Silencio, desolación y extrema belleza. Si tuviesemos que resumir en solo
tres palabras lo que hemos vivido en nuestro viaje al Paso de San Francisco en
Catamarca, creo que no encontraríamos una mejor forma de calificar la experiencia.
Ya hemos hablado en otra oportunidad entre nuestras notas acerca de este recorrido
y este maravilloso sitio de la Cordillera de los Andes. Pero en esas oportunidades
se trataban de relatos de otros autores, ahora nos ha tocado -afortunadamente-
vivirlo plenamente, con la idea de brindarle satisfacción a nuestros
sentidos y un buen relato para ustedes.
Y si hablamos entonces de silencio, desolación y extrema belleza, es
en si lo que podemos rescatar a modo de resumen. Un silencio que se hace escuchar,
que se puede percibir -como dije anteriormente- con mas de un sentido, con el
oido, y con el sexto de nuestros sentidos.
Una desolación que nos da la clara idea de lo que es la desolación,
donde solo interviene nuestra propia presencia, el paisaje que nos rodea, el
murmullo del viento y los latidos de nuestro propio corazón.
La extrema belleza está expresada en un relieve de montaña que
atraviesa una gama de variantes de los mas diversos tipos. Desde quebradas,
valles, mesetas, caminos de cornisa, una pureza de aire que solo podemos encontrar
en esas alturas y un cielo tan azul como pocas veces me ha tocado ver, por no
decir nunca.

Ruta 60 en las cercanías de la Quebrada de Las Angosturas
Fiambalá
El recorrido en si arranca en la localidad de Fiambalá, el último
pueblo del oeste de la provincia de Catamarca, en la República Argentina.
Fiambalá se encuentra emplazada sobre un valle, entre las sierras de
Fiambalá hacia el este y la Cordillera de los Andes al oeste. Es un pueblo
que tiene la característica de encontrarse emplazado en forma vertical,
ya que tiene un largo de 18 km y un ancho de apenas pocas cuadras. Fue fundado
en el año 1702, o sea estamos hablando de una localidad antiquísima
donde se destaca, como en la mayor parte del territorio de esta provincia, las
construcciones de adobe. Y esta fue una de las cosas que me sorprendió,
tanto en Fiambalá como en otras localidades vecinas: el adobe, inclusive
utilizado en construcciones modernas, donde solo uno puede entender que están
hechas de adobe al ver alguna de sus paredes que han quedado todavía
desnudas. Por lo demás, pasa como cualquier otro tipo de construcción.
Fiambalá desborda de casas centenarias de adobe, una característica
de todos estos pueblos andinos.
Pero en esta localidad se percibe un toque muy especial. La influencia que
en ella ejerce el paso de San Francisco. Al ser el punto obligado del trayecto,
recibe la influencia de visitantes de uno y otro lado de la cordillera. Y algo
mas, hay que tener en cuenta que desde aquí tenemos doscientos kilómetros
hasta el paso y desde el paso mas de doscientos cincuenta hasta el primer pueblo
en territorio chileno, sea este Copiapó o Diego de Almagro, con lo cual,
estamos en mas de cuatrocientos cincuenta kilómetros de desolación.
Consecuentemente, Fiambalá es mas aún un punto de detención
obligado. Y esto se nota claramente en la infraestructura turística con
que nos encontramos.
Pero ya adentrándonos en lo que es en si la travesía, tenemos
que tener en cuenta que antes de salir de Fiambalá hacia el paso de San
Francisco serán necesarias tomar algunas previsiones. La principal: el
combustible. Fiambalá es el último punto con combustible durante
los próximos cuatrocientos setenta kilómetros. Existe algún
expendio en la localidad de Las Grutas, a solo 20 km del paso en donde se encuentra
la aduana argentina, pero por favor, no deberán el tener en cuenta aprovisionarse
allí no mas que ante una emergencia. En Fiambalá, deberán
ingresar al pueblo, a solo 300 metros del camino hacia el paso, encontrarán
una estación de servicio de bandera blanca (o sea, de ninguna de las
empresas conocidas) donde encontrarán el combustible que necesitan (no
GNC, por supuesto). La última estación de servicio de bandera
(YPF en este caso) podrán encontrarla en la localidad de Tinogasta, 52
kilómetros antes de Fiambalá sobre la misma ruta 60, y se trata
de una estación de servicio del Automovil Club Argentino, en pleno centro
de la localidad.
Otra de las previsiones a tomar será el agua y la comida. Definitivamente
no esperen encontrar un McDonalds o un Burger King durante los próximos
700 kilómetros, por lo menos. Tampoco un almacén o un pequeño
kiosco. Tendrán eso si pocas probabilidades de cruzarse con algún
vehículo en cualquiera de los sentidos, de hecho, nosotros nos cruzamos
con solo dos en un trayecto de cuatrocientos kilómetros, de ida al paso
y vuelta a Fiambalá. Seguramente si tendrán la posibilidad de
ver algún ser humano en el puesto de Las Grutas donde se encuentra la
aduana argentina y gendarmería y en el mismo paso de San Francisco. Pero
este es otro de los condimentos que hacen tan especial este lugar y es necesario
poder llegar a disfrutar de esta paz extrema para percibir plenamente lo que
nos deja esta visita.
Ya con todos estos elementos tenidos en cuenta, emprenderemos el recorrido
a traves de la ruta 60 que discurre en sentido oeste desde Fiambalá ingresando
poco a poco en la Cordillera de los Andes.

