Por Carlos Eduardo González – De la redacción de Alpinismonline
Fuentes: Diario el Patagónico – Agencia Caleta Olivia
Ellos son Tarka Lerpiniere y Katie J. Cooper quienes tenían planeado llegar a las Torres del Paine, cuando se encontraron con una tormenta que les impidió poder salir de los hielos continentales, perdiendo en definitiva su orientación.
En helicóptero, el personal de la fuerza de seguridad tuvo que maniobrar hasta el lugar donde estaba la pareja, sin comida y con principios de congelamiento, a 2,5 kilómetros de la pared frontal que da al Lago Argentino. Antes, una patrulla ayudó a los británicos a ascender unos 1.500 metros del glaciar para llegar a un lugar que les permitiera subir a la nave.
Los andinistas arribaron a El Calafate cerca de las 15:30 e inmediatamente fueron asistidos por personal médico local y por el personal del Escuadrón 42 de Gendarmería.
Apenas podían caminar. La mujer padecía de una conjuntivitis por el clima, mientras que al hombre se le inició un tratamiento ya que tenía principio de congelamiento en sus pies. El director del hospital, Marcelo Bravo, corroboró que estaban debilitados por la falta de nutrición, pero sin problemas graves en su estado físico.
Según informan los medios de noticias, ellos se encuentran algo debilitados y con enfriamiento, pero su salud no correría peligro, según se informó desde el hospital.
El plan original de los andinistas era recorrer 388 kilómetros en 37 días. Habían partido a fines de Agosto, realizando el cruce por los hielos, desde el Glaciar Jorge Montt, en el lado chileno, con la intención de llegar al Glaciar Balmaceda y luego ingresar al Parque Nacional Torres del Paine.
El inconveniente surgió cuando ya habían completado las dos terceras partes de su recorrido al ser sorprendidos por una tormenta que inutilizó una de sus carpas y los obligó a abortar la expedición.. Estuvieron en consecuencia aproximadamente cinco días improvisando refugios para protegerse de las inclemencias climáticas.
Llegaron hacia el fin de semana pasado a las proximidades del Glaciar Spegazzini con la intención de poder ser rescatados en el lugar, pero las elevadas paredes de hielo del glaciar les impidió proceder con esa maniobra. Finalmente a través de su teléfono satelital pudieron contactarse con Londres y brindar de esta manera su posición exacta via GPS, hecho que activó finalmente el rescate que afortunadamente llegó a buen fin el día de ayer.
