La alpinista oscense Cecilia Buil ha presentado su nuevo proyecto deportivo, el ascenso en la Patagonia Argentina al Cerro Torre. Esta será la tercera vez que intente este proyecto y lo volverá a intentarlo por la ruta planteada en la primera intentona con trozos de escalada mixta y sobre todo escalada en hielo donde radica la complicación de esta ruta. En un principio serán 25 días de expedición, e irá acompañada por Kati Guzmán. La salida será el miércoles día 9 de diciembre.
La montañera seguirá la ruta clásica, y esperaba que el tiempo y la suerte acompañe teniendo la posibilidad de tener una ventana de buen tiempo que dure 2 o 3 días para conseguir el ascenso. Buil indicaba que una de las claves principales será la paciencia.
Lo complicado de la ruta es que son 1600 metros de desnivel. El comienzo con pocas complicaciones técnicas con tramos de 50º hasta llegar a un collado llamado Esperanza. A partir de este punto será donde la expedición se encuentre las mayores complicaciones de escalada sobre todo el hielo. La cabeza de la cumbre será el punto más difícil con zonas que pueden llegar a tener 90º de inclinación.
Uno de los trabajos más duros será el llegar hasta el lugar donde se comienza el ascenso.
Por su parte David Lama en compañia de su amigo Daniel Steuerer, intentarán liberar la ruta del compresor, algo que no ha hecho nadie antes. Ni tan siquiera se ha conseguido ascender esa vía sin utilizar la «escalera» de bolts que dejó Maestri empleando para ello su famoso compresor, que ahí aguanta impertérrito el paso del tiempo.
En 2007 los americanos Zack Smith y Josh Wharton decidieron intentar la vía obviando esta «escalera» y ascender como si la ruta no hubiera sido tocada, sin utilizar ninguno de estos anclajes artificiales. En artificial o en libre, pero nunca usando los bolts. Y casi lo consiguieron: llegaron hasta el muro final, de 125 metros, sin tocar ninguno. Pero allí el viento era demasiado fuerte como para intentarlo.
Salvaron los 90 metros de la travesía de Maestri con un largo de A2 y dos en libre de 6b+R (R: con tramos de hielo delgado y escasos), una variante ya empleada por Ermanno Salvaterra (quien sembró más que fundadas dudas acerca de la veracidad de la ascensión de Maestri hasta la cima); los 70 metros de «escalera de bolts» que llevan hasta la pared cimera los superaron por una chimenea de hielo, algo probablemente no escalado anteriormente. Muchos otros bolts fueron salvados bien usando pequeñas variantes, bien empleando anclajes extraíbles en lugar de los fijos.
Finalmente, llegaron a la pared cimera. El tiempo, que había sido bastante malo durante toda la subida, empeoró mucho. Smith intentó completar el primer largo, pero el viento era tan fuerte que arrancaba las cuerdas y los ganchos y demás de la pared, literalmente volaban. Así que optaron por terminar estos 125 metros por lo que ellos denominan «la escalera».
Wharton afirmó que creía que, excepto los últimos 30 metros, todo el resto podría ser escalado sin bolts, siempre y cuando el tiempo respetara a los que lo intentaran, combinando la escalada libre con la artificial, zigzagueando a ambos lados de las líneas clavadas. Y que de esa manera, una ruta que tiene más de 400 anclajes fijos, podría ser realizada con menos de 20.
Ahora David Lama y Daniel Steuerer van a intentarlo en libre. La dificultad va a ser la imaginable. No sólo por el grado y las condiciones, sino también por el característico tiempo horroroso y ventoso que sacude la Patagonia un día tras otro, y por el hielo que pueden encontrarse en la pared.
Daniel Steuerer es un viejo amigo que competía con David en Copa de Europa, pero al que una lesión de codo apartó de la elite. Ya fueron compañeros de cordada en su visita a Yosemite de 2006, y desde entonces han compartido numerosas escaladas y han dado juntos el salto al Big Wall y la escalada alpina.
Fuentes: Revista Barrabes, web de David Lama, Radio Huesca
