Se trata de un cometa interestelar, o exocometa, que son aquellos originados en el espacio interestelar y que no está sujeto a la gravedad de una estrella, en nuestro caso, el sol. El exceso de su velocidad hiperbólica, ha dado el indicador que se trata de un objeto interestelar que no tuvo origen dentro del sistema solar.
Su nombre es 2l/Borisov y fue descubierto el 30 de agosto de 2019 por un astrónomo ruso aficionado, Gennadiy Borisov utilizando su telescopio de 0,65 m. Al momento de su descubrimiento el objeto se encontraba a 3UA del Sol y 3.7 de la Tierra. Llegará a su punto más cercano al Sol el próximo 7 de diciembre de 2019.
Su descubridor dijo al respecto al ser consultado: «Lo observé el 29 de agosto, pero en realidad era el 30 de agosto GMT. Vi un objeto en movimiento en el marco, se movía en una dirección ligeramente diferente a la de los asteroides principales. Medí sus coordenadas y consulté la base de datos del Centro de Planetas Menores. Resultó que era un objeto nuevo. Luego medí la clasificación del objeto cercano a la Tierra, se calcula a partir de varios parámetros, y resultó ser 100% – en otras palabras, peligroso. En tales casos debo publicar inmediatamente los parámetros en la página web mundial para confirmar la presencia de asteroides peligrosos y escribí que el objeto era difuso y que no era un asteroide, sino un cometa.»
El descubrimiento de 2I/Borisov por Borisov ha sido comparado con el descubrimiento de Plutón por Clyde Tombaugh. Tombaugh era también un astrónomo aficionado que estaba construyendo sus propios telescopios, aunque descubrió Plutón usando el astrograma del Observatorio Lowell.
El cometa fue listado temporalmente en la página de confirmación de objetos cercanos a la Tierra como gb00234 debido a que había una buena posibilidad de que se acercara notablemente a la Tierra.
Antes de que las incertidumbres se redujeran lo suficiente como para saber que el cometa era hiperbólico, las soluciones de órbita sugerían que podría estar a 1,4 UA del Sol, tener un afelio (distancia más lejana del Sol) de 1,6 UA, y orbitar el Sol en menos de 1 año. Pero luego, al profundizar las lecturas y cálculos, se pudo comprobar que tenía una velocidad hiperbólica que se correspondía con un objeto interestelar que estaba visitando nuestro sistema solar. De hecho, en el espacio interestelar a 2I/Borisov le toma aproximadamente 9000 años viajar un año luz.
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Ilustración del JPL NASA – El 12 de septiembre de 2019 la NASA cataloga a 2I/Borisov como un probable visitante interestelar. Las conclusiones posteriores certificaron esas sospechas. En la imagen la trayectoria que sigue el cometa en su paso por el Sistema Solar.
El 13 de septiembre de 2019, el Gran Telescopio Canarias obtuvo el espectro visible con el instrumento OSIRIS de 2I/Borisov que reveló que este objeto tiene una composición superficial no muy diferente a la de los cometas típicos de la nube de Oort.
Las observaciones iniciales de Borisov y la posterior validación de terceros afirmaron la presencia de un coma alrededor del cuerpo, indicando una nube de polvo y gas que clasificaría al cuerpo como un cometa Dave Jewitt y Jane Luu estiman por el tamaño de su coma que el cometa está produciendo 2 kg/s de polvo y está perdiendo 60 kg/s de agua.
Las estimaciones iniciales del tamaño del núcleo de 2I/Borisov, publicadas el 12 de septiembre de 2019, oscilaban entre 2 y 16 km, basándose en las observaciones realizadas por Karen Meech en la Universidad de Hawaii,mientras que Guzik et al. El 18 de septiembre, Siraj et al. argumentaron que el núcleo era probablemente pequeño, del orden de 2 km. Alan Fitzsimmons, Karen Meech y otros publicaron el 26 de septiembre una estimación mejorada del tamaño, basada en la tasa de producción de ciertas moléculas en coma del cometa. Estimaron que el núcleo tiene entre 1,4 y 6,6 km de diámetro.
El cometa estará a menos de 2 UA del Sol, una distancia a la cual se han encontrado muchos cometas pequeños que se desintegran. La probabilidad de que un cometa se desintegre fuertemente depende del tamaño de su núcleo. Para este caso, estimaron una probabilidad del 10% de que esto le ocurra a 2I/Borisov.
En definitiva, se trata de un cometa interestelar que estará solo de visita por el Sistema Solar para luego alejarse y nunca más regresar. No obstante, los investigadores de la Universidad de Yale también han creado una ilustración de cómo se vería nuestro planeta al lado del 2I/Borisov. La cola de dicho cometa tendría casi 160.000 kilómetros de largo, que es unas 12 veces más que la longitud media del diámetro de la Tierra. «Es sorprendente darse cuenta de cuán pequeña es la Tierra junto a este visitante de otro sistema», afirmó el astrónomo Pieter van Dokkum.
