Por Alfredo García Pascual desde China
01/04/2010 ¡¡¡Ya estamos en Kathmandu!!!
Después de tantos preparativos, por fin llegó el día. El pasado miércoles 31 de marzo, iniciamos el viaje que en un par de semanas nos llevará hasta el Campo Base del Everest.
El viaje comenzó temprano, a las 3.30h. de la mañana del miércoles quedamos los tres expedicionarios (Pedro García, Josu Ortubay y yo) en el peaje de Zambrana para continuar camino hasta el Aeropuerto Madrid Barajas, allí sin más contratiempos cogimos el avión que en unas 7 horas nos llevaría a Doha (Capital de Qatar), donde hacíamos escala.
Una vez en Doha, teníamos que esperar unas 5 horas para coger el siguiente avión, finalmente se han trasformado en 7 por motivos que desconocemos totalmente. Pero al final de tanta espera hemos tomado el avión que no ha llevado hasta la capital de Nepal, Kathmandú. Como ya llevábamos muchas horas de viaje el vuelo se nos ha pasado muy rápido, ya que hemos ido casi todo el tiempo durmiendo, solo nos despertaba de vez en cuando una amable azafata para que rellenáramos impresos de inmigración u ofreciendo alguna bebida.
Ya en Katmandú, y después de unas 30 h. de viaje, nos quedaba un último «obstáculo», pasar el control de pasaportes, nos ha costado casi una hora y hemos empezado a recordar cómo se funciona en estos países, resumiendo: los funcionarios que nos han tocado en suerte, no eran efectivos, no eran rápidos, pero eran muy simpáticos (aquí el que no se consuela es porque no quiere).
Ya en el exterior del aeropuerto, nos ha recibido la agencia, nos ha trasladado al hotel Yak & Yeti (uno de los mejores del país), hemos comido y ahora (y lo que queda del día), lo dedicaremos a descansar y a recuperar el sueño perdido. Mañana, 2 de abril, continuaremos con los trámites necesarios con la Agencia y las últimas compras. Nuestra intención es (si el Gobierno Chino lo permite) el domingo 4 cruzar la frontera Tibetana, pero por el momento solo nos toca descansar, que ya es bastante.
03/04/2010 Mañana continuamos viaje hacia la frontera.
Seguimos en Kathmandú. Ayer (2 de abril), nos dedicamos casi exclusivamente a negociar con la agencia local, creíamos que lo llevábamos todo atado y bien atado desde España pero no era así y quedaban algunos flecos sueltos, así que poco a poco fuimos limando las pequeñas diferencias, eso si, nos llevó toda la mañana, buena parte de la tarde y unas cuantas llamadas a la agencia española.
Al margen de todo lo anterior, comprobamos el material que previamente habíamos enviado por cargo aéreo, estaba todo correcto, no faltaba nada, pero no todo iban a ser buenas noticias, durante el viaje se nos había roto una botella de vino de Rioja…
También nos hicieron comprobar el resto del equipo que nos facilita la agencia, cargadores solares, tienda comedor, tiendas individuales para el Campo Base…y el equipo de oxígeno. Este último no nos gustó en absoluto, nos daba una sensación de agobio impresionante, así que tenemos un motivo más para no utilizarlo a no ser que sea totalmente imprescindible.
En la agencia conocimos a los dos alemanes y al francés con los que compartiremos permiso de ascensión, así como al resto del staff (responsable de la agencia en campo base, cocinero, porteador de altura…) que nos acompañará los próximos 2 meses. Una vez realizado el trabajo duro, nos marchamos a dar una vuelta por Kathmandú, a hacer lo típico, escribir alguna postal, realizar alguna compra de última hora, regatear en todo momento (deporte nacional en Nepal) y por último ir a cenar con los alemanes.
Hoy (3 de abril), la primera labor del día ha sido contar los pormenores de la expedición a Jeevan Shrestha, asistente de la cronista oficial del Himalya Miss Elizabeth Hawley, tras la entrevista de rigor, hemos ido otra vez a la agencia para ultimar los detalles del viaje, nos han dado el visado para entrar a Tibet y hemos regresado al hotel.
Tras comprobar que el equipo informático y las comunicaciones vía satélite funcionaban correctamente antes de partir de Kathmadú, nos hemos ido a perdernos por las calles de la ciudad y hacer un poco de turismo, ya que mañana temprano continuaremos viaje hacia la frontera entre Nepal y Tibet.
En cuanto podamos, mandaremos nueva crónica, siempre y cuando la tecnología y los siempre recelosos soldados Chinos nos lo permitan.
04/04/2010 No sin nervios, cruzamos la frontera…
Estamos en Zhang Mu, hoy el día ha comenzado temprano, nos han venido a buscar al hotel y nos hemos juntado con el resto del grupo, además de los dos alemanes y el francés, compartiremos el viaje casi hasta el campo base avanzado con Gerlinde Kaltenbrunner[ y con su marido Ralf Dujmovits, ellos van a intentar ascender en estilo alpino y sin oxígeno el Super Couloir del Everest (para los que no estéis muy puestos en esto de la montaña, decir que entre otros muchos logros alpinísticos, Ralf tiene los 14 ochomiles, Gerlinde tiene 12 y es una de las 4 alpinistas que pugnan por ser la primera mujer en alcanzar las catorce montañas más altas de la tierra.) Hemos ido la sede de la agencia, y una vez realizadas las despedidas y rituales correspondientes, hemos iniciado viaje hacia la frontera Tibetana en torno a las 8h.
Sobre las 10 de la mañana, hemos llegado a Kodari (último pueblo Nepalí), una vez realizados los pertinentes trámites burocráticos y después de comer un poco, hemos cruzado la frontera China. Cada vez es más complicado, te deshacen todo el equipaje de mano, miran las últimas fotos que llevas en la cámara, comprueban los archivos de los portátiles… y por si fuera poco escanean todo el resto del equipaje, todavía no sabemos cómo hemos sido capaces de pasar los teléfonos vía satélite (no teníamos permiso para llevarlos) sin que se dieran cuenta, lo que sí es cierto es que hemos pasado unos momentos un poco tensos.
Una vez en territorio chino y después de comprobar que todos los bultos habían cruzado la frontera (los vehículos no pueden cruzar la frontera, hay que pasar todo el equipaje con porteadores), nos hemos montado en un todo terreno que nos ha llevado a la localidad que estamos.
Hoy dormiremos aquí, y mañana temprano viajaremos hasta la localidad de Nyalam.
