TESTIMONIAL

Bajo la sonrisa cómplice de Wanda Rutkiewicz

Ella fue la precursora de un objetivo que este año está a punto de cumplirse. Aquí nuestro homenaje a su trayectoria.

Carlos Eduardo González | Redacción Alpinismonline Jueves 8 de Abril de 2010 - 00:30 6138 | 0




29


Aquí está ella, mirando tal vez hacia el futuro, ese futuro que no podrá contemplar desde este mundo, pero que seguramente está disfrutando desde algún lugar, porque la huella abierta en aquel entonces, asoma ahora firmemente, en busca de la arista somital.

Y es así, en este presente, donde el montañismo femenino en lo que respecta a la actividad del mas alto nivel que se desarrolla en el Himalaya, cobra tanto protagonismo, debido a que existen grandes posibilidades que en esta temporada se conozca el nombre de la primera mujer en coronar los catorce ochomiles, en este año decíamos, no podemos dejar de recordar a la precursora, a la primera, a aquella que hizo historia y que de no haber existido ese fatídico 13 de Mayo de 1992, habría -quizas- alcanzado muchísimo antes este objetivo.

Nos estamos refiriendo por supuesto a Wanda Rutkiewicz, quien dejó este mundo allá por 1992, bajo un panorama del himalayismo totalmente distinto a esta actualidad que nos toca vivir. Wanda es considerada la mejor alpinista del siglo XX.

"Me critican por subir ochomiles por vías normales. Dicen que mi alpinismo es light. A 8.000 metros no hay nada light. A mí, hasta allí, no me sube nadie. Me encantaría hacer vías complicadas, pero no es mi nivel. Sé por dónde puedo subir. Me gustaría ser una crack, pero no lo soy." (Edurne)

... Asoma Edurne, una de las tres compañeras de cordada de la silenciosa Wanda. Quizas va al frente, quizas mas atrás, pero seguro sobre la misma via, con los mismos anhelos e ilusiones, con un futuro forjado de roca e hielo a mas de ochomil metros de altura.

Pero conozcamos un poco mas acerca de Wanda. Ella nació el 4 de Febrero de 1943 en Plungiany, Polonia, ciudad que actualmente pertenece a Lituania. O sea, polaca de nacimiento, con todo lo que ello significa para el mundo de la montaña, con ese espíritu muy particular con que cuenta el montañista polaco. Por eso, no es extraño el hecho de la gran trascendencia que ella consiguiera en aquellos tiempos.

Los comienzos

Hacia el año 1965 se graduó como Ingeniero eléctrico y comenzó a trabajar en el Instituto de Automatización de Sistemas de Potencia, transladándose luego de algunos años a Varsovia, donde trabajó en el Instituto de Matemáticas de Máquinas.
Desde temprana edad, paralelamente a su trabajo, se constituyó en una fiel amante de la montaña.

Pero también del voleibol, deporte en el cual también formó parte del equipo nacional de Polonia. Inclusive incursionó en algunas disciplinas atléticas. Fue miembro del club de montañismo de Wroclaw. Fue en 1962, a los 19 años, que comenzó su actividad en la montaña, principalmente en la región de los montes Tatra, cordón montañoso que sirve de límite entre Polonia y Eslovaquia, donde realizó una importantísima trayectoria. Hacia 1964 realiza sus primeros ascensos en los Alpes. En 1967 consigue la Este del Augille du Grépon (3482m) de altísima dificultad y en 1973 se convierte en la segunda mujer en conseguir el Eiger.

Conocí a Edurne en la "Ispo" de Múnich en 2005. Esa temporada, cuando escaló el Nanga Parbat estuvimos en contacto vía teléfono satélite. Para mí es una persona muy agradable. Me puse muy contenta cuando oí que había tenido éxito en el Nanga. ¡Felicidades otra vez! Quizá alguna vez tengamos la oportunidad de escalar juntas." (Gerlinde).

... Gerlinde también marcha, sin preocupaciones, sin apremios, sin ninguna prisa, casi disfrutando de ese montañismo puro, quizás el mas cercano a los designios de Wanda. Deja vislumbrar un espíritu menos competitivo, mas en interacción con la montaña.

