En el día de hoy,
la revista Barrabes en su edición web ha publicado una
nota referida a un relato
que realiza el montañista Manu Córdova respecto a su actividad
en el Ama Dablam. En una nota precedente, Jordi Tosas -compañero de Cordova
en su expedición en Nepal- hace referencia también a lo acontecido
por aquellos lugares, ahora, hace tan solo pocos días.
Destacaremos antes de continuar,
que la nota de Barrabes hace referencia al texto publicado en el Blog de Manu
Córdova. Pueden acceder a las notas completas desde los enlaces que hemos
señalado. Pero vamos ahora al tema central que queremos destacar. Barrabes
en el correcto estilo de informar dice textualmente en su titular: "Jordi
Tosas habló sobre lo que se encontró en el Ama Dablam. Pero ahora Manu amplía
la información. Es bastante desazonador en lo que se han convertido algunas
montañas. Y en lo que se convierten los montañeros: han tenido que volver 15
días antes porque un «guía» argentino les denunció a las autoridades
por intentar subir sin permiso en el día el Ama Dablam para aclimatar…el espíritu
montañero ya casi no existe en muchos lugares".
Continuamos entonces agregando
ahora algunos extractos de la nota publicada en el Blog de Manu Córdova.
Haciendo referencia al base del Ama Dablam, dice: "hay un campo base
abarrotado con 200 personas. Un gran número de sherpas equipando la montaña.
Y un montón de gente esperando a que pongan cuerda fija hasta la cima para subir.
Alpinistas vemos muy pocos. De hecho, ¡¡hay gente sin piolets que pretende ir
para arriba!! Luego nos damos cuenta de que si subes jumareando de campo base
a cima, y desciendes igual…¿para qué los necesitas? ". Todo muy bien
hasta aquí, luego continúa: "Aún con todo, para nosotros
no era ningún problema, hasta que nos encontramos a la mañana siguiente subiendo
hacia el campo uno a un «guía» Argentino que poco más que nos prohíbe
subir a la montaña si no subimos cuerda fija. ¡Si no subimos cuerda fija!. Con
tacto le explicamos que solo queremos aclimatar, que no es nuestro objetivo
el subir por aquí, que nuestro estilo es otro, y que no vamos a usar cuerdas
fijas en el ascenso, pero tampoco vamos a instalar por encima del campo 3, que
estamos dándole un empentón a la montaña del tirón para aclimatar. Nos damos
cuenta de nuestro error viniendo al Ama Dablam, pero bueno no, creemos que la
cosa vaya a más. Éste nos reprocha que si no vamos a utilizar «sus» cuerdas
y demás, y vamos, que la cosa no pasa a mayores porque no interesa dar mucho
la nota. Se creía en posesión de la montaña. A partir de ahí comienza el «show».
¡¡¡Hay cuerda hasta por el suelo!!! No habíamos visto cosa igual. Desde el campo
1 al campo 2 no hay ni un metro sin cuerda fija. La verdad que para esas cosas
yo no soy demasiado radical, pero vamos lo que allí vi…es difícil de imaginar.
"
A modo de resumen agregamos
que Manu, Jordi y Jonatan, los tres montañistas continuan con su actividad
en la montaña, hasta que un día se encuentran con unos amigos
franceses que les dicen que en el base los están esperando "oficiales
de enlace", sin buenas intenciones logicamente. Luego Manu agrega respecto
al porqué de este tema de los oficiales: "¿que ha pasado?,
Pues es sencillo. Nuestro colega argentino, «el amo de la montaña», nos
delató, no sabemos si enfadado por hacer alpinismo por encima de las cuerdas
fijas, y se montó el pollo. Vaya negocio. Pues me entristece mucho saber esas
cosas. Cuando el mundo de la montaña se convierte en negocio todo vale, hasta
delatar a otros alpinistas por el mero hecho de no seguir las normas del rebaño.
Pero con ese disgusto nos quedamos. Tras barajar posibilidades decidimos ir
para casa. La desmotivación nos invade, tras tanta mala suerte y estar a punto
de ser detenidos.". Luego continúa relatando con lujos de detalle
acerca de la experiencia haciendo mención varias veces a su colega
argentino.
Vale entonces ahora una
reflexión acerca de este tema. Estamos de acuerdo en un todo que el alpinismo,
montañismo, andinismo o como se le quiera llamar, sobre todo en los lugares
que actualmente concentran la mayor actividad comercial que se ha enquistado
en esta actividad desde hace ya algunos años, ha sufrido un profundo
cambio en los últimos tiempos que ha hecho perderse ese espíritu
de montaña al que estabamos acostumbrados en décadas atras. Estamos
de acuerdo en el enojo manifiesto de Manu Córdova que se deja ver en
sus conceptos vertidos en la nota de su blog y reproducidos por la revista Barrabes.
Sin embargo ante este tipo
de denuncias, no podemos estar para nada de acuerdo que en pos de no dar nombres
y apellidos del o lo responsables, se haga referencia a ellos a través
de su nacionalidad, y recalcando varias veces su condición
de argentino, como en este caso.Quien lo lee inclusive, hasta
podría llegar a interpretar la utilización del término
argentino en forma peyorativa. Sabemos como es el tema de las expediciones comerciales.
Sabemos como es el tema de las cuerdas fijas montadas por esas expediciones
comerciales que pretenden llevar a sus clientes hasta la cumbre casi montados
en silla de oro. Sabemos que eso no es montañismo. Pero también
sabemos que el montañismo va mas alla de cualquier nacionalidad, es algo
que uno lleva en su espíritu. Entonces, ¿porque hacer referencia
a su nacionalidad si no se quiere dar publicamente el nombre y asumir la responsabilidad
al respecto?
Aquí, en la
República Argentina, de donde es originario este sitio, tenemos
un panorama similar año tras año en nuestra principal montaña:
el Aconcagua. Aquí vienen montañistas de todo el
mundo durante los meses de Diciembre, Enero, Febrero e inclusive Marzo, y antes
de eso también, mientras dura la temporada. Y también vienen guías
de montaña extranjeros, de todos los países que
ustedes puedan imaginarse, algunos de ellos practicamente ni conocen la montaña
y hacen estragos en ella. Y eso lo sabemos porque estamos en contacto constantemente
con andinistas debidamente certificados que también conviven en la montaña
con estos personajes, que en este casoi si conocen plenamente a esta montaña
y están altamente capacitados para realizar la guia. Y que también
constantemente se quejan de este tipo de actividad. Pero publicamente ni ellos
ni nosotros hacemos referencia a ninguna nacionalidad. Si hay nombres y apellidos,
se los publican, como ya nos ha tocado anteriormente sin ir mas lejos, en la
temporada pasada del Cerro Aconcagua. Si revisan nuestras notas, allí
siempre existieron nombres y apellidos y si estos no existían no se los
daba y mucho menos se hacía referencia a su nacionalidad.
Asi que, por favor, siempre
nombre y apellido para poder identificar a estas personas que tanto daño
le hacen a la actividad, sea de la nacionalidad que sean. Si es argentino, como
pareciera serlo de acuerdo a los dichos de Manu Córdova, bueno, poder
denunciarlo públicamente y tener mas cuidado en un futuro si alguien
se topa con él.
Nota
publicada en Barrabes acerca de este tema
Nota publicada
en el Blog de Manu Córdova
Nota
Relacionada:
Máximo
Kausch: El "guia argentino" que menciona Manuel Córdova soy
yo.
