INFORME ESPECIAL

Everest que estas en los cielos

Con el análisis de Willie y Damián Benegas, y el periodista y montañista Stefan Nestler de Adventure Mountain

Alpinismonline Magazine | Redacción Alpinismonline Martes 11 de Junio de 2019 - 14:31 1689 | 0


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¡Gracias por el Me Gusta!


Por Carlos Eduardo González | Redacción Alpinismonline Magazine
Con la colaboración de Fernanda Insua | Redacción Alpinismonline Magazine

Agradecimiento especial por sus testimonios a
Damián y Willie Benegas, de Benegas Brothers Expeditions
Stefan Nestler, montañista y periodista alemán de Adventure Mountain


Foto de Portada: El equipo de Benegas Brothers Expeditions próximos a la cumbre del Monte Everest (Foto: Benegas Brothers Expeditions)





Este año nos ha tocado vivir la gran campaña de los medios internacionales, que viene año tras año intensificándose y que para esta fecha –lógicamente- se destapa con toda una batería de condimentos que deja boquiabiertos a todo el mundo, menos a los que estamos algo empapados de estas cosas, como ustedes, como nosotros.

Es que ya sabemos que esto no es cuestión del “ahora”, esto se viene viviendo desde hace ya algunos años, con mayores o menores condimentos. Veamos un poco el panorama general. Este año han concurrido al collado sur aproximadamente la misma cantidad de personas que el año anterior.

“La gran diferencia que hemos tenido con el año pasado, ha sido principalmente que en este año hubieron siete días de ventana contra doce de 2018”, nos cuenta Damián Benegas, director de Benegas Brothers Expeditions, tratando de graficar un poco alguna de las diferencias que él interpreta como responsables de lo que nos ha tocado presenciar hace pocos días.

En determinado momento, es cierto, nosotros, los informadores, nos asombrábamos con la gran cantidad de víctimas fatales que nos iba entregando, casi con horas de diferencia, la montaña más alta del mundo, como si estuviese tramando algún tipo de venganza contra este desfile inapropiado de impertinentes que buscaban llegar a lo más alto en busca del clásico “porque está allí”.

Una serie de eventos desafortunados

La cuestión del Everest no es algo que pueda resolverse de un día para el otro. Ni de un año para el otro, inclusive aún más que eso. Detrás del Everest hay un estado y un pueblo que en muchos casos subsiste de las regalías que todos los meses de abril y mayo les entrega la gran montaña. Entonces, pretender encontrar una solución viable a este tema, es de por sí complejo. Existen infinidad de factores que hay que tener en cuenta al momento de analizar algún tipo de solución viable.

 

Pero, como podremos ver a lo largo de esta nota, la principal fuente del problema de lo que sucede en Everest, y vamos también a proyectarlo al resto de los ochomiles de Nepal, “es que no existe una autoridad que haga cumplir una regulación que establece lo que puede o no hacerse en estas montañas.” – nos cuenta Willie Benegas, concluyendo que cada expedición le paga una importante suma por temporada a un oficial de enlace, que es el funcionario designado por el Ministerio de Turismo de Nepal para hacer cumplir la reglamentación, pero él nunca está. Solo aparece al cierre de la temporada y no en el lugar donde debiera estar.

De esta forma, cada uno hace lo que le parece, o lo que le conviene hasta donde le alcance el dinero que tiene para llevar adelante una expedición. El propio gobierno otorga el permiso para operar a nuevas empresas locales que van surgiendo, las cuales, las crean sherpas que anteriormente prestaron servicio para las empresas tradicionales que trabajan en Everest desde hace más de veinte años.

Uno de los factores que han tenido gran incidencia según nos cuenta Damián es la gran cantidad de escaladores de origen Indio y Chino. “Son culturas totalmente distintas a la nuestra, la de los occidentales, que no llegamos a aceptar determinadas situaciones que para ellos son absolutamente normales.”. ¿A qué nos referimos con eso? Nos referimos a que para ellos los riesgos son mucho más altos que los nuestros, la “vara” de ellos se encuentra más alta y “no llegan a asimilar que esto es peligroso” – señala Willie. Aparte de no importarles nada más que el propio objetivo.

