Se trata de Bautista Gregorini junto a Tomás y Pedro Odell. Una repetición en una línea 7bA0 de 1250m en la mítica montaña de la Patagonia.
Bautista Gregorini, oriundo de Tandil, en la Provincia de Buenos Aires, junto a Tomás y Pedro Odell, de El Chaltén, lograron esta semana una importante repetición, en una de las vías más destacadas del Fitz Roy, la «Royal Flush«, o Escalera Real, estableciendo ya en el arranque de la temporada, un hito importantísimo en lo que respecta a los logros en Patagonia, colocando, sin lugar a dudas, la vara, «muy alta» desde el comienzo.
El anuncio vino a través de las redes sociales de los jóvenes escaladores, que forman parte de un grupo destacado de nuevos talentos, y son argentinos.
Bautista describe su hazaña, desde sus redes sociales:
«Si habré soñado con esta montaña, si habre pasado horas y horas hablando de esa cumbre, charlas infinitas alimentando el deseo y la motivación para subir hasta ahi arriba, si habré pasado noches desvelado pensando en las paredes de esta aguja.
Y no solo fue el echo de haberla subido por primera vez, sino tambien la ruta por la que la subimos, una linea elegante y hermosa, fisuras perfectas que parten la cara Este del Fitz, su cara más grande y vertical, la que cuando esta despejado mira el pueblo imponiendo respeto y mostrando su belleza
Esta linea era sin duda uno de mis sueños más grande en este lugar, y que bien se siente soñar despierto, mas aún acompañado de los hermanos que me dio la vida, que hicieron que esta experiencia ya épica, haya sido inmejorable.
Que lindo haber arrancado la temporada asi de bien, un sueño menos en la infinita lista de sueños en este lugar.
Gracias Fitz por tanto, gracias por ser la motivacion dia a dia, gracias por dejarnos estar ahi arriba y dejarnos volver para compartir las historias. Gracias a esta cordada por semejante aventura. Gracias a la familia y amigos, que me acompañaron durante toda la escalada en mi corazon.»
Pero veamos un poco, de que se trata todo esto, para poder dimensionarlo de la manera correcta, vayamos entonces a la historia.

La historia de la vía
«Royal Flush» es una vía abierta en 1995 por Kurt Albert, Bernd Arnold, Jorg Gerschel y Lutz Richter. Avanza sobre la mayor de las caras del Fitz Roy, y cuenta con solo tres repeticiones, incluida esta última, íntegramente Argentina.
Si nos remitimos a la historia de esta ruta, debemos agregar que el equipo original, no completó la ruta completa, debido a una lesión de Kurt Albert, a 350 metros de la cima. Si fue completado en 1998 por una cordada alemana, integrada por Gäbel, Schafroth y Treppte.
Según nos describe el sitio PataClimb respecto a esta ruta, los alemanes fijaron 450 metros de cuerda y tardaron tres días de ida y vuelta en su último intento. Por su parte, el primer ascenso en estilo alpino fue realizado por los estadounidenses Jimmy Haden y Mike Pennings en 2008, en tan solo 48 horas de ida y vuelta desde el Paso Superior, descendiendo por la frontera franco-argentina.
El nombre «Royal Flush», hace honor a la mejor jugada posible en el póker, ya que los primeros ascensionistas consideraban que escalar en la Patagonia «es un poco como apostar, y como en un juego de póker, uno necesita mucha suerte y tiene que tomar algunos riesgos e invertir grandes esfuerzos para tener éxito».
La «Royal Flush» de Kurt Albert, 1995
«La ascensión se realizó en enero/febrero. Estuve acompañado por los escaladores alemanes Bernd Arnold, Jorg Gershel y Lutz Richter. Vimos esta línea única en el pilar este (1300-1400 metros) cuando intentamos El Corazón en diciembre de 1993.
La línea fue muy inspiradora y desafiante, por lo que regresamos a Fitz Roy un año después. Nuestro objetivo era establecer una ruta decente con reuniones cómodas y protección que hiciera que la escalada libre en buenas condiciones fuera agradable. Muchas de las mejores líneas del mundo no se repiten debido a la mala o nula protección.
Pero aún así, escalar en la Patagonia es muy aventurero. Parece una apuesta; como en un juego de póker, uno necesita mucha suerte y tiene que tomar algunos riesgos e invertir grandes esfuerzos para tener éxito. De ahí nuestro nombre,»Royal Flush», Escalera Real: las cartas más altas en un juego de póker.
La ruta comienza a la izquierda de El Corazón y escala un sistema de fisuras obvio paralelo a esa ruta. Se une a El Corazón dos largos por encima del «corazón» (el gran dibujo en forma de corazón de la pared). Por encima de este, no hay una línea lógica independiente hacia la cima.
Aprovechamos el buen tiempo de la última semana de enero y pudimos escalar la vía en libre en buenas condiciones, excepto dos pequeños tramos de cinco metros donde la fisura aún estaba llena de hielo. En total, pasamos 14 días en la pared durante seis semanas.
Cada reunión está equipada con tres parabolts. Dejamos todo el equipo (que se colocó con un martillo) en la pared. Para repetir la vía, recomiendo dos juegos de Friends (hasta el número 4 de Camelot) y dos juegos de Stoppers, cuerdas de 50 metros y equipo de hielo.
En buenas condiciones, toda la vía es escalable en libre con un nivel de 5.12 (y muchos de 5.11). Se trata principalmente de escalada en fisura (manos, dedos, laybacks, con pie). Solo dos largos (el 12 y el 13) tienen algo de roca podrida. La vía es fácil de rapelar. ¡El reto ahora es repetir la Escalera Real al estilo alpino! (Realizado en 2008)
Desafortunadamente, Bernd Arnold se rompió la rodilla al caerle un trozo de roca. Después de este accidente, los 10 largos restantes de El Corazón hasta la cima del Fitz Roy no nos interesaron mucho. Desmontamos todo el equipo, fijamos cuerdas y nos fuimos a casa. En resumen, la Escalera Real fue una de las experiencias más emocionantes y desafiantes de la escalada alpina para mí.»

Fuentes históricas:
PataClimb – Alpine Journal 1996
