Fue la primera víctima del Aconcagua. Se están cumpliendo ahora, los cien años de aquel suceso
Foto de portada generada por IA: El rostro desconocido, de espaldas, mirando hacia el poniente, algún día de febrero de 1926
Lo que se conoce de los últimos días de vida del escalador austríaco Hans Stepanek, es que falleció entre el 5 y el 15 de febrero de 1926, o mejor dicho, “habría fallecido”, en esos días. También se conoce que fue la primera víctima del Coloso de América, en el intento de alcanzar su cumbre, que, para entonces, ya llevaba seis ascensos. Veamos un poco esto último.
La cumbre del Aconcagua fue alcanzada por primera vez, el 24 de enero de 1897 por el suizo Mathias Zurbriggen, integrante de la expedición organizada y dirigida por el británico Edward Fitzgerald, quién en aquel año se lanzó en la búsqueda de la primera cumbre, con nueve escaladores, la mayoría de origen suizo. Después de 5 intentos, Zurbriggen llega solo a la cumbre donde edifica un mojón de piedra. En su camino a la cima, a una altura de 6400 m, el suizo halló una pirámide de piedras dentro de la cual se encontraba una lata que contenía una tarjeta con el nombre de Güssfeldt.
Paul Güssfeldt fue un conocido cientista y matemático alemán, y también alpinista. Nacido en 1840, fue miembro de expediciones que la Alemania Imperial envió al África, Egipto y Arabia. Organizó la primera expedición al Aconcagua con intención de cumbre. Fue en el año 1883, y la historia dice que el 4 de marzo de ese año, junto a otros escaladores, logró alcanzar los 6200m, antes de tener que abandonar por cuestiones climáticas. El testimonio hallado por Zurbriggen, confirma la cota en 6400m
Stuart Vines y Nicolás Lanti, alcanzan la cumbre unos días después de Zurbriggen. Tras esta expedición, Stuart Vines y Mathias Zurbriggen, siguen rumbo al sur, donde el 12 de abril de ese mismo año, logran la primera cumbre el volcán Tupungato.
El 31 de enero de 1906, el suizo Robert Helbling realiza la cuarta ascensión al cerro como parte de una expedición comandada por el alemán Federico Reichert, mientras que diecinueve años más tarde, los ingleses Ryan y McDonald, logran el quinto y sexto ascenso. En este escenario, Stepanek iba por el séptimo logro.
Stepanek era metalurgico, y un eximio alpinista, con una actividad destacada en los Alpes. Llegó a la Argentina en 1923, donde se consolida como escalador de primer nivel al lograr el primer ascenso al Cerro Plata, el 21 de enero de 1925.
La expedición arrancó el 22 de enero de 1926, la integraba Hans Stepanek y su compañero Miguel Gossler, quienes arribaron a la estación Puente del Inca, del por entonces muy activo, ferrocarril trasandino, desde la ciudad de Mendoza.
El trabajo de porteo demandó varios días, durante los cuales, además del acarreo del material, se realizó el respectivo reconocimiento. Pero una fuerte tempestad, hacia el 3 de febrero los obligó a permanecer en el campamento base de Plaza de Mulas. Pero para entonces, Gossler debió abandonar el ascenso, ya que se terminó su período de licencia laboral, y debió retornar a Mendoza. Stepanek decidió continuar solo, y eso es lo último que se conoce del escalador austríaco con vida.
Posteriormente Gossler retorna al Aconcagua, hacia el día 15 de febrero, y va en busca de su compañero. Pudo comprobar que dejó equipo en los 4800m, y que siguió con el ascenso.
Para entonces, un nuevo temporal se desata, y debe desistir de la búsqueda concluyendo que es imposible que Stepanek estuviese con vida.
Luego de estos hechos, en los años subsiguientes, se intentó, sin éxito, encontrar el cuerpo de Stepanek.
Mientras tanto, la historia de ascensos en el Aconcagua, continuó. El 5 de marzo de 1928, el británico Edward De La Motte, y el estadounidense James Ramsey, consiguen el séptimo y octavo ascenso. En 1932, una expedición alemana alcanza la cumbre. Albrecht Maass, Erwin Schneider y Philip Borchers logran coronar la montaña.
Dos años después, el 8 de marzo de 1934, los polacos Otrowski, Narkiewicz, Daszinski y Osiecki, consiguen alcanzar la cumbre a través de una nueva ruta, por sobre el glaciar noreste, que a partir de ese momento recibió la denominación de “Ruta del Glaciar de los Polacos”, de un nivel de dificultad superior a la ruta normal, quedando en la historia grande del Coloso de América.
Pero ese mismo año, y paradógicamente, el mismo día, otro hecho importante se sucedió desde la ruta normal. El teniente Nicolás Plantamura, del ejército argentino se convirtió en el primer argentino en la cumbre de América, fue acompañado por Mario Pastén, destacado arriero chileno con una gran historia en el Aconcagua, que se convirtió en el primer chileno en la cumbre. También arribaron ese mismo día, por la misma ruta, los italianos Pablo Ceresa, Renato Chabod y Piero Ghiglione.
A pesar de que todos estos escaladores, llegaron el mismo día a la cumbre, no se cruzaron. Pero entonces, ¿Quiénes llegaron primero? Estuvimos investigando un poco acerca de esto, y podemos concluir que Plantamura, Pasten, y los italianos, arribaron a la cumbre a las 12 horas, seis horas antes que los polacos.
Pero vamos a hacer hincapié en esta última expedición, ya que, al descender, ese mismo día, a la altura del “Gran Acarreo” entre 6400m y 6600m, localizaron el cuerpo de Hans Stepanek, nueve años después de su fallecimiento.

Ellos dejaron registro del punto exacto del hallazgo, y recién doce años después, la expedición comandada por Valentín Ugarte, pudo bajarlo. En una primera instancia se lo trasladó a la ciudad de Mendoza, y luego a su descanso final, el sitio preciso donde debe estar, el Cementerio de Andinistas de Puente del Inca.

El homenaje a este gran escalador austríaco, con una destacada actividad y logros en el montañismo argentino, quedo plasmado al denominar con su nombre una de las montañas de la Cordillera de Los Andes. El Cerro Stepanek, de 4194 metros, se encuentra en el Cordón Del Plata, muy cerca de la montaña en la cual Stepanek fue el primero en su cumbre, en la región de Vallecitos, Provincia de Mendoza.
Esto es lo poco que conocemos de Hans Stepanek, pero vale para su homenaje al cumplirse los cien años de su fallecimiento, quizás en este día. Lo que tampoco se conoce es una fotografía de él. Seguramente está por allí, pero lo importante es su legado.

EN MEMORIA DE LOS 163 ESCALADORES QUE DEJARON SU VIDA EN BUSCA DE CONQUISTAR AL COLOSO DE AMERICA

Bibliografia
Revista El ojo del Cóndor – Diario Los Andes, Angelica Cad – Archivo Alpinismonline

Excelente la historia.
Muchas Gracias por compartir