Un caso muy particular que nos permite graficar esto último es lo de una escaladora India que subía con una empresa local y que en determinado momento estaba siendo “empujada” más allá de sus posibilidades, inclusive maltratada, por su propio sherpa con el único objetivo de hacer cumbre. Al no poderlo, solo le preocupaba conseguir una foto de cumbre. La presión social y cultural que sufren es impactante.




Willie y Damián Benegas en la cumbre del Monte Everest en 2017. Dos de los principales referentes de lo que sucede en la montaña más alta del mundo, nos dejan las cosas en claro respecto a lo que verdaderamente está sucediendo en la montaña (Foto Benegas Brothers Expeditions)


En este sentido, hemos visto en esta temporada el gran número de montañistas de esas nacionalidades que han perdido la vida en el Everest. De los once fallecidos, cuatro son de nacionalidad india.

Pero esto no termina allí, ya que sus propios actos ocasionan problemas a otras personas que no tienen nada que ver, ya que cualquier operador responsable va a acudir en su ayuda descuidando parte de su atención para con sus clientes.

Tenemos entonces al tema de la aparición de nuevas empresas locales es uno de los factores más importantes que han influido en la masividad, dentro de una coyuntura de ausencia de autoridad que haga cumplir la legislación vigente.  

Es como en todos los órdenes de la vida, cuando el objetivo es importante, empiezan a aparecer otros personajes que ofrecen ofertas más tentadoras, lo que permite a más personas alcanzar el objetivo, pero en su mayoría no llega a evaluar las posibles consecuencias. En definitiva, se baja el nivel de los escaladores y de los prestadores de servicio.

La responsabilidad es otro de los factores que influyen indirectamente. En Nepal no existe la responsabilidad civil. ¿Qué significa esto? Que cada uno es responsable por sus propios actos y no es transferible a terceros, o sea a la empresa que presta el servicio. Si lo vemos desde este punto de vista, a empresas que solo le importen facturar, van a llevar a la mayor cantidad de clientes posibles sin importarle las consecuencias.

A mayor oferta accesible, crece también la demanda y pasa lo que viene sucediendo no ahora sino desde hace ya algunos años. En este sentido, Damian y Willie nos confirman que por estos momentos los directivos de los principales operadores se encuentran en contacto con el Gobierno de Nepal para tratar de enfocarse en los controles, apuntando a empresas que brindan el servicio.

La normativa vigente impone que se deba subir al Everest con una empresa local interviniente. Los permisos de ascenso el Gobierno los otorga a las empresas locales exclusivamente, con lo cual, los prestadores extranjeros deben solicitarlos a éstas. Uno de los puntos destacados que nos aclara Damián ante nuestra consulta es que no existe la restricción de tener que subir cada escalador con un sherpa, como se ha manifestado en distintos medios de comunicación, pero sí existe la tramitación exclusiva a través de una empresa local. Pero atención, esto no es nuevo, fue siempre así.

Y es un problema grandísimo ya que la empresa local, comercializa esos permisos sin tener idea a quien se los vende. Un permiso, habilita a 7 (siete) escaladores. Pero la empresa le vende tres a la empresa A por ejemplo, dos a la B y los últimos dos a la C, con lo cual, como no se registran los datos de los escaladores, no se tiene la más mínima idea de en qué permiso se encuentra encuadrado cada escalador. ¿Y en qué caemos nuevamente? En la falta de una autoridad que haga cumplir con la legislación que en este caso debe accionar sobre la empresa que comercializa el permiso.

Ante esta situación, querer imponer restricciones para los escaladores en el sentido de imponer cierta experiencia previa, suena como algo secundario, cuando primero habría que arreglar lo que gobierna todo eso antes de avanzar en ese sentido.

“Existe en el ambiente local una idea equivocada que la empresa extranjera maltrata al sherpa” – nos señala con énfasis Willie Benegas.

