MONTAÑISTAS SILENCIOSOS

Piero Ghiglione y una historia de Aconcagua

Fue un eximio montañista italiano de la primera mitad del siglo XX. Curiosamente, sin quererlo, con una historia de Aconcagua

Carlos Eduardo González | Redacción Alpinismonline Miércoles 18 de Octubre de 2017 - 16:09 947 | 0




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Su nombre era Piero Ghiglione. Hace pocos días se cumplieron 57 años de su fallecimiento. Tal vez no fue uno de los más conocidos alpinistas de la historia, principalmente porque vivió en una época ya lejana, en las puertas de ese gran período de conquista que se inició en los años cincuenta. Él fue precisamente anterior a eso.




Piero Ghiglione, frente a su carpa entre las torres rocosas de Chori-Chor, escribe el artículo para ser enviado a la Gazzetta del Popolo, del cual es corresponsal. Expedición internacional al Karakorum, dirigida por Günter Dyhrenfurth, julio de 1934.

Hemos tomado la historia de Piero para abrir este nuevo apartado que denominamos Montañistas silenciosos, a raíz de un hecho disparador muy importante, que mencionaremos al final de esta nota, luego de conocer acerca de su historia.

Hemos investigado y buscado fotografías que ilustran el trabajo de Piero en la montaña. Luego de ello, podemos decir sin miedo a equivocarnos, que Piero Ghiglione ha sido uno de los principales baluartes del montañismo italiano, y si precisamente hablamos de montañismo italiano sabemos muy bien a que nos estamos refiriendo y en qué categoría debemos ubicarlo.




Piero en la cumbre del Kasbek, Cáucaso, Agosto de 1913

Nació en Borgomanero (Novara) el 5 de abril de 1883. Fueron sus padres Angelo y Costanza Pagliani. Se graduó en ingeniería en Turín, y a muy corta edad se acercó a la montaña a practicar el esquí y el esquí alpino, de los cuales se puede considerar uno de los fundadores.

 Se trasladó, por razones de negocios, primero a Suiza y luego a Alemania, especializándose en patinaje sobre hielo y esquí.




Piero en Albania, Julio de 1940 (Foto Gazzetta del Popolo)

Su primera participación importante en la escalada sucedió en 1913, cuando participó en una expedición en el Cáucaso, llegando con Van der Plüg y Lutschkov a la cumbre del Kazbek, un estratovolcán de 5047m que se encuentra en Georgia, cerca de la frontera con la República de Osetia del Norte, que forma parte de la Federación rusa.

Después de la Primera Guerra Mundial, donde participó como ingeniero, se dedicó a tiempo completo al alpinismo.

Piero puede ser considerado como uno de los principales exponentes del grupo de Piedmont de la generación vinculada a la Primera Guerra Mundial que para aquél entonces tuvo una fuerte injerencia sobre la actividad nacional italiana.

En 1926, formando parte del grupo Gran Paradiso, subió a la cara norte de la Roca Azul junto con  Barisone, Balestreri y Brosio; en 1930, con Chabod, y Boccalatte Antoldi, hizo el primero del Couloir du Diable al Mont Blanc de Tacul.

Pero el gran salto a lo más alto del alpinismo tuvo lugar en 1934, cuando, con Dhyrenfurt escaló el Baltoro Kangri (7260m) y el Tanto Kangri (7315m).

A partir de ese momento, su actividad se fue profundizando.  En ese mismo año fue a los Andes enviado por el Club Alpino Italiano, alzanzando al Chimborazo. En 1937 fue el turno del Kilimanjaro a través de la vía Mawenzi; al año siguiente fue uno de los primeros en acceder a los picos de la Cordillera de Ruwenzori, en Africa central, luego realizó una gira mundial, escalando los picos que más le atrajo de Japón, Borneo, Sumatra, Java, Taiwán, Australia y en Nueva Zelanda, las islas hawaianas, California, Arizona y Colorado.




Piero en el Chimborazo, Julio de 1939 (Foto Caitorino.it)

En 1939 se hizo ascensos en Ecuador, en Bolivia y en los Andes de Chile (Cerro Altar, Chimborazo, Illimani, Sajania, Tronador). En 1942 se fue a Albania realizando varios primeros ascensos en montañas casi inexploradas.

Tuvo como compañeros en varias escaladas a  Gervasutti, Boccalatte, Chabod Ravelli. Con ellos abrió nuevas vías, incluyendo, en 1947, la pared oeste del Glaciar Blanco; en 1948, la pared suroeste del Pic de la Brenva, la pared este de la Maudit y otras tantas al sur de las Grandes Jorasses; en 1951, la cresta oriental de la Aiguille de l´Aigle y la pared suroeste de la Aiguille de Savoye; en 1956 también se enfrentó al Tour des Jorasses y el Aiguille Marbrée.

En 1949, paralelamente a las escaladas en Ruwenzori realizó varias expediciones en los Andes peruanos; un año más tarde subió algunos de los picos más altos de México y en 1952 estaba de nuevo en los Andes.

Al año siguiente, en el Himalaya, participó de un serio incidente donde murieron tres componentes de su expedición. Después de un período de depresión, en 1955 subió nuevos picos en la Cordillera del Vilcanota. En 1956 regresó al Ruwenzori por una nueva ruta y dos años más tarde entró en los Andes de Colombia para  luego poner la cabeza en la región del Everest en el Ama Dablam y Pumori.

Piero Ghiglione falleció el 10 de Octubre de 1960 en un accidente automovilístico en Trento.

Además de haber sido un eximio escalador, pionero en muchas montañas que hoy en día son visitadas por todo el mundo, fue un brillante conferencista y ha publicado un gran número de artículos referente a el esquí y técnicas de montaña.

Pero Piero, sin quererlo forma parte de un hecho muy relevante del montañismo argentino. Como dije, casi sin quererlo.

Piero Ghiglione alcanzó la cumbre del Cerro Aconcagua el 8 de Marzo de 1934 a las 12 del mediodía, desde la ruta normal, junto a Chabot, Ceresa, Nicolás Plantamura y Mario Pasten, solamente seis horas antes que el grupo de Polacos alcanzara la cumbre a través del Glaciar noreste que hoy lleva su nombre en homenaje al primer ascenso por esta vía.

Piero Ghiglione fue parte del séptimo acceso a la cumbre del Aconcagua y participó de aquél día histórico en que Constantino Yodko-Narkiewicz, Esteban Osieski, Esteban Daszyinski y Victor Ostrowski realizaron el octavo ascenso a la cumbre a través del Glaciar de los Polacos.

Victor Ostrowski decía al respecto en uno de sus libros: “En la piqueta que encontramos en la cumbre colgaba inmóvil un banderín con los colores nacionales italianos. En una cajita de metal escondida entre las piedras hallamos una nota y una tarjeta. Leimos los apellidos: P.Chabot, S. Cereza, P. Ghiglione, N. Plantamura y M.Pasten.”

¿Cuándo llegaron? –Preguntó uno de sus compañeros a Ostrowski.

“Ocho de Marzo de 1934 a las 12” – hace solo seis horas.

 








Nota principal: http://www.alpinismonline.com/mz-notas.asp?id=10770
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