El pasado viernes 20 una avalancha
por encima del campo 3 obligaba a retroceder a Carlos Soria al campo base sin
ningun tipo de consecuencia mas que el susto y el frio extremo. Otros montañistas
como el brasileño Waldemar Niclevicz corrian idéntica suerte.
Dos días despues y aprovechando una inesperada ventana de buen tiempo,
doce miembros de la expedición comercial de Dawa Sherpa, alcanzaban la
cumbre del Annapurna en lo que constituye la primera cumbre a un ochomil en
la presente temporada. La ruta encordada por los sherpas de la expedición,
fue completada y los clientes accedieron a la cumbre aprovechando las buenas
condiciones climáticas.
Gerlinde Kaltenbrunner
intenta la primera a la arista este del Nupse
El himalayismo del más alto
nivel no ha acabado para Gerlinde Kaltenbrunner tras haber completado los catorce
ochomiles. La alpinista austriaca ha pasado página rápidamente, después de cerrar
su proyecto de las cumbres más altas del planeta el año pasado en el K2. Ahora,
se halla de nuevo en el Himalaya, pero ante ella no se levanta ninguna montaña
de más de 8.000 metros, sino un reto alpinístico diferente, de menor altitud
pero con una gran exigencia, la inescalada arista este del Nuptse (7.861 m).
Gerlinde Kaltenbrunner ha
informado de que ya se encuentra en el campo base compartido del Everest, Lhotse
y Nuptse (5.300 m), donde se ha encontrado con la aplicación de una nueva serie
de regulaciones, «que a nosotros nos gustan mucho», señala en su página web:
«a parte de la recogida de todos los deshechos humanos en bidones de plástico
(esta regulación fue introducida en 1996), separar la basura y el retorno controlado
de cilindros de gas, baterías, botellas de oxígeno, etc., ya no se permite beber
o vender alcohol fuerte. Además, está prohibido traer grandes trozos de carne
con hueso».
De todos modos, la expedición
de Gerlinde no ha empezado en el campo base. Antes de eso, «realizamos un trekking
desde Namche Bazaar a través del bonito escenario cultural de los sherpas, que
conocemos tan bien, hasta la población de Lobuje (4.900 m)». Desde allí, continuaron
media hora más valle arriba, donde instalaron su campamento con la idea de ascender
el Lobuje Este (6.129 m) como aclimatación. En su comunicado, la experimentada
alpinista recalca que los tres miembros de la expedición (Gerlinde Kaltenbrunner,
Ralf Djumovits y David Göttler) «hemos visto mucho en términos de paisajes de
montaña, sin embargo, el espectáculo que se abría ante nosotros era único: montañas
cubiertas en luz amarillo-naranja elevándose por encima de un grueso manto de
nubes. Estábamos rodeados por el Everest, el Lhotse, el Nuptse, el Makalu, el
Baruntse y el Cholatse, y teníamos el impresionante pero muy peligroso Pumori
directamente en frente de nosotros. Ralf y David no podían dejar de tomar fotos
de estas excepcionales vistas, mientras yo estaba sentada en el vestíbulo de
la tienda, derritiendo nieve y sintiéndome extremadamente feliz de estar alí
arriba». Pasaron un par de noches a 5.600 m y alcanzaron el hombro este del
Lobuje Este, a unos 6.000 metros, antes de levantar el campamento y seguir hasta
el campo base del Everest-Lhotse-Nuptse con la ayuda de yaks. Su próximo objetivo
será esa inescalada arista este del Nuptse, «un filo de 3,5 km de recorrido
que forma una gigantesca herradura con Everest y Lhotse», según explica la propia
Kaltenbrunner. El Nuptse es una montaña bien conocida por Djumovits, quien la
ascendió en 1989 desde el noroeste, y repitió en 1996 en el subsidiario Nuptse
Noroeste.
