Foto de portada: Valle de Charmonix (foto: Morgane Raylat)
Más de cien de personas asistieron -con marcarillas y respetando distancias- a la estación del teleférico de Chamonix (Francia), que reabrió este fin de semana.
La Compagnie du Mont-Blanc anunció la reapertura de dos de sus sitios emblemáticos en Chamonix-Mont-Blanc el 16 y 17 de mayo, extensible también del 21 al 24 de mayo. Con el establecimiento de un sistema experimental de recepción de «salud y seguridad», el Aiguille du Midi y el tren Montenvers podrán recibir nuevamente al personal y al público.
Dentro del protocolo establecido, se tomará la temperatura a cada montañista con una cámara térmica antes de abordar. También los visitantes dispondrán de gel hidroalcohólico y se establecerá una reducción de la capacidad de las cabinas o automóviles para establecer la distancia física necesaria, desinfección regular de remontes, trenes y edificios …
Para viajar, se deberá usar una máscara, así como en entornos cerrados y de espera. Todos los visitantes deberán traer sus propia máscaras, como requisito fundamental para poder acceder a la montaña.
Los boletos de acceso se deberán comprar por Internet para evitar el contacto, estableciéndose una reducción de hasta -20% en el «Mont-Blanc Multipass».
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«¡Siento escalofríos de pura felicidad!», confía Medhi Bidault, mientras contempla el Mont Blanc, la cima más alta de Europa. Este guía del valle de Chamonix aborda una de las primeras cabinas del teleférico para regresar a la montaña, y acompañar a su primer cliente tras el confinamiento por la pandemia de coronavirus.
A las 08H00 del sábado más de un centenar de personas estaba en la estación del teleférico, que reabrió este fin de semana. Llevaban mascarillas y respetaban las distancias según las marcas hechas en el suelo, y su temperatura era controlada antes de entrar de a 30 en cada cabina, cuando normalmente cargan hasta 68 personas.
En pocos minutos serán remontadas a 3.842 metros de altura. Aficionados y profesionales del esquí y el alpinismo no podían ocultar su emoción. Especialmente después de haber superado un colchón de nubes y descubrir una extensión de nieve virgen casi infinita.
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Fuente: ActuMontagne – El Pais