Algo que estamos viendo como tendencia también es la gran cantidad de clientes que llevan las expediciones. Y aquí entran todos, grandes, medianas y pequeñas empresas. “Creemos que lo ideal no puede superar los veinte a veinticinco integrantes por expedición. Más es una complicación” – explica Damián en su diálogo con Alpinismonline.

No obstante, existió una expedición esta temporada que llevó con casi un 100% de efectividad a más de cincuenta montañistas al Everest. Fue la del estadounidense Mike Hamill, Climbing The Seven Summits. En este sentido y de acuerdo a lo que dice Damián, aquí estaríamos ante un problema. No obstante, Hamill un experimentadísimo profesional, condujo a sus clientes en cuatro grupos. El último de ellos precisamente con Tomás Ceppi como uno de los guías y el argentino Ignacio Montesinos, hizo cumbre el 27 de mayo, cuando todo el mundo ya estaba camino a casa.

Un tipo de estrategia similar es la empleada por International Mountain Guides, que en la temporada que ha finalizado condujo a tres equipos de cumbre con un intervalo de dos o tres días entre uno y otro, según hemos podido observar, se iban desplazando a lo largo del trekking hacia el campo base y luego, ya en el proceso de aclimatación, realizaban también rotaciones individuales.

Estamos viendo que esta es una nueva tendencia que al menos los grandes y tradicionales equipos vienen empleando.

Existen otras empresas que llevan masivamente a escaladores a distintos ochomiles, pero aparentemente sin este tipo de prolijidad. Hemos tenido un clarísimo ejemplo en el Kangchenjunga en esta temporada, donde una importante empresa de Nepal, que viene haciendo un buen ritmo de expediciones en los últimos años, ha llevado a un nutridísimo grupo a la tercera montaña más alta del mundo, inclusive ha tenido algunos problemas con varios equipos en el campo base del monte Everest, con algún que otro incidente que ha involucrado el uso de helicóptero y puesto en riesgo la vida de personas.

Otro de los temas interesantes que nos ha mencionado Damián es el de la coordinación del empuje final. Habitualmente los principales equipos suelen coordinar el día de cumbre para evitar en mayor medida el embotellamiento que solemos ver en las noticias que los medios de gran alcance se encargan de poner en primera plana, y que también digamos es una realidad. Lo que suele hacerse es salir en grupos con intervalos de tiempo entre uno y otro, para evitar precisamente estos inconvenientes.

Claro, con el advenimiento de estas pequeñas empresas, la estrategia se complica, una cosa es coordinar entre cinco o seis grandes equipos y otra con todos los que están prontos a ingresar al escenario. Es impracticable.




El equipo de Benegas Brothers muy próximos a la cumbre del Monte Everest en 2017. Dos de los principales referentes de lo que sucede en la montaña más alta del mundo, nos dejan las cosas en claro respecto a lo que verdaderamente está sucediendo en la montaña (Foto Benegas Brothers Expeditions)


Existe desde el collado sur hacia arriba una única cuerda ascendente, no una adicional descendente, como sería recomendable excepto en algunos puntos críticos, como el escalón Hillary. Esto ocasiona inconvenientes. En esta temporada, un escalador estadounidense falleció precisamente a esa altura y en medio del “embotellamiento”. Esto provocó demoras hasta que fue retirado del lugar. También provoca demoras el hecho que exista una sola vía en el tramo más delicado de toda la ruta con tanta gente queriendo subir y bajar al mismo tiempo.

Pero bueno, todos estos son factores que hace al Everest lo que hoy es, un pequeño mundo descontrolado durante dos meses del año y un medio ambiente que lo sufre por los diez meses restantes, y eso es lo que vamos a analizar ahora.

En definitiva, podemos enumerar todos estos problemas como causantes de la gran hecatombe, pero, en definitiva, no podemos hacer mucho más, ya que la montaña es de ellos y podrán hacer lo quieran con ella.

