Fuente: Revista Barrabés
Cuadro de situación
Álvaro Novellón y Óscar Pérez llevaban muchos días luchando contra las grandes paredes de los Latok. En un principio, su objetivo era el Latok I, cuya pared norte nunca ha sido escalada, tras 25 expediciones. Pero las lamentables condiciones de nieve abortaron su intento. Y ya entonces informaron que buscarían algún objetivo más adecuado a las condiciones de esta temporada de Karakorum, más pródiga en nieves si cabe de lo habitual.
Finalmente dirigieron sus pasos hacia el Latok II. Recordemos que ambos ya consiguieron la cima del Latok III, lo que les valió un piolet de oro de la FEDME. Pero a 6200 metros de altura, una caída resultó con una fractura de pierna, y probablemente otra de mano, a Óscar Pérez.. Álvaro consiguió llegar hasta él, pero ante esas circunstancias era imposible el descenso con Óscar. Le dejó gas, provisiones, y un saco de ataque, y optó por el descenso, ya que la única forma de avisar para un rescate pasaba por el campo base. Tras 1 día y medio de bajada, alcanzó el mismo, y avisó al club Peña Guara, que en el día del patrón de la ciudad comenzó a intentar organizar un rescate de forma desesperada.
Las posibilidades pasan por tierra, o por helicóptero. A esa altura vuelan muy pocas, está por encima del límite. Y es imposible buscar un lugar para aterrizar, hay que arrancar literalmente de la pared a Óscar. Enseguida se pensó en el teniente coronel Rashid Ullah Baig, que en 2005 asombró al mundo con su casi imposible rescate de Tomas Humar en el Nanga Parbat. Es complicado, ya que no es un helicóptero de rescate, sino militar, y en un país con los problemas de Pakistán, no vuelva sino es con autorización directa de los más altos cargos de la nación.
El estado actual del rescate
Ayer los helicópteros pudieron volar, pero no consiguieron establecer contacto visual con Óscar. En cualquier caso, debido al terreno, han informado que no es posible rescatarle desde donde está, como tampoco es posible depositar a los alpinistas que intentan el rescate en un collado a 5600 metros de altura. Así que las posibilidades pasan por que un equipo ascienda desde abajo.
Las gestiones que Sebastián Álvaro ha realizado en Skardu han dado sus frutos, y un fuerte equipo americano ha partido hacia la montaña. Un primer alpinista junto a dos porteadores de altura llegó en helicóptero ayer a la montaña, y de madrugada Fabricio Zangrilli partía junto a Novellón hacia donde se encuentra Óscar. Se espera que tarden unos 3 días en llegar hasta él. Mientras tanto, otros dos miembros del grupo estadounidense tienen prevista hoy su llegada al campo base. Su misión será la de acercar el campo base lo más cerca posible de la pared, y comenzar a tirar cuerda fija que les permita subir a ayudar cuando desciendan, facilitando la evacuación.
Por otro lado, 5 de los mejores alpinistas del país han partido en su ayuda. Jordi Tosas, Jordi Corominas, Dani Ascaso, Simón Elías y Jonatan Larrañaga vuelan hacia Pakistán, y se espera que en unos 3-4 días puedan estar en el campo base del Latok listos para ayudar, aunque faltos de aclimatación. Pero su experiencia es un valor seguro en un caso así.
En Peña Guara se trabaja las 24 horas al día, desde que el pasado sábado, el día en que comenzaban las fiestas de San Lorenzo, la noticia del accidente comenzó a correr como la pólvora por la ciudad. Es difícil llegar a imaginar los papeleos y permisos que hacen falta para que pueda producirse algo tan simple cómo el vuelo de un helicóptero militar en un país con los conflictos internos que presenta Pakistán. Ha habido que movilizar muchas voluntades, y por ello Manolo Bara, presidente del club Peña Guara de Huesca, quiere agradecer la gran colaboración de la Embajada de España en Pakistán, del Ministerio de Asuntos Exteriores, el Gobierno de Aragón y la Subdelegación del Gobierno, así como la de todos que han ofrecido su ayuda para el rescate. La embajada española ha tenido que realizar contactos al más alto nivel en el gobierno y el ejército pakistaní para que las cosas se desbloquearan.