Plano de relieve del trayecto Fiambalá – Paso de San Francisco – Total: 199 km
La quebrada de Las Angosturas
Los primeros sesenta a setenta kilómetros son de camino sinuoso. La
ruta va ganando altura paulatinamente partiendo desde los 1505 metros sobre
el nivel del mar en que se encuentra Fiambalá hasta los 3000 metros que
encontramos en el ingreso al Valle de Chaschuil. Pero antes de ese valle está
este terreno sinuoso y extremadamente desbordante de belleza llamada la Quebrada
de Las Angosturas. En realidad la quebrada en si la encontramos aproximadamente
en el kilómetro 50 de nuestro recorrido. Es una quebrada que atraviesa
el sector de la pre cordillera entre cerros multicolores, de todos los matices
que puedan imaginarse, ascendiendo -tal como dijimos- 1500 metros en un recorrido
de aproximadamente setenta kilómetros. Hay que tener mucha precaución
en este sector y circular a baja velocidad ya que existen curvas realmente bastante
pronunciadas.
Arrancamos de Fiambalá con una temperatura de 17ºc. Al llegar al
final de la quebrada de Las Angosturas e ingresando en el Valle de Chaschuil
estamos a 3000 metros y la temperatura ha descendido a 12ºc.
Album de fotos
Quebrada de las Angosturas