 

Basura que estás por los cielos

Y ya que estamos con el Everest, me sorprendió hace pocos días cuando un periódico –en realidad fueron varios- señalaba que se habían bajado de los campos de altura unas ocho toneladas de basura y cuatro cadáveres. Me sorprendió porque con ochocientas personas más en esta temporada imagino que han de tener ahora otras nuevas ocho toneladas de basura quizás y unos once cadáveres nuevos, lamentablemente.




BASURA QUE ESTAS EN LOS CIELOS Campos de altura en Everest Collado sur (Credito/Credit Benegas Brothers Expeditions)


En algún periódico hemos visto que hablaban de “caminar entre cadáveres”. Se caminó entre cadáveres porque varias personas fallecieron en uno de los días de cumbre, pero no como si fuera algo habitual. Y en este sentido, Damián y Willie Benegas, que son unos de los que más conocen esa parte de la montaña más alta del mundo (Veinte cumbres al Everest entre ambos, trece para Willie, siete para Damián), nos aclaran de qué se trata precisamente esto: “Desde hace veinte años que sabemos dónde están todos y cada uno de los cuerpos allá arriba, no es ninguna novedad. Tampoco son todos los que se dice que están. Inclusive no es que no se los pueda bajar, de hecho, se los baja habitualmente. Son pocos en realidad los que quedan a la vista, en la montaña.”




BASURA QUE ESTAS EN LOS CIELOS Campos de altura en Everest Collado sur (Credito/Credit Benegas Brothers Expeditions)


 Uno de los casos que nos señala es el de Scott Fischer que la familia ha pedido exclusivamente que permanezca en la montaña. De hecho, solo hay dos cadáveres de la época de los noventa semi visibles. Uno es Fischer y el otro un sherpa. Al resto en su gran mayoría se los ha bajado o han desaparecido posiblemente cayendo por la pared este u oeste, entre ellos Rob Hall. Los que quedan entonces, en su gran mayoría no están a la vista y de ninguna manera se camina entre cadáveres.




BASURA QUE ESTAS EN LOS CIELOS Papeles de chocolates y dulces en el collado sur del Monte Everest. Dejar tirada la basura no es una cuestión de problemas de oxígeno y esfuerzo supremo. Es una cuestión de cultura que no tiene fronteras. (Credito/Credit Benegas Brothers Expeditions)


Es más … esa misma empresa local que mencionamos anteriormente que ha llevado a un enorme grupo al Kangchenjunga en esta temporada y que trabaja a gusto y placer en el campo base del Everest, te lleva a la cumbre por cincuenta mil dólares y si tuviste la mala suerte de quedar en la montaña, tu familia si quiere bajarte, puede pagar ciento cincuenta mil y bajan tu cuerpo. Negocio redondo.




BASURA QUE ESTAS EN LOS CIELOS Campos de altura en Everest Collado sur (Credito/Credit Benegas Brothers Expeditions)


 Pero retomando el tema de la basura, tal vez si se pueda hacer algo más conveniente, en especial con el tema de la materia fecal, que, por encima del Collado Sur, donde todo permanece por siempre congelado, las podremos encontrar en el mismo lugar veinte años después, o más, momificadas como los cadáveres.

En este sentido Damián nos cuenta que en Benegas Brothers Expeditions utilizan unas bolsas especiales biodegradables y que se encargan de disponer convenientemente de las deposiciones y desperdicios, hecho que sería muy bueno se obligara a hacer los clientes de cada una de las empresas.




BASURA QUE ESTAS EN LOS CIELOS Campos de altura en Everest Collado sur (Credito/Credit Benegas Brothers Expeditions)


“El problema es gravísimo” –nos señala Willie Benegas- “las empresas dejan todo allí, y todo involucra desperdicios, materia fecal, carpas y material, ya que les resulta más barato comprar unos nuevos que bajarlos. Pero esto no es todo, en otros ochomiles es mucho peor, ni siquiera se toman el trabajo de bajar absolutamente nada. Todo queda allá arriba”.

Willie nos señala también que el Campo 2 del collado sur del Everest se encuentra saturado de materia fecal. Consultado sobre la actitud que toman los principales equipos en especial Benegas Brothers, nos confirma que ellos se encargan de bajar todo lo que producen.




