El 8 de febrero desapareció
David Markaida Mendibe (42), un andinista español que fue visto por última vez
en Nido de Cóndores. Fueron muchas las rutas que los rescatistas tomaron para
tratar de encontrarlo e incluso se rastrilló el área con el helicóptero para
tratar de dar con él, pero no hubo resultados positivos. Incluso circuló un
rumor de que habían venido andinistas desde España para ayudar con la búsqueda,
pero la realidad es que a casi ya dos meses de la última vez que se lo vio,
Markaida continúa desaparecido y sería la primera y única víctima fatal de la
temporada, aunque no se puede certificar mientras el cuerpo no aparezca.
Hace pocos días recibimos
en la redacción de Alpinismonline un mail de una persona que dijo haber
estado con David en los momentos previos a su desaparición, indicando
que pudo haber sido una de las últimas personas en haberlo visto. Este
joven se llama Ari Faerber y es brasileño. Nos consultó si teníamos
contacto con la familia de David porque quería hacerles llegar algunas
fotografías que tomó con el durante ese día que compartieron
y por supuesto, poder conversar con ellos. Le dijimos que no teníamos
contacto pero que si lo deseaba podía utilizar nuestra publicación
con el objeto de poder llegar a ellos y contactarse, ofrecimiento que aceptó.
Ari nos aportó una fotografía que es la que publicamos como portada
de esta nota, donde él se encuentra junto a David durante aquél
día en que se encontraron y que el mismo nos relata a continuación:
«Mi
nombre es Ari Faerber, vivo en Santa Catarina, Brasil y en febrero pasado, durante
mi paso por el Aconcagua, tuve el gusto de conocer y trabar amistad con David
Markaida Mendibe en una situación inusual. Fue en el camino entre Plaza
de Mulas y Plaza Canadá, durante mi ascenso. En esa oportunidad yo tenía
algunos problemas en mis pies, en los talones y estaba ya casi por darme por
vencido cuando en ese momento apareció David. Conversando le comenté
acerca de mi problema y me ofreció su ayuda, ya que conocía acerca
del problema y que en pocas horas mejoraría. Y asi fue, ya que en pocas
horas me pude mejorar y continuar con mi ascenso.
Conversando
con David nos fuimos dando cuenta que teníamos muchas cosas en comun,
casi la misma edad, los mismos deportes, las mismas aventuras inclusive una
en el Himalaya. Ese día compartimos un viaje ida y vuelta desde Plaza
de Mulas a Nido de Cóndores, trayecto que nos demandó solo cinco
horas, lo que demuestra que David era un verdadero guerrero. Al día siguiente
-como ya mencioné- mi tobillo estaba bien, sin embargo tuve algún
otro problema en la uña del pie, con todo esto, desistí de seguir
el camino hacia la cumbre. David trató de convencerme de seguir adelante,
pero bueno, no fue posible para mi continuar. Esa fue la última vez que
lo vi.
En el
poco tiempo que compartimos trabamos una linda amistad, David es el tipo de
persona que apenas la conoces sabes que será una amigo para toda la vida.
Muy fuerte y con un corazón de oro. Yo siempre lo recordaré.»

Ari
Faerber (Izquierda) junto a David
Markaida Mendibe en las proximidades de Plaza Canadá

David
Markaida Mendibe (Foto Diariouno
de Mendoza)