Quebrada de Las Angosturas

Quebrada de Las Angosturas

Quebrada de Las Angosturas

Quebrada de Las Angosturas

Quebrada de Las Angosturas

Quebrada de Las Angosturas
El Valle de Chaschuil
En este sector de la ruta 60 el camino toma dirección norte, tal como
puede apreciarse en el mapa. La vegetación cambia repentinamente. Los
arbustos que veíamos entre las laderas de las montañas han desaparecido
y ahora podemos divisar solamente pequeñas plantas, pastizales de pocos
centímetros de altura que le dan un colorido muy especial al paisaje.
Un amarillo intenso.
La traza de la ruta también cambia. Ya no existen esas curvas y contracurvas
que teníamos en la quebrada. Ahora hay largas rectas que terminan en
algunos casos en curvas que en apariencia pueden ser normales, pero muchas de
ellas pueden ser peligrosas. Circular con mucha precaución.
Paralelo al valle corre el río, de gran interés para pescadores
porque son buenas las truchas que pueden llegar a obtenerse.
El camino corre por las faldas cordilleranas que se encuentra cubierta de pedregullo
y un campo de acarreo, donde se acumulan restos erosionados de montañas,
disgregados por efecto de las grandes variaciones diarias de temperatura, que
alcanzan los 45°C .
En el kilómetro 100 del trayecto nos encontramos con Cortaderas
y en el 122, Cazadero Grande. En Cortaderas hacia la izquierda podremos
divisar el hotel (cinco estrellas?) que parece impropio del territorio que estamos
atravesando. A mi entender como "fuera de contexto". Bueno, en dicho
hotel había un solo automóvil estacionado y a nuestro paso, ningún
otro signo de vida.
Ya aquí, a unos pocos kilómetros podrán mirar hacia las
altas cumbres de la izquierda. Miren bien entre ellas y aparecerá la
silueta inconfundible del Volcán Pissis (6882m) a la distancia.
Se darán cuenta inmediatamente porque es el único en este punto
que presenta sus cumbres y laderas nevadas. Está en la frontera entre
las provincias de Catamarca y La Rioja, íntegramente en territorio argentino.
Es el volcán inactivo mas alto del mundo y la segunda montaña
mas alta de América detrás del Cerro Aconcagua. Disfrútenlo,
como dijimos, a la distancia.
A la altura del kilómetro 155 arribamos al paraje Las Peladas.
Bueno, no hay nada mas que un refugio a 3950m. Pero en este punto comienzan
a divisarse las grandes cumbres andinas y lo que vinimos a buscar … los
primeros seismiles (aunque ya vimos al Pissis anteriormente, como un adelanto,
un aperitivo).
Vamos a hacer un alto aquí ya que tocamos el tema de los refugios. Existen
seis refugios a lo largo de los 200 kilómetros de la ruta 60 desde Fiambalá
hasta el paso de San Francisco. Están separados aproximadamente uno de
otro por unos 25 a 30 kilómetros. Dentro de ellos podrán encontrar
un lugar para resguardarse en caso de emergencia y un intercomunicador para
solicitar ayuda en caso de ser necesario ante algún percance en la ruta.
No me pregunten si funcionan correctamente.
El primer gran espectáculo de seismiles está ya a nuestro alcance.
Hacia la derecha el Incahuasi (6640m). Hacia la izquierda, a su lado, el San
Francisco (6080m). Y un párrafo muy especial para el Incahuasi que nos
va a mostrar desde este lado de la ruta, su cara mas hermosa, mas impactante.
En el kilómetro 179 se encuentra el puesto de Las Grutas. Allí
está gendarmería, por lo tanto, detención obligada. No
olviden contar con sus documentos y los del vehículo. Deberán
descender del mismo y acercarse a la oficina con los documentos de todos los
viajeros. En caso de continuar camino a Chile, éste es el punto donde
se hará migraciones. Aquí en las grutas, a 4000 metros de altura,
el termómetro ya marca 9 grados centígrados y un vientito algo
considerable nos hace ver la necesidad de tomar algún tipo de abrigo.
Luego de pasar gendarmería nos encontramos con los galpones de vialidad
nacional. Aquí están, viven y trabajan arduamente en un clima
inhóspito, hombres que se encargan que esa ruta que hemos atravesado
durante 200 kilómetros se encuentre en el perfecto estado en que la disfrutamos.
También una mención especial para ellos. Ojo, rescato algo mas
apartandonos un poco del tema que nos toca. Es el excelente estado de todas
las rutas por las que transitamos en la provincia de Catamarca. Tal vez fue
una pequeña traza del gran circuito con que cuenta la provincia. Pero
en todos los casos es de destacar. Ah, y saben una cosa? … ni un solo peaje!!!!
Y otra cosa importante que nos tocó vivir. La policía. Parece
que solo hace su trabajo en las rutas, no como en algunas provincias vecinas
donde siempre aparece alguno pidiendo algún tipo de colaboración.
Bien por Catamarca entonces.
Album de fotos
Valle de Chaschuil

Ingreso al valle saliendo de la quebrada

Ingreso al valle saliendo de la quebrada

Ingreso al valle saliendo de la quebrada

Ingreso al valle saliendo de la quebrada

Ingreso al valle saliendo de la quebrada

Valle de Chaschuil

Ruta 60 atravesando el valle

Vista del Monte Pissis desde el valle, al centro y al fondo

Auto volcado en zona de Cortaderas

Ruta 60 en las cercanías de Las Lozas

Primera vista del Incahuasi (6640m) desde la ruta 60

Vicuñas sobre la ruta 60

Todo el esplendor del valle con vista hacia la pre-cordillera

Todo el esplendor del valle con vista hacia la pre-cordillera

Vista hacia la cordillera desde el valle de Chaschuil

Todo el esplendor del valle con vista hacia la pre-cordillera

Las Peladas (3950m)

Refugio Las Peladas (3950m)

Refugio Las Peladas (3950m)