Cinco años después, en 1978 entra en la historia al ser la primer mujer en atravesar el pilar norte del Matherhorn (Cervino). Pero antes de profundizar un poco mas en ese impresionante 1978, retrocedamos unos años, diez para ser mas precisos. En 1968 formó parte del equipo femenino en las montañas de Noruega, facilitando la entrada al pilar del este del Trollryggen.

Los ochomiles

Hacia 1970 comienza la actividad fuerte de Wanda Rutkiewicz al empezar sus incursiones en el Pamir y los distintos sistemas asiáticos. Consigue el pico Lenin (7.134m), en el Hindu Kush el Nowshak (7.482 m), que constituyeron la antesala a ese 1978 que mencionábamos anteriormente, cuando consigue su primer ochomil: nada mas ni nada menos que el Everest, convirtiéndose en la tercera mujer en conquistarlo.
Asi, Wanda entra de lleno en el mundo de los ochomiles. En 1985 conquista el Nanga Parbat junto a Krystyna Palmowska y Anna Czerwi?ska, o sea, el primer equipo femenino en hacer cumbre en el Nanga. Un año antes de esto, en 1984, fue Liliane Barrard la primera mujer en conquistar a la estrella del Karakoram.

"El miedo solo está en tu mente. Igualmente, alguna vez al comienzo de una expedición, me he preguntado si la montaña iba a aceptarme en su cumbre o no. También soy conciente que la muerte puede alcanzarme en cualquier momento y no voy a estar segura hasta que esté de vuelta abajo, en el valle." (Miss Oh)

Miss Oh Eun Sun es el caso de quien viene de atrás y cae casi de sorpresa, haciendo uso de un montañismo muy particular, casi "aereo", con un despliegue que en las épocas de Wanda quizas eran inimaginables, pero vale, es su forma, su manera personal de interpretar la montaña. Nos guste o no está en la misma cordada.

El 23 de Junio de 1986 se convierte en la primera mujer en llegar a la cumbre del K2. En esta oportunidad formaba parte de una expedición comandada por Liliane y Maurice Barrard (recordemos como dijimos antes, que Liliane fue la primera Nanga Parbat). Al llegar a la cumbre esperó allí al resto de los integrantes del equipo. Michel Parmentier arribó un rato después y Liliane y Maurice posteriormente. Pero esta expedición, que significó para Wanda su primer femenino del K2 estuvo también signada por la tragedia: Liliane y Maurice fallecieron el día siguiente de cumbre durante el descenso.

Michel Parmentier moriría dos años después en el Everest.

Fue esta quizas, una época maravillosa para el montañismo de ochomiles. Ya en los finales de esa época de exploración y conquista. Fue el año en que Reinhold Messner pasaba a la historia al conseguir el primer 14x8000. Una época de montañismo puro, brillante, pleno de abstinencia de las aún inexistentes expediciones comerciales.

Esa fue precisamente la época de Wanda, la que todos los amantes del montañismo añoramos y destacamos cuando vemos a algún aventurero -o aventurera por supuesto- que se lanza a la conquista con esa plenitud de espíritu con solo el ansia de disfrutar de la montaña viva. Una época que quizás si hoy Wanda viviese, añoraría, aunque creo, seguramente no entendería muy bien los tiempos que le fueron sucediendo.

"Siempre piensas en el peligro que corres, sobre todo porque muchas veces has visto cómo algún amigo cercano moría en un accidente. Tengo mucho respeto a la montaña, pero no miedo. Si lo tuviera, no iría" (Edurne)

En 1987, junto a Ryszard Warecki, Elsa Ávila, Carlos Carsolio y Ramíro Navarrete consigue su cuarto ochomil: el Shisha Pangma, que para ese entonces fue una de las primeras ascensiones.

Recordemos que el Shisha que se encuentra íntegramente en territorio chino (o del Tibet para quienes lo aprecien mas) fue conquistado por primera vez en 1964 y luego el gobierno prohibió todo ascenso hasta 1980.