BASURA QUE ESTAS EN LOS CIELOS Campos de altura en Everest Collado sur (Credito/Credit Benegas Brothers Expeditions)


Una cosa que nos destaca Willie y que se asegura de subrayarlo para que lo mencionemos, es la actitud de Asian Trekking de Ang Tsering Sherpa y el equipo de Eco Everest Expedition, que todos los años realizan una tarea descomunal limpiando y bajando todo lo que pueden desde los campos de altura (Son los de las ocho toneladas de basura bajadas y cuatro cadáveres). Si todos se ocuparan de hacer lo mínimo indispensable, o sea ocuparse de todos sus desperdicios, el Everest no estaría sufriendo lo que hoy en día padece respecto al deterioro del medio ambiente en una forma tan extrema como sucede en estos momentos.




BASURA QUE ESTAS EN LOS CIELOS Campos de altura en Everest Collado sur (Credito/Credit Benegas Brothers Expeditions)


Willie hace hincapié en que se están realizando estudios sobre el agua de la región que precisamente no están dando los resultados que debieran en un hábitat que tendría que estar totalmente ajeno a la contaminación que viene padeciendo gran parte del planeta. Esto se debe a que la materia fecal que cada temporada se recolecta en el campo base del Monte Everest, es acumulada en un lugar determinado en las cercanías de Gorak Shep, sin ningún tipo de tratamiento. La basura por su parte se clasifica por tipo y se baja a Namche. Pero en defintiva Todo esto también es parte de la falta de control que venimos hablando desde el comienzo de la nota.




BASURA QUE ESTAS EN LOS CIELOS Campos de altura en Everest Collado sur (Credito/Credit Benegas Brothers Expeditions)


 

Everest de los milagros

¿Qué hacer entonces con el Everest? Mejor dicho, ¿Se puede hacer algo mejor con el Everest? Primeramente, la gente de montaña que entiende de estas cosas, no debe asombrarse demasiado con los grandes titulares de diarios y periódicos de información general que pretenden poner en escena un estreno que en realidad ya lleva varias funciones en sus espaldas. Más gente de la que hay es prácticamente imposible poder llevarla allí en un lapso de no más de quince días de ventana para subir a la montaña más alta del mundo.

Tal vez sería bueno enfocarse en alguno de los conceptos que nos han señalado Damián y Willie Benegas, en el sentido de coordinar mayores controles en los prestadores, haciendo cumplir la legislación para tal fin, pero esto apuntaría solo a ellos, hay otros factores que inciden en el gran problema y que escapan de este concepto. El tema del gran negocio que ello significa para el propio país.

El turismo de alta montaña deja importantísimas regalías al gobierno de Nepal, pero como imaginarán, no es solo esto, hay todo un universo que gira en torno al Monte Everest. Familias de pobladores locales, llámese sherpas por mencionar a los más conocidos, comerciantes locales, que viven de lo generado en cada temporada durante dos meses al año o en mucha menor medida en los meses de septiembre a noviembre. Y eso es una enorme causa que justifica todo este despliegue infernal en que se ha convertido esta montaña.

Están los que añoran viejas epopeyas, épocas de conquista donde solo encontrábamos a un puñado de ser humanos ayudados por un grupo de sherpas que intentaba la gran montaña. No, eso ya no existe más. Sáquenselo de la cabeza. Los tiempos nos llevan ahora a otro escenario. Eso lo podrán encontrar en alguna montaña perdida por allí, que las hay, algún seis mil innombrado, o siete mil tal vez virgen, pero no en estas grandes montañas que convocan año tras año al desfile de todos aquellos que quieren subirlas para satisfacción propia.

Pero siempre recuerden que detrás está el gran negocio … negocio de todos, no hay uno que quede excluido. Gobierno, pobladores, prestadores de servicios, e inclusive viejos y grandes escaladores que suelen rasgarse las vestiduras respecto a lo que pasa en el Everest y se horrorizan. Pero ellos también fueron y son responsables de lo que está pasando, porque ellos estuvieron allí, fueron los primeros y luego vendieron historias hechas libros y llenaron sus bolsillos con los beneficios que indirectamente el Everest les dio en agradecimiento por haberlo conquistado.

