Por Carlos Eduardo González | Redacción Alpinismonline
Carlos Soria y su expedición BBVA han arribado en el día de hoy
al campo base del Dhaulagiri, el segundo ochomil que intentará el alpinista
esta temporada, en su proyecto 14×8000, al cual le restan el Dhaulagiri y Shisha
Pangma.
Previo a su llegada al campo base, Carlos estuvo un par de jornadas en Pokhara,
desde allí nos contactamos con su equipo e hicimos una breve entrevista
donde nos cuenta algunos detalles de su expedición al Annapurna y algo
muy interesante acerca de lo que vendrá. Aquí pueden leerla:
Según hemos visto en las noticias que llegaban de la montaña
durante el mes de abril, algunos escaladores han pegado la vuelta al ver las
condiciones en que estaba el ochomil. ¿Estaba realmente peligroso el
Annapurna? ¿Cómo han logrado superar esos escollos?
El Annapurna es una montaña con un claro nivel de exposición.
Es muy normal que algunas personas, durante los primeros días de ascensión
sufran especialmente la presión psicológica que ejerce enfrentarse
con un terreno tan delicado y decidan regresar a casa.
En esta ocasión había menos nieve que otras veces, por lo que
el riesgo de avalanchas era menor. Pero la cantidad de hielo que afloraba, hacía
que el terreno se mostrará más técnico y delicado.
Cuál ha sido en la etapa final de acceso a la cumbre el momento más
complejo, técnicamente hablando?
Lo más delicado ha sido la bajada. La parte más alta de la ruta,
formada por un corredor de nieve que da acceso a la últimas pendientes,
estaba sin equipar con cuerda. El descenso por este terreno, después
de alcanzar la cima, se convirtió en la parte más compleja.
Hemos observado en vuestros partes de expedición y lógicamente
en los de otros equipos, que han «tirado» juntos casi todos para aprovechar
un limitado momento de buen tiempo. ¿Ha habido colaboración en
ese sentido entre todos?
Apenas ha existido buen tiempo en todo lo que ha durado la expedición.
finalmente un periodo muy corto de apenas dos días con vientos flojos
parecía la única oportunidad. El día de cumbre no resultó
tan favorable y el viento sopló mucho más fuerte de lo pronosticado.
Lógicamente todos los grupos apuntaron hacia ese mismo periodo de tiempo,
colaborando en equipar la ruta.
Llega ahora bien aclimatado a este nuevo reto en el Dhaulagiri. ¿Cómo
será la estrategia de ataque a la cumbre, habida cuenta que debido a
la aclimatación, existe una etapa ya superada, y que el Monzón
no va a dejar mucho tiempo para el intento?
Al llegar aclimatados al campo base del Dhaulagiri esperaremos un periodo de
buen tiempo para poder realizar un intento definitivo a la cima. Parece que
los pronósticos meteorológicos no son muy buenos, pero si hay
una oportunidad la aprovecharemos.
Finalmente Carlos, luego de esto vendrá seguramente un descanso para
encarar el último de los catorce grandes retos. ¿Cuáles
son los planes que viene manejando para el Shisha Pangma?
Los planes de futuro serán intentar el Shisha Pangma para la próxima
primavera, en caso de haber ascendido ahora con éxito el Dhaulagiri.
Si no es así nuestra preferencia para la siguiente primavera será
el Dhaula.