El Incahuasi visto desde Las Peladas
El Paso de San Francisco
Seguimos nuestro recorrido. El gps marca 4021m y 179 kilómetros recorridos
desde Fiamalá; el termómetro 9 grados centígrados. El Paso
de San Francisco está a solo 20 kilómetros de distancia y
una altura de 4726m, lo que nos da un poco la pauta de la pendiente que debemos
salvar en este punto. Un trayecto que realizaremos en segunda o tercera marcha
a lo sumo y no mas de 40 kilómetros por hora de velocidad.
Ahora a la derecha y a la distancia, alla abajo, aparece una laguna con sus
aguas color azules, mas aspecto de salar que de laguna, con matices blancuzcos.
Mientras tanto, seguimos ascendiendo. Miramos para atrás y los galpones
de Las Grutas aparecen muy muy pequeños. Vamos bordeando la ladera norte
del Cerro San Francisco y acercándonos mas y mas a él. Pareciera
que su cumbre está ahí … muy cerca, pero no es así
está a mas de mil metros por encima de nuestras cabezas. El San Francisco
en esta temporada de verano está desprovisto de nieve. No así
el Incahuasi que lo vigila a su lado como si fuese su hermano mayor.
Y de repente … la pendiente termina. El camino se hace llano y el cartel
indicador nos hace ver que hemos llegado. Estacionamos la camioneta a un costado
y dirigimos la vista hacia delante … entonces ahora fue solo llegar y hacer
silencio. Estaban "todos" allí, al alcance de nuestros ojos,
para el deleite de nuestro espíritu.
Miro el gps. Marca 4683m … hay diferencia con la altura real en este momento,
confío mas en los 4726m que nos dice el cartel indicador. La temperatura
7ºC y un viento bastante considerable, a simple vista sería de unos
20 a 30 km por hora. Y sigo contemplando el espectáculo que tengo en
frente, con el mapa en mano y la imagen de cada uno de ellos que guardaba en
mi retina solo tomada de los libros, ahora la hago viva y trato de identificarlos.
Me bajo de la camioneta y me dirijo hacia el mojón del límite
internacional ubicado a unos treinta metros de ésta. Pequeño error.
Hay que caminar muy despacito. Al llegar un mareo repentino, una sensación
de estar viviendo algo irreal me invade. Tomo conciencia entonces … si
… estoy a 4700 metros de altura. Me detengo, trato de respirar profundo
varias veces, y bueno … el aire no llega del todo bien, como estamos acostumbrados.
Un joven que estaba en el refugio se da cuenta y se acerca a mi. Me pregunta:
"¿Está bien? … tiene que caminar despacio por aquí".
Bien, luego de un rato me recupero y me acerco al refugio donde estaba este
hombre con un par de personas mas contemplando el espectáculo de seismiles.
Les pregunto entonces: "Aquél es el Ojos, no? … "si,
y el de allá al fondo el Tres Cruces" … "el de allì
El Fraile y éste de aca al lado, bueno, el San Francisco". Quise
hacerme un poco el entendido pero los mapas y fotos a veces dicen otra cosa:
"si, -le respondí- a estos los tenía y aquél otro,
cuál es?" … "El Muerto -me respondió- y entre El
Muerto y el Ojos del Salado, a lo lejos, se ve el Walter Penck". Sorprendido
le respondí: "¿Se ve desde aca? … no me lo hubiera imaginado"
y me detuve a mirarlo y tratar de descubrir sus formas tal como pude hacerlo
con el Ojos y El Fraile, pero no fue muy posible.
Me quedé con la idea entonces que ése era el Walter Penck y me
conformé, muy satisfecho con esa idea. "Por detrás del San
Francisco asoma la cumbre del Incahuasi -continuó diciendo." …
"Si, pero se ve mejor desde la ruta, impresiona realmente". Y si,