Y después, independientemente de todo el negocio, el Everest nos entrega otros componentes que van mucho más allá de la propia montaña. Nos deja toneladas de texto, escrituras, opiniones, notas, ¡Como esta! También nosotros somos responsables de lo que pasa en Everest porque con esta simple nota estamos difundiendo una actividad en una montaña emblemática.

Y también está la gente, que la consume, porque en lugar de impresionarse por una nueva ruta directa al Chamlang de 7300m realizada hace pocos días por los checos Márek Holeček y Zdeněk Hák, que ha pasado absolutamente desapercibida, se regocija devorando todo lo que venga de Everest y sus tragedias, pero al mismo tiempo añora aquellas epopeyas que se realizaban en silencio, sin otra presencia más que la de sus protagonistas, como la de Holeček y Hák.

Están también los otros montañistas, los que quizás no pueden o no quieren hacer Everest, pero se encargan de desmerecer los logros de otros. Cuestionan los métodos, si suben con oxígeno, si suben sin él, si suben con sherpas o si lo hacen sin ellos. Aquí me detengo. Todo el mundo sube con sherpas. Por el simple hecho de que las cuerdas fijas de ambos lados las colocan ellos y todos las usan en mayor o menor medida.

Entonces. ¿Dónde estamos parados? ¿Qué es lo que nos interesa realmente? Consumimos desesperadamente las noticias de Everest. Quienes informamos las damos a conocer con la mayor premura posible. Los operadores, que están dentro del negocio intentan llevar la mayor cantidad de clientes posibles. Inclusive algunos están acondicionando el campo base de una manera muy próxima a un hotel cinco estrellas.

Y los clientes. A ellos no les importa nada, si están capacitados o no, solo quieren llegar arriba, como sea. Van una vez, si no lo logran van a intentarlo nuevamente. El gobierno solo piensa en generar más y más permisos. Si aumentaran su costo no importaría, la gente lo va a pagar de todas formas. Los pueblos locales dependen del Everest. A los chinos e indios poco les importa morir si pueden llegar a su cumbre.

 

Stefan Nestler, montañista y periodista alemán de Adventure Mountain

Entonces … ¿Se puede hacer algo? Veamos que nos dice nuestro colega y gran escalador, un hombre que conoce mucho sobre esto: Stefan Nestler.

 

¿Cuáles piensas Stefan que son los factores que consideras han influido en esta temporada con respecto a la cuestión de la masificación de la que se habla en todos los medios del mundo?

Teniendo en cuenta el número de permisos emitidos por el gobierno nepalí, no fue una temporada excepcional. Alcanzó un nivel "récord" en Everest (381), pero no estuvo muy por encima de los niveles de años anteriores, por ejemplo, en la temporada 2017 (371).

Fue extraordinario que la primera ventana del tiempo llegara relativamente tarde y los intentos de la cumbre se concentraron en solo tres o cuatro días alrededor del 22 de mayo, cuando más de 300 personas se pararon en la cumbre.

Más tarde, también hubo oportunidades para intentos de cumbre, pero no hubo una administración real para dividir el gran número de aspirantes a la cumbre. Los atascos de tráfico en la cima de la cumbre del Everest ocurrieron con un anuncio porque la mayoría de los operadores de la expedición carecían de paciencia.

Otra razón por la que cada vez más personas escalan las montañas más altas del mundo es, en mi opinión, que la humildad para con el Everest e inclusive los otros ocho miles, ha desaparecido. Si las rutas completas están aseguradas con cuerdas fijas hasta la cima, los clientes pueden jumar hasta la cumbre. Las montañas que antes estaban más allá de sus posibilidades parecen repentinamente factibles incluso para los principiantes, como el Annapurna o Kangchenjunga. Esto se debe a la agresiva comercialización de los operadores de bajo presupuesto, que sugieren que todo es posible y completamente seguro. Un error que a veces tiene serias consecuencias.

