Qué significa este cambio y cómo influye en la temporada de expediciones en el Himalaya

FOTO DE PORTADA: Los montes Everest, Lhotse, y Nuptse, se destacan a la distancia en un amanecer, bajo un paisaje rodeado de nubes. (Autor: Wirestock en Freepik)
La primavera comenzó hoy, 1 de marzo… al menos desde el punto de vista meteorológico.
Aunque muchas personas asocian el inicio de la primavera con el equinoccio —que este año ocurrirá alrededor del 20 de marzo— en meteorología las estaciones se dividen de manera diferente. Y esa diferencia no es casual.
¿Qué es la primavera meteorológica?
La llamada primavera meteorológica comienza cada año el 1 de marzo en el hemisferio norte y se extiende hasta el 31 de mayo.
A diferencia de la primavera astronómica, que depende de la posición de la Tierra respecto del Sol, la división meteorológica se basa en criterios estadísticos y climáticos. Para los meteorólogos, las estaciones se organizan en bloques completos de tres meses:
- Primavera: marzo, abril y mayo
- Verano: junio, julio y agosto
- Otoño: septiembre, octubre y noviembre
- Invierno: diciembre, enero y febrero
Este sistema facilita el análisis de temperaturas, precipitaciones y patrones atmosféricos año tras año.
¿Por qué no coincide con el equinoccio?
La primavera astronómica comienza con el equinoccio de marzo, cuando el día y la noche tienen una duración casi igual en todo el planeta. Esa fecha suele ubicarse entre el 19 y el 21 de marzo.
Sin embargo, el clima no cambia de manera abrupta ese día. Los procesos atmosféricos son graduales, y por eso la meteorología utiliza un calendario fijo que permite estudiar tendencias con mayor precisión.
En términos simples:
La primavera astronómica se basa en la posición del planeta.
La primavera meteorológica se basa en el comportamiento del clima.
¿Qué tiene que ver esto con las grandes montañas?
Mucho más de lo que parece.
En el hemisferio norte, el inicio de marzo marca una transición clave en las grandes cordilleras asiáticas. En el Himalaya, las temperaturas comienzan lentamente a moderarse tras el invierno, y los patrones de viento empiezan a evolucionar hacia la ventana más estable que suele darse entre abril y mayo.
Es en ese período cuando se desarrolla la temporada principal de expediciones en montañas como el Mount Everest y otros ochomiles de Nepal.
La primavera meteorológica, entonces, no es solo un concepto técnico: es el punto de partida de una de las épocas más intensas del año en los escenarios de mayor altitud del planeta.
El objetivo de este artículo
El propósito de esta primera entrega de Claves de Montaña es ofrecer contexto. Entender cómo se dividen las estaciones y por qué marzo marca un cambio ayuda a comprender mejor lo que ocurre en las grandes montañas durante las próximas semanas.
En los próximos artículos analizaremos por qué la temporada del Himalaya se concentra entre abril y mayo, qué factores climáticos la determinan y cómo se preparan las expediciones.
La primavera comenzó.
En las grandes alturas, el movimiento también.
