Carlos Amarilla junto a su
perro Paco, están afectados al grupo de rescate que busca desde hace una
semana a los tres andinistas marplatenses perdidos luego de una gran avalancha
en el Cerro Cocinero, en Chubut.
Desde el 27 de agosto las
tareas para hallarlos son intensas y quienes conocen la zona calificaron a este
desastre como uno de los peores y más grandes de su historia.
Amarilla junto a su perro
Paco, en forma voluntaria, se unieron al grupo de rescate de la Hoya, Esquel
y junto a otros tres canes más, se turnan para lograr dar con el paradero
de los chicos que explorando las alturas sufrieron una avalancha.
"Nos enteramos del
accidente el domingo posterior y de inmediato nos pusimos a las órdenes
del grupo de rescate de la Hoya. El martes siguiente ya estuvimos trabajando
en la zona", cuenta Amarilla.
Los rescatistas junto a
sus perros suben a diario al Cerro a partir de las 8:30 y permanecen en plena
tarea de búsqueda hasta las 18 o 19 horas, según lo que el tiempo
permita. El ascenso, siempre que no haya vientos fuertes, se hace en helicópetero
y éste se ubica sobre la zona de rastreo. Allí la brigada baja
en la zona exacta, para iniciar la búsqueda guíada por los perros
entrenados para ello pero con la necesaria ayuda humana, ya que en este caso,
la avalancha generó un desastre geográfico en el lugar.
El descenso, en varias ocasiones
se hace a pié y luego de esto, el merecido descanso apunta a un nuevo
día de planes de rescate porque para ellos, la prioridad es encontar
a las personas con vida.
Cómo es el trabajo
de los perros de rescate
"Ellos son entrenados
para realizar búsqueda de personsa vivas y de cadáveres. En ambos
casos se guían por las enamaciones de olores que éstos generan".
En caso de que un can haya
sido entrenado para la "busqueda de una persona viva" la marca que
hará al hallarlo será la misma con la que fue entrenado, por ejemplo,
"rascar sobre el lugar o ladrar". Esto, además de poner en
alerta a quien trabaja junto al canino, pone en conocimiento a la victima, quien
ya sabe que fue encontrado.
"Los perros son entrenados
a modo de juego, con personas que se esconden, por eso, ellos asocian el olor
de la persona viva con la victima, y esté donde esté los encuentran".
“Siempre se inicia
la búsqueda con perros que detectan a personas vivas. Por metodología
el perro sale a trabajar y rastrea a la persona y la fuente de olor de ella,
o sea, la fuente que la persona emana. Para ello son entrenados con gente voluntaria
que actúa de víctima, por eso lo sabe, él tiene asociado
el olor de la persona".
Cada perro tiene su marcación:
hay unos que ladran y otros que combinan el rascado con los ladridos, lo mas
recomendable es que lo haga ladrando, ya que generalmente ellos se adelantan
varios metros de los guías y de ese modo se sabe donde iniciar la búsqueda.
“Quiero destacar que
con la dificultad que dejó esta mega avalancha, de entre 9 y 12 metros
de nieve, hay muchas chimeneas de olor y esto posibilita que se haga un marcaje
directo; también puede ocurrir que no se encuentre nada donde señaló
y hay chimeneas".
Esas "chimeneas"
son las grietas y burbujas que se forman de manera natural donde, por naturaleza,
circula el aire y por eso se realiza un marcaje directo y es ahí donde
el perro señala. Si es indirecto, "el guía tiene que leer
a su perro" y también entender cuándo el perro descarta una
zona.
Cuándo el perro
"encuentra"
La forma de marcar de cada
can es según aquella en la que fue entrenado. En caso de encontrar, sea
a una persona con vida o no, el marcaje es similar. La búsqueda siempre
se inicia con perros que detectana personas vivas. En este caso, en El Cocinero,
el perro que comenzó a buscar fue entrenado para encontrar solamente
a personas vivas, porque se prioriza la vida de la gente.
Paco es un perro versátil,
tiene el trabajo inicial de búsqueda de vivos y cadáveres, luego.
En ambos caso lo hace rascando y ladrando. Este es un recurso para ayudar, pero
hay que ayudarlo a él generando ésas chimeneas para sondear aromas
a tres metros bajo nieve, por lo menos. Eso es lo que a él lo ayuda a
detectar el poco olor que pueda haber debajo del manto de nieve.
Amarilla destaca que la
molecula de olor del cuerpo humano se comprime a menor temperatura, lo contario
pasa con elevadas marcas térmicas: cuando mas calor le llega mas olor
a sus narices.
Cuándo se decide
parar un búsqueda frente a este tipo de catastrófes
Los voluntarios y brigadas
que están en plena tarea de rescate no piensan jamás en que la
tarea no puede tener un final exitoso, pero Amarilla reconoce que "es difícil
sobrevivir a una avalancha" de estas características.
El momento de decir basta
a la búsqueda de personas le corresponde a la Justica, "el Juzgado
Federal determina si la búsqueda se frena o no, nosotros estamos siempre
a disposición de ellos", asegura.
"Este terreno no era
seguro por el clima y había alto riesgo de avalancha. Pese a ello, en
momento de búsqueda de personas extraviadas, todas las mañanas
se hacen controles y desde Parque Nacionales y Gendarmería dan el okey
o no para comenzar con los rastrillajes".
Las características
del Cerro Cocinero
En este Cerro, de 2.280
metros de altitud, hay avalanchas naturales, la montaña purga pero "en
este caso no se puede culpar a nadie". El efecto del cambio climático
genera también que se hagan estos tipos de desprendimientos, concluye
Amarilla.
Fuente: Noticia reproducida
del periódico InfoBae
(Septiembre 7, 2010)
