La temporada 2011 del Karakoram
está llegando a su fin. Pero no aún para Gerlinde Kalterbrunner
y su equipo integrado por Ralf Djumovic, Darius Zaluski, Maxut Zumayev, Vassily
Pivtsov y el argentino Tomas Heinrich. Ellos se encuentran en estos momentos en
la última instancia de acceso por la vertiente norte, una remota y difícil
vía que solo fue visitada en dos oportunidades.
Fueron paulatinamente instalando
los campos de altura, con una incursión de 5 días y 4 noches en
la altura, lograron instalar el campo 3. Pero para el 19 de Julio, la ventana
de buen tiempo fue llegando a su fin, debiendo desistir y aguardar en campo
base el momento propicio para seguir evolucionando.
Las condiciones climáticas
en estos momentos en el Karakoram son extremadamente rigurosas. A Ralf y Gerlinde
les costó 11 horas recorrer el trayecto entre el campo 1 y el 2, mientras
el resto del equipo se encargaba de fijar cuerdas detrás de ellos.
Resta aún montar
el último campo y si las condiciones lo permiten realizar algún
intento de cumbre, que ya sabemos son muy escasos en esta época, que
paradógicamente es la mas propicia para un intento a esta maravillosa
montaña.
Alberto Zerain abandona
el Nanga Parbat
“En estas condiciones,
es imposible seguir. Llevo días dándole vueltas en la cabeza al
riesgo que podía asumir pero cuando la montaña dice no es no.
Esta misma mañana hemos tenido una prueba de ello cuando nos ha pasado
muy cerquita una avalancha en el corredor”.
Las palabras de Zerain son
por demás claras y precisas. El Nanga dijo que no, y eso es palabra mayor.
Esta temporada, tal lo manifestado por la gran mayoría de los montañistas
que se dieron cita en el Karakoram, ha sido una de las peores -climatológicamente
hablando- de los últimos años, con fuertes tormentas de nieve,
granizo y avalanchas que imposibilitaron practicamente el acceso a los grandes
monstruos.
“Sobre las 11 de
la mañana, cuando estábamos en medio del corredor que antecede
al muro Kinshofer ha caído una estruendosa avalancha de nieve junto a
nosotros que nos ha dejado los pelos de punta. Caían piedras por todas
partes, así que a la dificultad de superar esos 1.000 metros muy muy
verticales, se unía la preocupación de protegerse y saber por
dónde venían las piedras”.
Carlos Pauner hace cumbre
en el Gasher II
De esta forma, Carlos consigue
su decimosegundo ochomil. En la primavera pasada había conseguido el
Lhotse, y ahora hace cumbre en el Gasher II. Le restan aún el Everest
y el Shisha Pangma para completar su 14×8000. El propio Carlos nos cuenta su
logro:
"No queda nada más
por arriba. Trás muchas horas de esfuerzo todo ha quedado por debajo
de mis pies. Unos últimos pasos impresionantes y por fin alcanzo la cima
del Gasherbrum II. Veo el K2 en la lejanía y mucho más cerca la
cima del Gasherbrum I. El viento lo azota todo y un inmenso mar de nubes me
rodea.
Otra cumbre más,
pero como siempre, no sin esfuerzo. Esta montaña se ha revelado como
muy larga y vertical. Muchos pasos difíciles y sin asegurar, que nos
han hecho sacar lo mejor de nosotros mismos. Tengo ganas de bajar y encontrarme
con mis amigos, Raúl, Adrián y Gonzalo. He trabajado con Alex,
Santiago y otros compañeros para conseguir llegar hasta aquí arriba.
El tiempo no ha sido bueno y sólo con el trabajo duro de todos ha sido
posible alcanzar esta cima del Karakorum.
Todo ha salido bien y
estoy muy satisfecho de como ha ido esta expedición. Hemos resuelto con
rapidez todos los problemas y la convivencia entre nosotros ha sido perfecta.
Creo que hemos disfrutado y además hemos conseguido sumar la duodécima
montaña para el proyecto de los 14 ochomiles. Ahora nos queda la vuelta
a casa y disfrutar de todo lo que hemos hecho.
No puedo pedir más
de esta temporada y los recuerdos de Pakistán van a ser un broche de
oro para este año. No puedo más que agradecer a mis buenos amigos
su ayuda para esta expedición y en especial a Alex Txicon por su amistad
y ayuda infinita. Otro paso más en este difícil proyecto. "
