Una expedición comercial logró el tercer y cuarto ascenso absoluto al Makalu en invierno. Pero el final se convirtió en tragedia: un fallecido y un desaparecido.
Foto de portada : El iraní Abolfazl Gozali en el campo base del Makalu invernal, 2026 (Foto Makalu Adventure)
La expedición comercial al Makalu alcanzó la cima invernal con Sanu Sherpa y el iraní Abolfazl Gozali, pero en el descenso pierde la vida Phurba Ongel Sherpa y desaparece el «cliente» de la expedición, el iraní Abolfazl Gozali.
Luego del abandono en el Manaslu, hace algunas semanas, de Simone Moro, debido a su indisposición cardíaca, la expedición de Makalu Adventure, se convirtió en el único punto de interés en la actividad de ochomiles durante el presente invierno.
El pasado jueves 15 de enero, el guía nepalí Sanu Sherpa y su cliente iraní Abolfazl Gozali alcanzaron la cima de los 8.485 metros, un logro importantísimo, habida cuenta que desde el primer ascenso en 2009 por parte de Simone Moro y Denis Urubko, nadie había alcanzado la cumbre en la temporada invernal. Distintas fuentes sitúan entre las 10.27 y las 10.30, hora local, el momento de cumbre por parte de ambos escaladores. La propia agencia informó de que Gozali ascendió con oxígeno suplementario, mientras quedaba por confirmar si Sanu mantenía su intención de intentarlo sin él.
Pero en el descenso sucedió lo inesperado. La información suministrada por Makalu Adventure, organizadora de la expedición, explicó que, por encima del Campo 4, en torno a los 7500 metros, Phurba Ongel Sherpa, otro de los integrantes del equipo y hermano de Sanu, tuvo problemas. Sanu pidió a su cliente que esperara y remontó para asistir a su hermano, pero Phurba cayó cientos de metros, perdiendo la vida. Cuando Sanu volvió al punto donde había dejado a Gozali, el iraní ya no estaba.

A partir de ese momento, la expedición se convirtió en una expedición de búsqueda, sin resultados satisfactorios. Por su parte, el testimonio del protagonista, salió a la luz, pero desafortunadamente, hasta el momento, no logró aclarar nada respecto a los hechos: «Llegamos a la cima alrededor de las 10:30 a. m. Todos estábamos eufóricos. Luego comenzamos a descender juntos. Phurba y Lakpa iban unos metros por delante de nosotros y yo con Gozali”. Luego, alrededor de los 7500m, Sanu alcanza la posición de Lakpa, quien estaba desconsolado, argumentando que Phurba había sufrido una caída.
Fue entonces que Sanu le dijo a Gozali que permaneciera en el sitio, mientras el y Lakpa buscaban a Phurba, a lo que Gozali respondió que descendería lentamente por su cuenta. Ese fue el último momento en que lo vieron con vida.
Los dos sherpas localizaron posteriormente el cuerpo de Phurba Ongel a unos 700 m más abajo, pero en una posición de difícil acceso. Al respecto Sanu confirmó: «El terreno allí es en gran parte llano y se considera uno de los tramos más fáciles, pero fue imposible recuperarlo de nuestra posición».
Al regresar al punto donde habían dejado a Gozali, éste ya no estaba, y asumieron que había descendido al campo 3, pero al llegar a allí no estaba. «Luego descendimos al Campo 2, pero Gozali tampoco estaba allí«, concluyó Sanu.
Al día de hoy, la búsqueda continúa, pero ya sin esperanzas de hallar con vida al escalador iraní, expuesto por más de cinco días a un clima extremo de ochomil invernal.
