La
alpinista española Edurne Pasaban emprende desde la próxima
semana un nuevo reto en su camino a los catorce ochomiles: el Manaslu
de 8.163m.
En
la carrera por convertirse en la primera mujer en lograrlo, de conseguir
el Manaslu habrá completado su undécimo ochomil, igualando
a la austríaca Gerlinde Karltenbrunner. Igualmente, ésta
última, casi con seguridad, irá en busca de un nuevo objetivo
dentro de las catorce mas preciadas perlas del montañismo mundial.
Edurne
lograba en mayo último su décimo ochomil, al coronar -junto
con Ivan Vallejo- el Dhaulagiri. Para el ecuatoriano significó
haber logrado el objetivo de los catorce. Siempre junto Al filo de lo
imposible, la expedición partirá el próximo lunes
1º de Septiembre.
Aunque
el Manaslu no es un ochomil “alto” y no sea uno de los mayores
retos al alcance de sus botas, Edurne afirma que habrá que ir con
mil ojos, sobre todo en el campo de seracs que se extiende entre el C1
y el C2 donde los aludes son una amenaza considerable: “Son 1.000
metros de desnivel en los que habrá que ir muy rápido”.
El “largo” día de cumbre la expedición afrontará
otra de las secciones comprometidas de la montaña, debiendo superar
una postrera escalada de 30 metros en roca (o hielo según las condiciones)
que accede a la cima. Su intención pasa por instalar el campo base,
a unos 4.900 metros, el 10 de septiembre y empezar a equipar una ruta
que contará con tres campos de altura, a 5.800, 6.800 y 7.400 metros
respectivamente.
“Cuando
decidí emprender el desafío de los 14 ochomiles lo primero
que requerí fue ir acompañada de un gran equipo, y lo estamos
consiguiendo”, reconoce Pasabán que estará acompañada
de alpinistas de la talla de Mikel Zabalza, reciente conquistador del
GIV, Alex Txicón, Esther Sabadell o Asier Izaguirre. “Para
mi es muy importante a nivel psicológico”, asegura, “Nives
y Gerlinde escalan junto a sus maridos y ese apoyo de personas cercanas
es fundamental para lograr objetivos”.
Fuentes:
Desnivel.com / As.com / Redacción Alpinismonline
