Por Ignacio Delgado – De la expedición Al filo en Campo base Shisha Pangma
Hoy día 11 de octubre tal y como estaba previsto, Edurne, Alex, Asier y Ferran salían del Campo Base camino de la cima del Shisha Pangma.
A las 06:30h. todo el Campo Base se ponía en marcha, con la ilusión de que hoy por fin comenzaba el ataque a la gran montaña, una ascensión que transcurriría a lo largo de los cuatro próximos días, con la idea de coronar la cumbre el miércoles día 14. El frío intenso de la mañana, ha remitido, en cuanto el sol ha comenzado a iluminar el Campo Base.
Los últimos preparativos, el reparto del peso y las cargas entre los miembros del equipo, un último buen desayuno, la ofrenda a los Dioses en el «chorten» (pequeño altar instalado junto al Campo Base) y la despedida del resto del equipo que permanecemos en el Campo Base.
A las 08:00h. de la mañana las seis diminutas siluetas (los cuatro alpinistas acompañados de los sherpas Zagmu y Pemba) se perdían en el horizonte tras superar el enorme collado que flaquea el Campo Base.
A partir de ese momento, la comunicación sería por «walkie talkie».
Calculábamos que pasarían cuatro horas hasta que Edurne y el equipo alcanzaran el Campo Base Avanzado (5.700m.), al pie de la pared suroeste del Shisha, donde dejaron instalada una gran tienda, que en el día de hoy serviría como punto de avituallamiento, ya que el equipo tenía previsto llegar a dormir más arriba, a las tiendas del Vivac Scott a 6.200m. ya en la propia ruta de ascensión.
Así ha sido, Alex comunicó por walkie con el Campo Base desde el Campo Base Avanzado, donde recogieron parte del material depositado y cerró el walkie hasta nueva comunicación desde el Vivac Scott.
Casí tres horas más tarde, entraba nuevamente Alex Txikón por walkie con el Campo Base, eran las 15:45 hora local, y su voz sonaba furiosa y desesperada informando que las tiendas instaladas en el Vivac Scott habían volado literalmente, el fuerte viento de las últimas semanas se lo habían llevado todo: «No queda nada, no tenemos Campo, el viento se lo ha llevado todo, las tres tiendas, los sacos, las esterillas, los buzos, los piolets, los infiernillos! No queda nada joder, no queda nada!»
En el CB recibimos la noticia como un jarro de agua fría, pero tratando al mismo tiempo de mantener la serenidad y buscar soluciones.
Edurne y Asier alcanzan el Vivac Scott unos minutos más tarde que Alex y Ferran y vuelven a comunicar por radio, confirmando que no existe posibilidad de hacer noche en el Vivac Scott y que emprenden el regreso al Campo Base Avanzado, desde donde volverán a comunicar por walkie en un par de horas y podremos una vez más por walkie hacer balance de la situación, inventario del material perdido y el que hemos podido encontrar de repuesto en el Campo Base, con intención de llevárselo hasta el Campo Base Avanzado lo antes posible.
La situación ahora mismo es de preocupación e incertidumbre, pero las circunstancias exigen guardar calma y buscar soluciones a este fatal imprevisto, que sin duda complica mucho la ascensión al Shisha.