Ueli Steck y Freddie
Wilkinson abandonan su intento al Cholatse
Ueli Steck y Freddie Wilkinson
se desplazaron al Everest durante los días de mal tiempo de la semana
pasada. Recordemos que, al igual que el año pasado tras sus ascensos
exprés a Shisha Pangma por la cara sur y Cho Oyu, el reto final de Ueli
Steck es ascender el Everest en escalada muy rápida y sin oxígeno.
No anduvo tan lejos la pasada temporada, cuando el frío le obligó
a darse la vuelta a 100 metros de cima. Ascendió el primer día
al campo 2. Durmió un rato, y llegó a 100 metros de cumbre. Dio
la vuelta y descendió sin parar al campo base avanzado.
Una vez en el Everest, Steck
llegó hasta el campo 2. Quería ver las condiciones de la montaña.
Mientras tanto, Freddie Wilkinson se encontró con Sam Elias y Nat Geo,
y se dedicaron a escalar en hielo en las caprichosas formaciones del Khumbu.
Como bien decía Ueli en su anterior comunicado, la cosa no consiste en
sentarse a esperar el buen tiempo para tu actividad, sino adaptar tu actividad
a las condiciones; siempre se puede hacer algo; se trata de no estar parado
un mes.
Llegó un parte meteorológico
favorable y decidieron acercarse a la cara norte del Cholatse, con la intención
de abrir una nueva ruta en alpino por su línea más directa. Pero
ha sido imposible, y han regresado a Pheriche.
«El intento de hoy
no ha tenido éxito. Freddie y yo partimos a las 3:30am de Zongla. Estudiamos
la pared y vimos que tenía mejor pinta que el año pasado, con
mucha más nieve. Pero enseguida nos dimos cuenta de que esa nieve estaba
muy suelta, no asentada, y que una estrecha placa de nieve recubría toda
la pared. Hasta las 6 luchamos abriendo nuestra ruta con la esperanza de que
la cosa mejorara. Pero tras el campo de nieve, encontramos que también
el corredor estaba suelto, así que nos vimos atascados.
Las rocas estaban cubiertas
por nieve, y no ofrecían ningún apoyo. Tuvimos que abandonar.
En esas circunstancias era imposible. Y estaba empezando a ser muy peligroso.
Estamos de vuelta en
Pheriche, meditando sobre nuestros planes. Desde luego, este año las
caras norte presentan malas condiciones. La pasada temporada estuvimos un mes
antes en el Cholatse y encontramos condiciones perfectas. Permanecimos allí
hasta que el típico tiempo de primavera comenzó. Esto significa
que nieva cada día un poco. La nieve se acumula. Y permanece en las caras
norte.
Una vez más hemos
aprendido algo. Lo importante es que lo hemos intentado. Pero también
es importante darnos cuenta de cuando noes posible hacer algo.
El pasado noviembre una
expedición coreana con cuerda fija no pudo escalar el Cholatse. Nunca
se debe menospreciar estas paredes. Aunque ya he escalado dos veces la norte
del Cholatse, esto me hace darme cuenta de la suerte que tuve de encontrar buenas
condiciones. Y si pienso en lo bien que estaba la cara sur del Shisha Pangma
el año pasado, también me doy cuenta de la suerte que tuve.
Exactamente éste
es el desafío en las paredes mixtas. Estar en el lugar preciso en el
momento preciso, y entonces aprovechar tu oportunidad. Y esta vez parece no
ser el momento preciso para escalar caras norte en el Khumbu. Freddie y yo hemos
decidido descansar mañana y analizar la situación para ver qué
podemos hacer. Desde que hemos llegado al Khumbu no hemos tenido descanso, hemos
estado en marcha cada día.
No abandonamos. Hay mucho
por hacer el valle del Khumbu. Encontraremos algo, seguro.»
Fuentes: Revista Barrabes
– Revista Desnivel – Explorersweb
Fotografias:
Portada de nota: Foto de
Archivo gentileza Jean Christophe Lafaille
Foto 2: Gerlinde Kaltenbrunner
