A solo un día del lanzamiento de Artemis 2, uno de los aspectos técnicos más observados por ingenieros y especialistas es el escudo térmico de la cápsula Orion.
Tras los datos obtenidos en Artemis 1, la NASA debió ajustar el perfil de reentrada para reducir riesgos en una misión que llevará tripulación por primera vez en el programa.
La cápsula Orion utiliza un sistema de protección térmica basado en Avcoat, un material ablativo diseñado para soportar temperaturas extremas durante la reentrada atmosférica.
Este tipo de escudo funciona disipando el calor mediante la erosión controlada del material, que se quema y se desprende a medida que la nave atraviesa la atmósfera terrestre, donde las temperaturas pueden superar los 2.700°C.
Durante la misión Artemis I, este sistema fue puesto a prueba en condiciones reales de regreso desde órbita lunar.

Qué ocurrió en Artemis 1
Aunque la misión fue considerada un éxito, los datos revelaron un comportamiento inesperado en el escudo térmico.
Durante la reentrada, Orion utilizó una técnica conocida como “skip reentry” (reentrada con rebote), en la cual la cápsula entra parcialmente en la atmósfera, vuelve a salir brevemente y luego realiza una segunda entrada más profunda para reducir velocidad.
Este perfil generó:
- Desprendimientos de material mayores a lo previsto
- Erosión irregular en algunas zonas del escudo
- Comportamientos térmicos fuera de los modelos simulados
Si bien no comprometió la misión, encendió alertas de cara a vuelos tripulados.
Por qué Artemis 2 mantiene el mismo escudo
A pesar de estos hallazgos, la NASA decidió no reemplazar el escudo térmico para Artemis 2.
Las razones principales son:
- Los tiempos de desarrollo no permiten rediseñar completamente el sistema
- El escudo actual sigue siendo considerado seguro dentro de ciertos parámetros
- El nuevo diseño estará disponible recién para Artemis III
En lugar de modificar el hardware, la agencia optó por ajustar la forma en que la nave regresará a la Tierra.
El cambio clave: una nueva trayectoria de reentrada
El principal cambio en Artemis 2 estará en el perfil de reentrada.
A diferencia de Artemis 1, la misión tripulada utilizará una trayectoria más directa, evitando el rebote atmosférico.
Esto implica:
- Menor exposición prolongada al calor
- Reducción del estrés térmico acumulado
- Un perfil más predecible y controlado
En términos simples, la NASA decidió sacrificar parte de la eficiencia energética para aumentar los márgenes de seguridad.
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Riesgo bajo análisis
Las misiones del programa Artemis operan bajo márgenes de riesgo significativamente más exigentes que en la era Apolo.
Actualmente, se estima que Artemis 2 tiene un riesgo de pérdida de tripulación cercano a 1 en 30, una cifra considerablemente menor al aproximadamente 1 en 10 que caracterizaba a las misiones del programa Apollo.
Este contexto refuerza la importancia de cada ajuste técnico, especialmente en sistemas críticos como el escudo térmico.
Una misión bajo la lupa
Con el lanzamiento cada vez más cerca, el comportamiento del escudo térmico durante la reentrada será uno de los momentos más críticos de toda la misión.
Artemis 2 no solo marcará el regreso de astronautas a las cercanías de la Luna, sino que también validará decisiones clave de ingeniería que impactarán directamente en futuras misiones, incluyendo el esperado alunizaje tripulado.