"Wanda Rutkiewitz fue por supuesto una persona notable, por la manera en la que hizo muy buenas escaladas, como por ejemplo el Annapurna I en invierno. Desafortunadamente no la conocí en persona, así que no puedo decir nada sobre su persona. Pero no quiero compararme con nadie. Cuando era una niña de siete años ya estaba feliz con la posibilidad de ir a una montaña. En Austria vivo en las montañas, así que era fácil ir a menudo. El párroco de mi pueblo era un buen escalador. Con él, fui muchas veces. Con él hice también mi primer viaje de escalada. Con 15 años vi una proyección sobre el K2. Desde ese momento estuve segura de que un día intentaría escalar un ochomil." (Gerlinde)

En 1989 junto a Rhony Lampard consigue el Gasherbrum II y dos años después, en 1990 con Ewa Panejko-Pankiewicz el Gasher I. Luego, en la siguiente temporada de 1991, para el pre-monzón, logra el Cho Oyu y uno de sus logros mas importantes luego, el Annapurna en solitario, también en 1991.

Para la temporada 1992 Wanda había programado al Kangchenjunga, el que sería su noveno ochomil.

"Ayer por la tarde invitamos a Miss Oh a tomar el té a nuestro Campamento después de comer. Les habíamos dicho que viniesen a las dos - y dos en punto estaban aquí. Miss Oh nos contó en qué consiste todo el equipo que han traído, y lo que van a hacer en el Campo Base. Parece que han venido 30 personas de la televisión coreana para hacer una retransmisión del día de cima, y dicen que retransmitirán en directo a lo largo de 8 horas. La verdad que es un buen montaje; muy bien hecho. " (Edurne, Abril 2010)

... me viene ahora a la memoria aquella película dirigida por Martin Campbell ... la que se desarrollaba en el K2, de hace algunos pocos años, ¿la recuerdan?

El día final

Aquél 12 de mayo de 1992 Wanda comenzó la última etapa de ascensión al Kangchenjunga desde los 7950m del campo 4 junto al mexicano Carlos Carsolio (14x8000). Fue muy temprano, a la 3.30 de la madrugada. Tras doce horas de escalada Carlos logró alcanzar la cumbre de lo que sería su quinto ochomil. Recordemos que Carsolio conseguiría su decimocuarto ochomil en el Manaslu cuatro años después en 1996. Al descender de su cumbre, Carlos se encuentra con Wanda aproximadamente entre los 8200 y 8300 metros. Ella le manifiesta que pensaba pasar la noche vivaqueando en ese lugar para intentar cumbre al día siguiente, a pesar de encontrarse sin agua ni comida. Carlos no puede convencerla para que descienda y como se encontraba verdaderamente exhausto decide bajar al campo 4.
Esa fue la última noticia que se tuvo de Wanda.

Su cuerpo nunca fue encontrado. Tampoco se supo si consiguió su cumbre. Pero si se supo lo que consiguió Wanda en todos sus años de trayectoria: fue abriendo senda. Trabajosamente fue instalando cuerdas fijas, con toda dedicación y los medios disponibles para aquella época. Fue luchando día y noche bajo la nevizca o nieve fuerte de tormenta. Abriendo y reabriendo. Creando un sendero propicio y seguro para que ahora, dieciocho años después, un grupo de mujeres, con igual, menor o mayor espíritu de montaña (eso lo dejo para el análisis de cada uno de ustedes), puedan alcanzar el objetivo que alla lejos, muy lejos y hace tiempo se había propuesto Wanda Rutkiewicz.

Ahora ellas, dos, o quizás tres, en este 2010, se encuentran ya en la antecumbre, ya con la vista en la arista somital, y tal como dije recién, con mayor o menor espíritu de montaña, con mayor o menor infraestructura y logística, con los medios que dieciocho años de evolución proponen, pero también, como dijimos anteriormente, en alguno de los casos, lejos, casi diría, muy lejos.




Galería de imagenes





Nota principal: http://www.alpinismonline.com/mz-notas.asp?id=10232
Versión imprimible: http://www.alpinismonline.com/mz-notas-print.asp?id=10232




Comentarios (0)

Comenta sin registrarte


TU NOMBRE

COMENTARIO


INGRESA ESTE CODIGO DE SEGURIDAD


AQUI