Cada año, la temporada de ascensos en los grandes ochomiles del Himalaya se concentra en un período sorprendentemente breve. No es casualidad ni tradición: es una cuestión climática.

FOTO DE PORTADA: Nubes de Monzon desde la cara sur del Lhotse visto desde Chukung (Foto: Luis M L Soriano)
¿Qué es el monzón?
El monzón es un sistema estacional de vientos que provoca lluvias intensas y persistentes en el sur de Asia. Se produce por el contraste térmico entre el continente asiático y el océano Índico.
Durante el verano boreal, el continente se calienta con rapidez. Ese aire caliente asciende y genera una zona de baja presión que “atrae” masas de aire húmedo desde el océano. Cuando ese aire cargado de humedad choca con la barrera del Himalaya, se eleva, se enfría y descarga enormes cantidades de precipitación.
El resultado: semanas de lluvias intensas, nubosidad constante y condiciones extremadamente inestables.
¿Cómo afecta al Himalaya?
En el Himalaya central —donde se encuentra el Mount Everest y la mayoría de los ochomiles de Nepal— el monzón suele establecerse entre junio y septiembre.
Eso significa que la ventana de ascensos queda limitada a:
- Abril
- Mayo
Marzo todavía presenta condiciones invernales severas.
Junio ya puede marcar el ingreso de la inestabilidad monzónica.
Por eso la llamada “temporada alta” es tan corta y tan intensa.
Durante el monzón:
- Las nevadas aumentan.
- Se incrementa el riesgo de avalanchas.
- La visibilidad disminuye.
- La logística aérea se vuelve más compleja.
En términos simples: escalar se vuelve impracticable para la mayoría de las expediciones.
El papel del jet stream
Además del monzón, existe otro protagonista fundamental en las grandes alturas: la corriente en chorro o jet stream.
El jet stream es una banda de vientos extremadamente fuertes que circula a gran altitud, generalmente por encima de los 8.000 metros. Durante el invierno y comienzos de la primavera, su núcleo suele posicionarse directamente sobre el Himalaya, generando ráfagas que pueden superar ampliamente los 150 km/h en las cumbres.
A medida que avanza mayo, esa corriente comienza a desplazarse hacia el norte. Cuando el Everest y los demás ochomiles quedan momentáneamente fuera de su influencia directa, se produce la llamada “ventana de buen tiempo”: un período breve en el que los vientos disminuyen lo suficiente como para permitir intentos de cumbre.
Sin embargo, ese desplazamiento ocurre justo antes del establecimiento pleno del monzón. Por eso la temporada alta es tan corta: depende del delicado equilibrio entre el retiro del jet stream y la llegada de la inestabilidad monzónica.

¿Y el otoño o el invierno?
El otoño y el invierno en el Himalaya presentan vientos extremadamente fuertes, temperaturas muy bajas y condiciones que solo equipos muy experimentados intentan afrontar.
Existen ascensos invernales históricos, pero son excepcionales y requieren preparación técnica y logística muy superior a la de una expedición comercial tradicional.
¿Qué ocurre en el Karakoram?
El Karakoram —situado más al oeste, entre Pakistán y China— también se ve afectado por el monzón, aunque en menor medida. Este cordón pertenece a la Cordillera del Himalaya, hacia occidente.
Allí se encuentran montañas como el K2, el Broad Peak, el Gasherbrum I y el Gasherbrum II.
¿Por qué el impacto es diferente?
- El Karakoram está más al norte, lo que reduce parcialmente la influencia directa del flujo húmedo monzónico.
- La imponente masa del Nanga Parbat —una montaña de más de 8.000 metros con un desarrollo longitudinal cercano a los 25 kilómetros— actúa como una enorme barrera orográfica que atenúa parte del avance de la humedad hacia el interior del sistema. El Nanga Parbat pertenece al cordón principal del Himalaya y no al Karakoram, como erróneamente suele pensarse, ya que comparte temporada con los otros cuatro ochomiles de Pakistan.
Sin embargo, esto no significa que el Karakoram quede al margen del fenómeno. También allí la temporada está limitada.
En esa región, la ventana principal suele desplazarse hacia el verano boreal (junio, julio y parte de agosto), y prácticamente no existe otra época viable para intentar los ochomiles.

Una ventana que define todo
El monzón es el gran organizador invisible de la actividad en altura.
Define:
- Cuándo se otorgan permisos.
- Cuándo se instalan rutas.
- Cuándo llegan las expediciones.
- Y, en última instancia, cuándo puede intentarse una cumbre.
Sin entender el monzón, es imposible comprender por qué miles de montañistas coinciden en un período tan breve cada año.

El objetivo de este artículo
Esta entrega de Claves de Montaña busca explicar el fenómeno climático que determina el calendario completo de las grandes expediciones en Asia.
En la próxima nota nos detendremos en uno de los trabajos más decisivos de la temporada del Everest: la instalación de la ruta a través de la Cascada de Hielo del Khumbu y el rol de los llamados Icefall Doctors.
En las grandes montañas, el tiempo no es un detalle.
Es el factor que lo decide todo.