en su cumbre los Incas depositaron tumbas hace cientos de años. Ellas
pueden verse en el museo del hombre de Fiambalá. Es una montaña
de conquista centenaria, como tal vez pueda llegar a serlo el mismo Aconcagua,
que probablemente haya sido conquistado por los Incas cientos de años
antes que Mathias Zurbriggen.
Y así estuve varios minutos contemplándolos mientras el dolor
de cabeza empezaba a avanzar paulatina pero consistentemente. Un buen precio
a pagar por semejante espectáculo.
En un momento llegan al lugar desde territorio chileno, dos o tres camiones
de vialidad de Chile, con varios operarios que descendieron en el paso de uno
y otro lado de la frontera. De uno de esos camiones bajaron dos hombres, uno
bastante corpulento y el otro todo lo contario. El primero se me acerca y me
extiende su mano. Lo propio hace el segundo. Entonces el hombre corpulento con
fuerte acento chileno me pregunta: "¿De dónde viene mi amigo?".
"De bastante lejos -le respondí- Buenos Aires." .. "Ah,
Buenos Aires, si, viene mucha gente desde allí, ¿Va para Copiapó?"
… "No, solo hasta aquí – le respondí.".
En ese momento, el otro operario, el mas menudo, saca una cámara fotográfica
y empieza a fotografiarnos, o filmar, mientras seguíamos con nuestra
charla.
Luego el hombre continuó diciendo: "Si, el camino del lado de nuestro
país no está en muy buenas condiciones. Estamos trabajando para
dejarlo perfecto y que puedan llegar hasta Copiapó sin problemas, es
un lugar digno de visitar mi amigo, tiene que conocer Chile". "Conozco
-le respondí- mas al sur, por Viña y Valparaíso .. y Concón".
Entonces fue que este mismo hombre dislizó una frase que me impactó:
"Sabe una cosa usted, ésto -señalando con su mano el mojón
del límite internacional- es solo para los papeles, aquí no hay
fronteras, somos todos la misma cosa, hermanos.", a lo que le respondí
sorprendido y complacido: "por supuesto, ojalá algún día
todos, a uno y otro lado de ésta frontera para los papeles, puedan llegar
a entenderlo como lo hacemos nosotros en este momento". Luego con otro
fuerte apretón de manos me despedí de mi nuevo "amigo"
chileno, un dignísimo representante de ese pueblo tan maravilloso, con
quien compartimos una de las cordilleras mas hermosas e imponentes del planeta,
y en especial éstos seismiles, creados por la naturaleza para el deleite
de los ojos y el espíritu.
Y si de ese espítitu hablamos, voy a concluír mencionando algo
muy importante al respecto. Puede ser que esta nota, como tantas otras ya sea
informativas o testimoniales como ésta, sean visitadas por lectores ocasionales
que están detrás de una noticia o información acerca de
determinados lugares. De hecho esto sucede diariamente. En este sentido entonces,
ojalá que este relato pueda servirles a ellos para acercarlos un poco
mas a ese espíritu de montaña que ustedes y quien escribe ya conocemos.
Ese espíritu que nos lleva a verla, a conocerla, a palparla con la mirada
y a sentirla; y también a querer subirla. Éste lugar sobre el
cual hemos hablado, es en sí un sitio donde una persona puede acercarse
mucho mas a ese espíritu que en otros lugares, puesto que aquí
se combinan varios factores que hacen de él un lugar muy especial. Y
es lo que hablábamos al comienzo, el silencio, la desolación y
la extrema belleza, que se combina con un menú impresionante de seismiles,
un caldo de cultivo muy propicio para poder percibir el espíritu de la
montaña.
Album de fotos
Paso de San Francisco