 

¿Consideras que esta temporada ha sido diferente en este sentido en comparación con las anteriores?

Lo veo más como una tendencia que como una culminación única. Tales desarrollos no caen del cielo. En el pasado, una docena de operadores de expedición extranjeros se dividían el mercado. Hoy, la mayoría de los clientes confían en las agencias nepalesas, que se han estado disparando como hongos en la última década. Además, la base de clientes ha cambiado, de Occidente a Asia, especialmente India y China.

 

¿Qué crees que debería hacerse para resolver este problema si hay algo que hacer?

Soy escéptico sobre si una inversión real es todavía posible. No hay una bala de plata que elimine todos los problemas de una sola vez. La situación en el turismo de montaña en el Himalaya me recuerda un poco al capitalismo de Manchester en el siglo XIX: todos quieren su parte del pastel financiero, el objetivo es la máxima explotación del mercado, independientemente de las pérdidas.

En mi opinión, el gobierno nepalí debería limitar el número de permisos. Además, debe haber normas vinculantes para los operadores de expedición, por ejemplo, cantidad limitada de miembros del equipo, guías de montaña con certificados internacionales, suficiente oxígeno embotellado incluso para emergencias.

Pero los estándares también deben aplicarse a los candidatos de la cumbre: deben ser capaces de demostrar la experiencia suficiente en montañismo antes de enfrentarse a un ocho mil. Incluso no dejas que un conductor normal de automóvil vaya a una pista de carreras en un automóvil de Fórmula 1.

Otra idea sería arreglar las cuerdas solo en los puntos clave y no a lo largo de toda la ruta, o entregar oxígeno embotellado solo desde el Collado Sur hacia arriba. Entonces muchos alcanzarían sus límites ya más abajo. Sin embargo, creo que más importante que todas las reglas es una nueva actitud por parte de los propios montañeros: lejos de la arrogancia, hacia la humildad.

Todos los que partieron para el Himalaya deberían cuestionarse críticamente: ¿Pertenezco realmente a esta montaña? ¿Pongo en peligro a los demás porque no tengo las habilidades necesarias? Mi consejo: ¡Gana experiencia, acércate lentamente a las montañas más altas! ¡Primero trata de llegar a la cima de una montaña no tan alta, tal vez de cinco o seis mil metros, sin oxígeno embotellado! Tu cuerpo te indicará lo que es posible y lo que no. Y aprenderá que puede experimentar aventuras lejos de los ocho mil, posiblemente incluso aventuras más auténticas que en el Everest.




El noruego Håkon Erlandsen hizo cumbre en el Everest el pasado miércoles 22 de mayo y se puso a tocar el saxofón (Captura de video de Youtube de Håkon Erlandsen)


Everest que estás en los cielos

Muy claros los conceptos de Stefan, coincidimos plenamente. Y muy valiosos y clarificadores también los dichos de Damián y Willie Benegas, que nos han pintado el escenario desde el escenario mismo.

Lo que por mi parte pienso, con toda humildad sin creer que puedo estar en lo cierto, es que se haga o dicte algo en este sentido, siempre estará por encima de ello la maquinaria del Everest, que debe seguir funcionando cueste lo que cueste, porque el Everest tiene algo muy particular que ningún otro tiene: es el punto más cercano al cielo, y el ser humano siempre quiere estar lo más alto posible y en un caso para decir que estuvo allí, y en otro, en los más inconscientes, para llegar más rápido a él.

Tal vez sea más interesante, como dice Stefan, para aquellos que disfruten del montañismo que llaman “puro”, sin intermediarios, hechos a pulmón, el mirar hacia otro lado.

Esto ya está agotado en ese sentido. ¿Pero saben qué? Eso no va a pasar. El año próximo, para esta fecha los invito a leer un nuevo informe, que va a ser idéntico a este, solo con los tips de la nueva temporada, haciendo honor a ese tan preciado Everest que está en los cielos.-

 

 



Nota principal: http://www.alpinismonline.com/mz-notas.asp?id=11328
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