Cuando decidimos encarar este proyecto de Alpinismonline, quisimos llevarles la
palabra y opinión de los principales protagonistas de la montaña, aquellos que
se destacan en la actividad y que hacen que quienes disfrutamos de ella desde
«aquí abajo», podamos acercarnos por unos instantes con sus relatos a ese entorno
que tanto nos atrapa.
En este caso, hace algunas semanas nos contactamos con uno de los principales
protagonistas mundiales de la actualidad: Simone Moro.
De ese diálogo muy ameno que iniciamos con Simone, surgió esta breve pero muy
jugosa entrevista que ahora les mostramos, donde Simone nos habla un poco de
todo, de sus mayores satisfacciones, de las no tan gratas como la de su gran
amigo personal Tomaz Humar, de sus proyectos a corto y largo plazo, y también
de esa experiencia junto a su otro gran amigo, Denis Urubko que compartieron
hace exactamente un año por arriba de los ochomil del Makalu en invierno.
También Simone nos habla de lo que siente él cuando está en pleno contacto
con la montaña.
Pero bien, sin mas preámbulos, los dejo ahora mismo con Simone para que puedan
disfrutar de su maravilloso testimonio.
Analizando tu trayectoria Simone, vemos que te gustan los desafíos complejos.
¿Cómo definirías tu estilo?
Yo me considero un » all round mountaineer «, es decir, alguien al que le gusta
hacer todas las especialidades de montaña. Tanto hielo, roca, dry tooling, de
altura y trato de combinar todos estos elementos en mi escalada. Me encanta
el estilo ligero, hecho con uno o dos compañeros de escalada. También soy un
amante del invierno, he realizado diez expediciones en esa temporada, la primera
de ellas fue el Aconcagua en 1993 por la vía de la cara sur hasta los 6000 metros
y luego a la cumbre en menos de 24 horas de ida y vuelta a lo largo de la ruta
normal.
No puedo dejar pasar lo que para mi ha sido el gran logro del 2009 en el
mundo del montañismo. Hace exactamente un año estabas por emprender junto a
Dennis un desafío que finalmente hizo historia. ¿Que puedes decirnos de tu Makalu?¿Cómo
lo viviste?
El Makalu en invierno fue una gran experiencia altamente emocionante. Tanto
Denis como yo somos realmente una sociedad muy unida, verdaderos amigos que
utilizamos un estilo bastante atípico para los ochomiles invernales. La velocidad
y la ligereza nos permitió subir Makalu utilizando solamente dos campos y prácticamente
en estilo alpino. Durante veintinueve años los mejores escaladores en el mundo
lo habían intentado y nos sentimos felices de poder haber hecho realidad este
sueño.
¿Cuales fueron las mayores complicaciones?
Las dificultades además del frío y el fuerte viento, fue la logística. Los
transportistas no pudieron llegar hasta el campamento base y tuve que tomar
un helicóptero militar, que nos costó mucho dinero, para recuperar el material
que estaba en el valle y transportarlo al campamento base del Makalu a 4900
metros.
Veo en tu historial muchas cumbres importantísimas, el Shisha en 2005, bueno,
como dijimos el Makalu, esa «maraton» como la llamas de 1999, el Vinson en 2002,
varias primeras cumbres, en fin, no quiero dejar otras tantas sin mencionar,
pero entre todo esto ¿Cual de todas ha sido la que mas satisfacción te ha dado
en tu carrera? y tambien algo importante ¿Cuál ha sido aquella en que dijiste
«esto se está complicando seriamente»?
Es difícil para mi decir cual fue la experiencia mas hermosa y la mas compleja,
porque he acumulado 43 expediciones en 17 años, cada una de las cuales me ha
dado mucha experiencia y muy buena.
No es importante si se ha logrado la cumbre o no, porque las experiencias son
valederas independientemente del éxito deportivo. Pero puedo decir que tal vez
el ascenso a la cara oeste de Khali Himal (norte Baruntse), de 7057 metros fue
uno de los más complicados que he hecho escalada en roca (con Denis Urubko y
Bruno Tassi).
La expedición 5×7000 de la antigua URSS fue una de las expediciones más bellas
y emocionantes, y dos ascensiones el Shisha Pangma en invierno de 2005 y Makalu
en 2009 son dos importantes pedazos de historia. También el Everest en 2006.
Bueno, es difícil para mí hablar de una escalada en particular.
Creo que todos estabamos pendientes de la SE del Cho Oyu ¿Qué pasó allí?
El problema fue que el gobierno chino cerró las fronteras y todos los turistas
y alpinistas que tenían permiso de entrada regular y escalada han quedado fuera
de ese país.
Los chinos hacen lo que quieren y no respetan mucho las normas internacionales
y por lo tanto fue una desagradable sorpresa para nosotros la imposibilidad
de llegar al Cho Oyu, incluso teníamos ya pagos todos los permisos.
¿Tienes planeado hacerla en el próximo año?
Probablemente regresaré en el otoño de 2010.
Otro de los hechos importantes del 2009, aunque nada agradable, ha sido
la partida de Tomaz Humar. Tu que lo has conocido muy de cerca ¿Qué puedes decirnos
acerca de Tomaz?¿Como definirías su estilo tan particular?
Tomaz era un amigo y yo fui el último escalador en reunirme con él en Katmandú
antes de partir a esa trágica expedición a el Langtang Lirung.
Tomaz estaba lleno de energía y una pizca de locura sana. Le encantaba si el
reto era difícil, pero no era ingenuo. Fue siempre muy fuerte y preparado.
En la probabilidad, cuando uno se expone en las paredes de mucha dificultad,
disminuye el ritmo dictado por las decisiones de seguridad y aumenta su capacidad
y la de los riesgos objetivos.
Lamentablemente, no sabemos lo que pasó con él en el Langtang Lirung, si se
cayó o fue golpeado por una lluvia de hielo o rocas. Lamentablemente, lo único
que sabemos es que Tomaz pidió ayuda y no pudimos llegar a tiempo. Quiero brindar
mi elogio al equipo de salvamento de Swiss Air Zermat por su intento de rescate.
¿Que siente Simone Moro cuando se encuentra en pleno contacto con la montaña?
Es un sentido de paz y libertad. Yo soy un hombre donde, en la vida cotidiana,
mis días están llenos de muchos viajes, llamadas telefónicas, puestos de trabajo,
formación y, por lo tanto tengo una vida hermosa, pero a menudo demasiado intensa.
Cuando estoy en la montaña y me escapo de ese ritmo y de los pensamientos, eso
hace de mi vida, un sueño, un paraíso.
Finalmente Simone y para que la gente vaya palpitando lo que viene, ¿Cuáles
son los planes para este año?
Bueno, no soy solo un alpinista, también un piloto de helicóptero comercial
y estoy en un proyecto de crear una empresa de rescate en helicóptero para el
Himalaya; por ahora, eso será en la segunda parte de mi vida, un nuevo sueño
en el que ya estoy trabajando.
De todos modos voy a estar de nuevo en Nepal, intentando nuevamente el Everest
sin oxígeno e intentar abrir una nueva vía en el Lhotse junto a Denis Urubko.
Muchas gracias Simone por este testimonio y desde ya quiero destacar la gran predisposición
y su tiempo insumido para que todos podamos disfrutar de su opinión.
