresa misma. Y un punto muy importante
y valioso: cual es su metodología para llevar a cabo este tipo de expediciones.
Louis Audoubert fue el primero en alcanzar el Mazeno Peak (6800m) allá
por 1979. Todos estos picos, no son independientes, forman parte del macizo
del Nanga Parbat, cuya cumbre de 8125m, es el punto máximo, que en algunos
casos, como en la travesía de la ruta Mazeno, diríamos que hasta
pasa a un segundo plano.
Si, porque luego de realizar la travesía, el alcanzar la cumbre no es
el aspecto mas complejo de esta vía. El aspecto mas complejo ya ha sido
superado al completar la misma travesía. Eso es lo maravilloso que tienen
las montañas, como en este caso el Nanga Parbat, contar con problemas
que son mucho mas difíciles que la misma cumbre, e intentar resolverlos.
La historia de la Arista Mazeno arrana como dijimos en 1979, cuando Audoubert
luego de alcanzar el Mazeno Peak, debe pegar la vuelta debido a las condiciones
climáticas.
El segundo intento data de 1992, cuando Doug Scott liderando un grupo internacional
del cual también es parte Sandy Allan, logran alcanzar los tres picos
que sobresalen en la arista, todos por encima de los siete mil metros, pero
no logran concluírla. Un nuevo intento al año siguiente tampoco
logra su cometido.
En 1994, Rick Allen, Andrew Lock y Wojciech Kurtyka completa la mitad de la
travesía y se hace con la tercera absoluta al Mazeno Peak. En 1997, Kurtyka
y Erhard Loretan completan la mitad de la travesía, debiendo desistir
al intento.
En 2004 Doug Chabot y Steve Swenson se convierten en los primeros alpinistas
que completan la arista, pero debieron retirarse por la ruta Schell debido a
problemas de salud, sin alcanzar la cumbre. Diríamos tarea cumplida …
o casi.
Tambien en 2005 casi se logra, esta vez fueron Jean Troillet,Claude-Alain Gailland
y Fréderic Roux . Los alemanes Luis Stitzinger y Josehp Lunger tampoco
pueden en 2008 y en 2011, el propio Zerain junto con Juan Carlos Arrieta, debiendo
abandonar el intento.
Fue, como dijimos anteriormente, en 2012, cuando finalmente Sandy Allan y Rick
Allen acompañados por los sherpas Lhakpa Rangdu y Lakpa Zarok, con cumbre
incluída.
Ahora, el argentino Mariano Galvan y el español Alberto Zerain la tienen
en sus planes. Veremos que dice la montaña, quien es en definitiva la
que decide quien cuenta con el número ganador.