Volcán Incahuasi (6640)

Cerro San Francisco (6080m)

Otra vista del San Francisco

Laguna vista desde el trayecto Las Grutas-San Francisco

Laguna vista desde el trayecto Las Grutas-San Francisco

El Fraile (6100m)

Vista desde el Paso San Francisco hacia territorio chileno

Volcán Ojos del Salado (6864m)

Refugio en Paso de San Francisco

Límite Internacional

Centro hacia la derecha el Ojos del Salado (6864m) al centro el Tres Cruces (6749m)

Ruta 60
Los seismiles
PISSIS (6882m)
En el límite de Catamarca con La Rioja, íntegramente argentino,
se levanta el volcán inactivo más alto del mundo y segunda cumbre
de América. Fue bautizado con su nombre actual hacia 1885 en honor al
geógrafo francés Amadeo Pissis que por esos años realizó
expediciones por la zona cordillerana. El nombre criollo con el que fue conocido
fue "Nacimiento del Jagüe" y el nombre nativo, de origen quechua,
es "Pillán Huasi". Este cerro se muestra con sus cinco cumbres,
todas anheladas por montañistas del mundo entero, alcanzando la principal,
los 6882msnm. La primera ascensión fue el 7 de febrero de 1937. Luego
de un agotador esfuerzo conquistan la cima del Pissis Stefan Osiecki y Jan Szcepanski.
OJOS DEL SALADO (6864m)
Con sus 6864msnm se convierte en el volcán activo más alto del
mundo en cuyas paredes las nieves y glaciares son perpetuos. En su interior
se advierten fumarolas, muestra de la actual actividad volcánica. Llegar
a su cima se ha convertido en uno de los desafíos imperdibles para montañistas,
esto en razón a su ubicación al igual que el Walter Penck, rodeado
de varios seismiles que dificultan su acceso.
NEVADO TRES CRUCES (6749m)
Es la 7ª montaña en altura de América, se encuentra en el
comienzo de la Puna de Atacama, ubicada entre el parque nacional Tres Cruces
de Chile y la provincia de Catamarca, cercano al paso San Francisco (el más
alto de la cordillera 4726 m) La primera ascensión correspondió
a los polacos Witold Parisky y Esteban Osiecki el 26 de febrero de 1937 coronando
también la cumbre central (6620 m) dos días después.
WALTER PENK (6858m)
Walter Penck fue un geólogo alemán contratado por el gobierno
argentino, para la investigación geográfica en la cordillera de
Los Andes. El cerro fue bautizado en su honor por una expedición tucumana
en el año 1955. Se encuentra al sur del final del sistema del Ojos del
Salado (muy cerca del límite internacional con Chile), hasta hace poco
era una de las cumbres menos visitadas por estar rodeada de varios de Los Seismiles
que le hacen de difícil acceso.
EL MUERTO (6540m)
El volcán El Muerto se encuentra en la Cordillera de los Andes, en el
límite entre Chile y Argentina, compartiendo de esta manera territorio
con la región de Atacama y la provincia de Catamarca. A pesar de gozar
de una forma y altura muy interesante, no es una montaña muy visitada
debido a que se encuentra en una zona bastante aislada y de difícil acceso.
No se requieren permisos especiales para subir, pero para mayor seguridad de
los visitantes, es necesario dar aviso a Carabineros con los principales detalles
de la expedición.
EL FRAILE (6100m)
El volcán El Fraile se encuentra en la región de Atacama, en el
límite entre Chile y Argentina, perteneciendo así a la hermosa
Cordillera Volcánica Ojos del Salado, junto a El Muerto, Incahuasi y
San Francisco, entre otros. Sus más de 6 mil metros de altura por sobre
el nivel del mar no presentan mayor dificultad, ni despliegue técnico;
sin embargo, y a pesar de presentar una figura bastante llamativa por su belleza,
es escasamente visitado. Su gran anfiteatro ubicado hacia el norte, tampoco
parece llamar mayormente la atención de los montañistas.
SAN FRANCISCO (6080m)
Entre la multiplicidad de opciones para realizar un seismil en la zona, es este
cerro el de más fácil y práctico ascenso por cuanto se
encuentra al lado mismo de la ruta internacional a Chile.
INCAUASI (6640m)
Ubicado cerca del Paso fronterizo de San Francisco, desafía cada año
a aquellos que de lugares lejanos llegan para alcanzar su cima.
Constituido entre tantos como santuario de altura, desde su cumbre se rescató
una estatuilla que formaba parte de un tradicional ajuar funerario, hoy exhibida
en la sede del Banco Nación en la ciudad capital de Catamarca.
Incahuasi o Nevado de Incahuasi es un volcán de 6640 m de forma de cono
obtuso en el límite argentino-chileno, y extremo de una larga cadena
de otros gigantes volcánicos tales como San Francisco, El Fraile, El
Muerto, Ojos del Salado, Cerro Solo y Tres Cruces. Fue escalado por primera
vez probablemente a mediados del siglo XIX por el ingeniero inglés E.
Flint, y en 1913 por el geólogo alemán Walther Penck, cuatro días
después de haber conquistado el vecino volcán San Francisco.
La ascensión puede efectuarse partiendo del paraje Las Grutas. La cumbre
se halla en el borde noreste del gran cráter.

Un mapa detallado de los seismiles visibles desde el paso de San Francisco y el trayecto por la ruta 60

¡TODOS JUNTOS! .. Esta fotografía está tomada desde territorio argentino. A la izquierda puede observarse el mojón del límite internacional y en primer plano, los seismiles. Sobre el mojón se observa la ladera del Cerro San Francisco que se encuentra junto a la ruta. Detrás de este está el Incahuasi no visible desde esta imagen.

