Por Lina Quesada
Ya cada vez queda menos
para nuestra partida a Alaska, y para mí que cada vez estoy más
nerviosa. Se suman muchas sensaciones, las típicas que experimentamos
antes de cada viaje, por una parte, te imaginas cómo será aquello….
lo idealizas, te gustaría haber tenido la oportunidad de haber sido uno
de los visitantes a Alaska de hace más de un siglo, haber podido vivir
la aventura de la colonización de aquellas duras tierras, a finales del
siglo XIX, cuando barcos repletos de aventureros, viajaron allí para
la búsqueda del oro.
La fiebre del oro, es lo
que hizo que tantos hombres y mujeres se lanzaran a una aventura, pasaran por
penalidades, las inmundicias de los barcos de entonces, un viaje lleno de vaivenes
y fatigas, pasaran frío y hambre, los más pobres y otros, los
de clase media-alta experimentaron la sensación de ser colonos, de establecer
allí sus negocios, de ser los primeros en llegar allí, descubrir
una tierra casi deshabitada, hermosa y dura.
Pero el comienzo de esta
aventura es mucho menos romántico, es mucho más vulgar y común
a algunos de nosotros.
Sólo tienes que estar
un poco metido en el mundillo de la montaña, para oir que hay gente que
hace las 7 cumbres, cuando conocí en 2008 a una chica australiana, que
junto con su novio intentaba el K2, fueron noticia todos los que ese año
estaban por el K2, ya que fue la tragedia más grande del alpinismo de
los últimos años, unas 15 personas fallecidas y de los 3 supervivientes,
sólo Alberto Zerain bajó ileso, Wilco Van Rooijen bajó
con pies y manos congelados y a Marco Confortolla tuvieron que bajarlo después
de más de un día de lucha por sobrevivir a 8.000 m. bajó
vivo de milagro!!!
Pues en ese escenario cruel
y duro, llegaba al campo base una Australiana, que había estado un par
de días antes grabándose en la cumbre con su esposo, mientras
que éste casi moría de edema cerebral. Esta chica con rastas rubias,
con coloretes de Heidi, vivía una tragedia personal y no pude acercarme
a darle la enhorabuena, porque en realidad, era más bien el pésame
lo que había que darle.
Esta Heidi Australiana, fue la primera mujer en el mundo que ascendió
las 7 cumbres, tiene su mérito!!!
Para alguien como yo, que
no estoy esponsorizada, ni pertenezco a la élite, ni hago nada extraordinario,
excepto subir montañas normales, que todo el mundo sube, no abro nuevas
vías, ni hago nada extremo…., pues eso, para una funcionaria de a pie,
esto de meterse en este fregao es duro.
Lo primero que hice fue
pedir ayuda en mi club, “por favor, por favor, plis, plis, ¿quién
se viene conmigo al Mckinley?”
Yo acababa de volver de
intentar el Lhotse sola y no quería más experiencias extremas,
ya había pasado el mal rato de caerme en una grieta y que se desplomara
un muro de serac de 20 mt. bajo mis pies, ya había contemplado cómo
bajaban mis compañeros mexicanos con pies o manos congelados, ya había
visto a una compañera ser rescatada y llevada al hospital de Katmandú,
con mala pinta, no vamos a decir que estuviera casi muerta, pero digamos, que
está viva de milagro!!!! Y al Mckinley no quería irme sola, ya
estaba harta de vivir sola en un campo base, de hablar sola mientras voy por
la montaña y de tener que tragarme mis miedos y preocupaciones día
tras día.
Así fue como surgió
el primer compañero de expedición, Tony, con el cual ya había
estado en otras montañas y más o menos nos apañábamos
bien, no es que fuéramos la cordada perfecta, pero nos conocemos y nos
aguantamos.
En mi club rondaba la idea
de una expedición del Club Alpino Sevillano para 2011, pero al final
nunca salía nada, de modo que otro compañero, Iván, al
ver que no prosperaba la expedición al Lenin, que lleva años planeándose,
dice que se viene con nosotros. Estupendo!!!!! Nos alegramos por todo: porque
2 éramos pocos, si uno se siente mal, el otro se juega la cumbre totalmente
y para montar tiendas y repartir peso 2 también es poco. Y así
la expedición toma forma, ya seremos 3. Comenzamos a entrenar los fines
de semana en Sierra Nevada con nuestro amigo Pepe. Y así a lo tonto a
lo tonto, Pepe se anima, empieza a decir que le encantaría venir….
pues, ¿por qué no te vienes? Con tus gemelos la huella está
hecha ya!!!!!
Y de este modo surge la expedición perfecta, 4 amigos, 4 compañeros,
4 personas fuertes, 4 montañeros, cada uno con su experiencia…. pero
todos con un proyecto común, la cumbre del Mckinley.
Sólo he estado tan
ilusionada cuando organizaba la 1ª expedición andaluza al Monte
Elbrus, era algo similar, 5 amigas, cada una de un club y de un sitio, pero
un solo proyecto, un objetivo enorme y precioso, la cumbre de una montaña,
que iba a unirnos a todas, por un momento íbamos a ser las 5 mujeres
más altas de Europa!!!! Y ahora a un mes vista de nuestra partida a Alaska,
me encuentro igual de ilusionada y emocionada. No es igual irte de expedición
sola. Cuando te vas sola, te preocupan muchas más cosas, ahora todas
mis preocupaciones se van arreglando solas, unas veces me llama Iván
y me da una buena noticia, otras Pepe, otra nos alegra Tony, al final, todo
saldrá bien.
Ahora seguimos entrenando, seguimos dándole caña al cuerpo, pero
nuestros temores son: no lesionarnos, seguir ahorrando dinero, cuánta
comida llevar, cuánto peso?, podremos con el trineo?, podremos con la
montaña?, nos dejarán entrar en el país? (Tony, tendrás
que cortarte las puntas!!!) podremos hacer cumbre todos, los 4? El mismo día?
Siempre me preocupa eso,
que unos aclimaten mejor que otros y que unos suban antes y los otros se sientan
decepcionados o bajos de ánimo…. son muchas cosas, pero sé que
la nueva incorporación al grupo, la de Pepe, va a dar mucha confianza
y mucho ánimo, ya que su buen humor y su fortaleza va a ser el mejor
modelo a seguir por todos.
Pues eso amigos, este rollo
que os cuento, me viene a la cabeza, porque queda poco para nuestra partida,
estoy nerviosilla y a la vez contenta, porque cuando estéis de resaca
post-feria, estaremos llegando a Alaska nosotros; porque cuando aquí
las chicas comiencen a lucir piernas con minifalditas, yo estaré con
las mallas de cuello vuelto pasando un frío bestial en Alaska; porque
cuando todos estéis viendo como se va la nieve de Sierra Nevada y ya
estéis pensando en hacer barrancos y rutas veraniegas, nosotros estaremos
dentro de la tienda, esperando a que deje de nevar, peleándonos a ver
quién sale con la pala a quitar el metro y medio que caerá en
menos de una hora!!!
Y eso sin contar que habrá
que abrir huella, habrá que saltar grietas, habrá que desenterrar
(desennevar???) cuerdas de debajo de la nieve recién caída, habrá
que usar la pala a diario, aprender a andar con trineo, y habrá que traer
muchas fotos para vosotros, para los amigos que disfrutaréis con nuestra
aventura, para transmitiros nuestros momentos, que serán duros, pero
también memorables, seguro.

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de Lina Quesada
Entrevista
a Lina Quesada exclusiva para Alpinismonline
