
SIMONE MORO ARRIBANDO AL C2 FOTOGRAFIADO POR
DAVID, EN CONDICIONES EXTREMAS DE VISIBILIDAD
No es un ochomil más. Para nada.
Es el desvelo de años para los polacos que ahora juegan una nueva carta
junto al equipo de The North Face. Juntos intentan lo que aún ningún
ser humano ha conseguido: escalar el Nanga Parbat en invierno.
Hace una semana publicábamos una
nota diciendo que ambos equipos se iban para arriba porque existiría
una posible ventana de buen tiempo. Esa ventana finalmente no sucedió.
Y ambos equipos se retrotrayeron al campo base.
Ayer, había nuevamente previsiones
de una nueva posible ventana para el día 15. De esta forma, tanto polacos
como Simone Moro y David Göettler volvieron a tirar hacia arriba.
Hoy estos dos últimos, alcanzaron
una posición entre el C2 y C3 donde pasarán la noche. Mañana
viernes (en realidad al momento de publicar esta nota) será el día
clave. Allí recibirán el informe meteorológico y en base
a ello decidirán si toman camino de la cumbre o retornan al campo base.
Lo importante en esta lucha contra el
Nanga Parbat es no desesperar. Los tiempos, como puede verse, se van agotando.
Ahí esta el secreto, en no caer en manos de la montaña, en saber
buscar el tiempo justo y encontrarse en el lugar indicado al momento indicado.
Por su parte, sobre la vertiente del Diamir,
el italiano Daniele Nardi sigue con su aclimatación. Hoy jueves escaló
a modo de entrenamiento el Ganalo Peak de 6608m. Recordemos que Nardi comenzó
su expedición alla por el 20 de Enero, casi tres semanas después
que Moro y Göettler y un mes y medio mas tarde que los polacos. Veremos
si alguno de ellos logra el gran objetivo del año.
