Mientras Edurne Pasaban festejaban su tan buscada cumbre en el Annapurna luego
de 43 días de expedición, en el día de hoy la noticia comenzó
a correr como reguero de pólvora, disparada aparentemente por la propia
Edurne.
Primeramente el periódico español El Correo, de Vizcaya publicaba
la noticia conjuntamente con la web de Al Filo de lo imposible y la revista
Desnivel. ¿Cuál fue la noticia?: La coreana Oh Eun Sun no subió
el Kangchenjunga. Una de las montañas que si afirma haber coronado.
De hecho, en estos momentos está en el Annapurna para completar las
catorce. El cronista de El Correo de Vizcaya, Fernando J. Pérez en su
editorial, afirma que hasta el momento Edurne se había mantenido en un
discreto segundo plano. Pero aquellas dudas que siempre se tuvieron respecto
de algunas de las cumbres de Miss Oh, saltan ahora a la luz debido a que la
propia Edurne dice haber encontrado en el Annapurna las pruebas que faltaban
para corroborar tales afirmaciones.
Este es el diálogo que publica El correo con Edurne Pasaban después
de su cumbre en el Annapurna del pasado sábado 17:
– ¿Le ha felicitado Oh Eun-Sun?
– Sí, sí, me ha saludado nada más llegar. Aunque, bueno…
Es que ayer los cámaras de "Al Filo" nos filmaron la llegada desde el
CB y por lo visto también lo hizo la televisión coreana, así
que vinieron a preguntar a ver si la persona que se veía en la cumbre
era yo. A ver si había subido realmente a la cumbre verdadera.
– Y ahora con el Annapurna en la mochila, ¿se ve como la primera mujer
con los Catorce?
– No lo sé, no lo sé…. De todas formas, esto de primera o segunda…
parece que las cosas se han tergiversado un poco hacia la coreana porque creo
que va a tener que demostrar muchas cosas en algunas montañas, según
tenemos entendido por muchos sherpas que se están moviendo para certificar
las cumbres de todas nosotras.
– ¿Hay dudas?
– Sí, sí. Hay muchas dudas y los sherpas se están moviendo
para que todas nosotras demostremos si realmente hemos subido a todas las cumbres
que se dice. Y ella tiene algún problemilla con alguna cumbre y los sherpas
no se la dan.
– ¿Pero esa certificación quien la hace, algún organismo
oficial?
– No, no. No es nada oficial. Son sus mismos sherpas, que nos han confirmado
que al Kangchenjunga no ha subido.
– ¿Cómo?
– Nos han dicho que no digamos nada, pero en el Kangchenjunga no han subido
a la cumbre. Entonces me han dicho "tu haz tus cumbres que luego nosotros nos
encargaremos de que se vea la verdad".
– Es una acusación muy grave.
– Es que nosotros tenemos muy buena relación con los sherpas de Miss
Oh porque uno de sus jefes fue sherpa mío en 2007 justo en esta montaña.
Fue su primera expedición y Asier le ayudó mucho porque entonces
no sabía ni rapelar, y ahora es un jefazo que te cagas y entonces nos
adoran. Hoy sin ir más lejos nos han ayudado un montón a bajar
las cosas del campo 2 y nos decían: "por favor no le digas a la coreana
que te hemos ayudado". Hace ya dos semanas nos dijeron que ellos ya se van a
encargar de decirlo pero que al Kangchenjunga ella no ha subido, como a alguna
que otra montaña… y luego también está Mingma, un sherpa
que conocemos y que quiere ser el primer nepalí en acabar los ochomiles…
– El que ha subido con su grupo.
– Exacto. Ése es el que dice que cuando lleguemos a Katmandú vamos
a reunirnos, él y los sherpas con el Gobierno de Nepal para dejar todas
las cosas claras y encima de la mesa.
– Volvamos al Annapurna. Creo que sólo usted sabe el verdadero valor
de esta cumbre.
– Hostia que sí. Tenía unas ganas de quitárnosla de encima…
Era un peso pesado y ahora podemos estar tranquilos.
– Con todos los temores sobre sus peligros, al final se ha portado bien.
– Sí, sí. No nos podemos quejar para nada. De hecho, hasta el
campo 3 trabajamos mucho, pero de ahí para arriba había todavía
muchas cosas para hacer y nos ha permitido superarlas. La verdad es que nos
ha tratado muy bien.
– Ya sólo queda uno. El sueño empieza a ser una realidad…
– Ahora estoy un poco como en una nube. Hemos estado solos allí arriba
tantos días… y llegas aquí con la cumbre, todos felicitándote…
Son sensaciones de felicidad, porque la verdad es que yo al Annapurna le tenía
mucho miedo. Y no esperaba que todo fuese así. Nos ha salido todo muy
bien. Así que estoy muy contenta y hasta un poco sorprendida de las sensaciones
que tengo. Ya hemos hecho el Annapurna, ¡Ya está! Es un poco raro…
– Quién iba a imaginar esto cuando tuvieron que cambiar todos los
planes sobre la marcha por el cierre de la frontera tibetana.
– Imagínate. Todo aquel lío en el último momento… Pero
al final hemos estado aquí tres semanas trabajando solos y yo creo que
el Annapurna nos ha devuelto esa buena labor con una cumbre tranquila y un resultado
muy bueno.
– Y ahora el Shisha.
– Sí, bueno, en cuanto lleguemos tiraremos para arriba. La única
preocupación allí será el paso de la cumbre secundaria
a la principal, que las comerciales ni lo van a hacer. Pero nosotros llegaremos
con nuestra aclimatación, cogeremos nuestras "tiendicas", un día
al campo 1, otro día al campo 2 y, si hay buen tiempo, para arriba, pero
sin muchos más esfuerzos. Estamos muy aclimatados y vamos a intentar
la montaña en un modo mucho más alpino.
Fuentes:
Al filo de lo imposible
El
Correo
Revista
Desnivel
